For Honor es un juego muy especial. Con una serie de mapas que ofrecen distintos tipos de juego, For Honor es la mezcla perfecta entre un juego de lucha y un MOBA. Sin embargo, no estamos ante un juego de lucha normal. Acostumbrados al Street Fighter, Tekken, Injustice o Mortal Kombat, For Honor recoge un estilo de lucha distinto, busca un enfoque PVP, jugador contra jugador en un entorno abierto, que ya se ha explotado en juegos que no son prototípicamente de lucha, como Dark Souls.

Este sistema de combate, más similar a un duelo que a una pelea en la que el marcador marca una cuenta atrás seguido de un “FIGHT!”, es precisamente lo que busca For Honor. El propio título del juego apunta a la esencia del combate medieval, a esos duelos “honorables” en los que dos guerreros se enfrentan en una lucha a vida o muerte.

Desde luego, ese combate puede verse interrumpido por la presencia de un segundo, tercer o cuarto jugador. La lucha justa puede verse rápidamente truncada en un combate sucio y desigualado. Y como el propio juego ya contempla esa posibilidad, el jugador en desventaja cuenta con un sistema de venganza que lo ayude a superar este desafío.

Obviamente el juego no puede ofrecer más para equilibrar las balanzas. El título busca peleas justas, combates épicos y luchas memorables entre dos (o más) guerreros enfrentados. Sin embargo, eso no asegura que todos los jugadores vayan a prestar atención al mensaje del título del juego. No faltan personas a las que lo único que les interesa es ganar un combate, aunque eso suponga ir con dos amigos a las espaldas contra un solo jugador.

forhonorscreenharrowgatelegionsatware31506154pmpst1434397088jpg-a3f1b0_765w

Esto no es nuevo, en el ya mencionado Dark Souls, el sistema de invasiones que servía a su vez de base para los enfrentamientos entre jugadores podía verse rápidamente descompensado al descubrir que el mundo que estábamos invadiendo venía con el pack de expansión de: jugador #1 y sus dos amigos, los que te van a matar antes de que puedas pestañear.

Sin embargo, Dark Souls no es, en su esencia, un juego de lucha. Y precisamente por eso, aunque su base de jugadores haya sabido exprimir a la perfección el PVP de sus tres títulos con arenas, olimpiadas y toda clase de duelos, For Honor ofrece una experiencia única.

Desde duelos hasta dominios al más puro estilo MOBA en el que el objetivo es controlar las zonas para ganar el mapa, For Honor es un juego de lucha, sí, pero un juego medieval, de lucha entre guerreros, caballeros, asesinos, berserkersFor Honor plantea la idea de la guerra entre civilizaciones, de una lucha sin sentido, de un enfrentamiento atávico que ya no tiene motivo alguno y, sin embargo, resulta imposible de detener.

for-honor-1080-wallpaper-3

Sin ser un videojuego narrativo, ni buscar una denuncia social, con su argumento totalmente ficticio, sintetiza a la perfección cómo las diversas culturas de épocas remotas percibían al vecino extranjero como una amenaza. Cómo la chispa que prende el miedo y las diferencias se convierte en un incendio que arrasa con todo. Y cómo los hijos de los hijos de los hijos de aquellos que una vez comenzaron a luchar entre sí continúan con la lucha, reproducen el legado de sus antepasados, sin saber ya por qué. Muriendo por una causa que desconocen, perdiendo la vida en pos de un objetivo que, si alguna vez existió, ya no está ahí nunca más. Porque esa es la esencia de la guerra y la ira. La lucha que se reproduce incesantemente, sin ningún motivo, por el mero hecho de que el odio genera más odio.

Por último, una razón más por la que quitarse el sombrero ante este juego reside en su diseño de personajes.

For Honor ha cuidado el diseño de sus entornos y escenarios al milímetro, queriendo plasmar la cultura nórdica, japonesa y medieval europea, ha planteado distintos mapas que representen esas tres localizaciones. Sin embargo, no es su diseño de entornos lo que más me ha fascinado, es su representación de personajes lo que me ha parecido maravilloso.

Guerreros, For Honor está plagado de guerreros, caballeros, samuráis o vikingos; y la caracterización de personajes cuida mucho los detalles. Cada tipo de luchador se corresponde a un set de armas y armaduras y a un tipo de cuerpo específicos. Incluso los gestos y las posturas tratan de transmitir una personalidad detrás de cada uno de ellos.

for-honor

No obstante, no es esto únicamente por lo que aplaudo a Ubisoft en este título. For Honor incluye en su juego el mismo número de personajes femeninos que masculinos, algo digno de alabar. Y es que, aunque títulos recientes también hayan apostado por la representación de la mujer incluyendo un porcentaje elevado de personajes femeninos en sus juegos, For Honor ha llegado a una paridad absoluta. Con un total de dos personajes con género a elegir y dos personajes con género fijo, uno femenino y otro masculino por facción, el juego ofrece al jugador la opción de manejar tanto a hombres como a mujeres, incluyendo su ración de exclusivos, pero sin que eso repercuta en el número de personajes femeninos jugables.

Además de todo esto, la guinda sobre el pastel es el diseño de los cuerpos femeninos. Mientras que todos estamos ya acostumbrados a los musculosos y fornidos, ágiles y estilizados o gigantescos y fuertes guerreros, una queja común en el diseño de personajes de todos los juegos y, especialmente en los de lucha (ya ni hablar de lucha medieval), es el de modelos poco realistas, sexualizados hasta rayar lo absurdo y, en muchas ocasiones, ridículos en comparación con sus compañeros del sexo opuesto.

(Aquí planteo el juego: distingue cuál es la mujer debajo de esa armadura que utiliza, ¡sorpresa! una armadura normal y corriente porque es una armadura y no la ropa de los domingos)

Diseño sin título.jpg

diseno-sin-titulo-1

diseno-sin-titulo-2

Pues bien, For Honor no sólo ha comprendido que la igualdad supone repartir en un cincuenta por ciento los géneros, sino que comprende muy bien que una mujer guerrera, no por su género ha de tener la cintura de una muñeca y una armadura tan imposible como corta de tela y placas. Las mujeres en For Honor no son guapas, de hecho, ni siquiera se les ve la cara, no son hermosos decorados cuyo objetivo estético sea agradar a la vista. Sus armaduras no están diseñadas con el objetivo de dejar ver sus preciosas curvas de pasarela. Las mujeres de For Honor son mujeres, así, como lo oís. Y también son guerreras.

Mujeres con cuerpos verosímiles, más o menos musculados, con más o menos curvas. Mujeres grandes y mujeres pequeñas, pero mujeres que no están en mitad de la batalla como ornamento, sino mujeres que luchan, por su vida, con uñas y dientes. Y llevan exactamente los mismos atuendos que sus compañeros varones, porque no por ser mujeres van a ir a la batalla con menos ropa, con armas más pequeñas y con la cabeza al descubierto, ¿porque a quién le importa que le partan el cráneo con un hacha si puede ir enseñando el bonito rostro de una muchacha guerrera en bragas?

Así que desde aquí mi más sincero agradecimiento a Ubisoft y a los creadores de For Honor no solo por su juego, sino por crear un contenido de calidad que haga a esta mujer sentirse orgullosa de unas guerreras tan bien diseñadas.

fh_valkyrie-media-carousel-1.jpg
(La valquiria, el personaje femenino exclusivo de los vikingos)

Buy Me a Coffee at ko-fi.com