¿Quieres jugar a ser dios, controlar la vida y muerte de tus súbditos? ¿O acaso prefieres ser un dios, ser imparable en la batalla y ver caer a tus enemigos uno tras otro? Todo esto es posible en el nuevo juego de Dolphin Barn, Domina.

Siendo un juego bastante nuevo (salió en abril de este mismo año), no es difícil que el título del juego resulte poco familiar. Sin embargo, si te gustan los juegos de estrategia y te pirran los gladiadores, este es un juego cuyo nombre vas a recordar por mucho tiempo.

Domina te pone en la piel de una lanista, una mujer que tiene que hacerse cargo de la escuela de gladiadores de su padre tras caer este enfermo. Aprovechando que el emperador va a celebrar un año entero de luchas de gladiadores para darle al pueblo su circo, la lanista que controlaremos intentará restaurar la gloria de su familia a base de victorias en los juegos de sangre de la antigua Roma.

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Lanista y Domina, aquí eres tú la que lleva el cotarro

En el juego tendremos que encargarnos de alimentar, entrenar y preparar a nuestros titanes para las duras batallas que les esperan. El tiempo vuela y organizar y racionar los recursos que nos dan no será sencillo en un primer momento. Empezamos con 3 gladiadores, de los cuales solo 2 serán viables desde el inicio, y tendremos que mejorarlos hasta convertirlos en máquinas de matar.

Para conseguir nuestro objetivo tendremos la ayuda del doctore, el entrenador de los gladiadores. A cambio de dinero, este personal trainer de la era romana les enseñará a nuestros esclavos lo necesario para sobrevivir en la arena. Al ser habilidades que una vez desbloqueadas pueden usar todos los gladiadores, el juego consigue un toque rogue en el sentido de que la muerte y empezar de cero es algo menos doloroso que en otros tipos de juego.

De todas maneras, perder a un gladiador rara vez es agradable. Cuanto más inviertas en un esclavo, cuanto mejores sean sus armas y armadura, más picará ver su derrota en la pantalla. Teniendo en cuenta que al inicio de la partida probablemente tengamos unos 2 o 3 gladiadores principales y el resto sean poco más que unos piltrafillas, la muerte de un gladiador puede ser un duro golpe contra nuestro ludus si se da nada más empezar el juego.

Por suerte, podremos contratar a tres trabajadores para que nos ayuden en nuestra ardua tarea. A parte del buen doctore, tendremos la posibilidad de contratar a un arquitecto y un herrero para mejorar nuestro ludus y nuestro equipo, además de un sacerdote, un educador, un bardo y un médico para curar y mejorar a nuestros luchadores. También estarán disponibles una haruspex, con la cual podremos maldecir a nuestros enemigos y hacer sacrificios, y un agente que podrá robar armaduras, armas y organizar luchas clandestinas para nosotros (si habéis visto Spartacus, este sería Ashur). Aunque se pueden contratar granjeros, comerciantes y viticultores, lo más probable es que uséis más los arriba mencionados.

Aunque nuestros trabajadores y esclavos son lo que más tendremos que vigilar, en el ludus también habrá un senador y un legato, que organizarán nuestras luchas. Más nos valdrá tenerlos contentos y satisfechos, puesto que de estar cabreados con nosotros las luchas se harán más injustas y difíciles. De tener peleas uno contra uno, podremos pasar a tener luchas de hasta cuatro contra uno o a tener leones encadenados en cada esquina. Para mantenerlos a raya, podremos regalarles vino, venderles secretos el uno del otro aprovechando que se odian a muerte, o aprovechar los eventos aleatorios del juego para dorarles bien la píldora. El legato y el senador no sólo regularán la dificultad de las luchas, sino que, además, el segundo nos venderá esclavos y el primero gladiadores heridos.

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3 gladiadores y dos leones contra uno, alguien ha cabreado al senador Fuente

En el sistema de lucha de Domina el gladiador puede ser controlado por la IA o por el jugador, si es que le hemos pedido al doctore que investigue la habilidad de control mental. Personalmente, controlar a los gladiadores con el teclado y el ratón me ha parecido más complicado que dejar a la IA trabajar. Si decidimos controlarlos nosotros mismos, tendremos que tener en cuenta la posición desde la que atacamos y la estamina, porque los ataques cambian si estamos por encima o por debajo del enemigo y son menos efectivos cuanta menos estamina nos quede. Podremos cubrirnos con el escudo y atacar, por lo que, de haber investigado la habilidad de rodar, podremos tener luchas tipo hack and slash, muy frenéticas la mayoría de veces. Si preferimos no controlarlos personalmente, podremos observar los combates y animar o gritar a nuestros luchadores como la buena lanista que seremos, pero para ello tendremos que darles a nuestros gladiadores un buen nivel de meditación. Como la meditación es lo que rige la capacidad de la IA de nuestros gladiadores, si tienen poca es probable que actúen como si tuvieran una patata por cerebro.

Las luchas serán cada pocos días y, a veces, tendremos el tiempo pisándonos los talones por la falta de recursos y dinero. Cuando queramos podremos enfrentarnos a los behemoth, los jefes de este juego. Son gladiadores mucho más fuertes que los normales, con mucha vida y a menudo con ataques devastadores que pueden destrozar a nuestro mejor campeón si no va bien preparado. Por si esto fuera poco, las luchas de jefes no siempre son uno contra uno, a veces son por equipos. Si conseguimos derrotarlos conseguiremos mucho dinero, recursos, esclavos y si el behemoth se ha rendido, un jefazo para nuestro ludus. Obviamente, el objetivo es derrotar al campeón del emperador, pero podremos probar la fuerza de nuestros gladiadores con el resto de jefes.

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Con 1400 puntos de vida y un mazo gigante, este mal bicho puede hacernos pasarlo mal Fuente

Hay tres tipos de gladiadores, retiarus (escudo, tridente y red), murmillo (espadas duales) y thraex (espada y escudo grande). Las dos primeras clases tendremos que desbloquearlas para poder asignárselas a nuestros esclavos, pero la primera estará disponible desde el primer instante. Si bien podremos comprarle gladiadores de estas clases al legato, lo recomendable es desbloquearlas con el doctore. Cada clase ejercerá mejor con diferentes estadísticas, así que conviene pensar en qué queremos convertir a cada esclavo a la hora de asignarles su entrenamiento y sus cartas de Júpiter (que actúan como bufos).

Unas estadísticas que no podremos cambiar aún entrenando a los gladiadores son las estadísticas de agresividad, tortuga y evasión. La agresividad dictamina cuántas veces y cuán rápido ataca un gladiador controlado por la IA; tortuga controla su habilidad bloqueando y cuántas veces lo usa; y la evasión cuántas veces esquiva y rueda en combate. Teniendo en cuenta que no podremos cambiarlas, conviene vigilarlas en cuanto recibamos nuevos esclavos

Como somos las que cortamos el bacalao en el ludus, nosotras elegiremos qué esclavos mantener, cuáles vender y a cuáles darles la libertad. Darles la libertad subirá la moral de todos los gladiadores, lo que prevendrá que traten de escapar, y cuantas más victorias tenga un gladiador, más probable será que te pida la libertad. Darles mujeres, vino y monedas también sube la moral de nuestros luchadores.

Dejando a un lado la jugabilidad, hay que destacar tanto el apartado gráfico como la música del juego. El estilo pixel art del juego no le resta belleza, ni mucho menos. De hecho, los movimientos son fluidos y le da un toque muy original al juego. También hay que destacar que, a pesar del estilo artístico, Domina es un juego absurdamente gore. Hay decapitaciones, desmembramientos y gente devorada por leones por doquier, y aunque el estilo pixel art ablande un poco el gore, se puede ver perfectamente la muerte de los luchadores y, a veces, del mismo público también. En lo que respecta a la música, puede que sea uno de los aspectos más destacables del juego. La música es épica, una mezcla entre electrónica y música más tradicional que en algunos momentos te pondrá los pelos de punta y en otros te motivará a despedazar al enemigo. Más de uno querrá comprar la BSO, que está en venta como DLC en Steam.

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Este león era fan de La matanza de Texas  Fuente

Como críticas al juego, la primera es que no está traducido a ningún idioma todavía, así que si no hablamos inglés puede resultar complicado comprender algunas cosas. Por otra parte, tal vez meter alguna otra clase de gladiador u obstáculos podría resultar interesante. Por último, personalmente me parece que el sistema de control manual no me acaba de convencer, pero mucha otra gente se las apaña perfectamente con él así que para gustos los colores. Por otra parte, el estilo pixel art que tan bien queda a veces dificulta el juego porque en las peleas con más gladiadores resulta casi imposible distinguir a tus gladiadores de los enemigos. Además, en algunas luchas los luchadores se esconden en la parte de abajo de la arena y no se les puede ver pelear, que es la mayor gracia de este juego.

Domina es un gran juego cuya campaña te puedes pasar en 2 o 3 horas, aunque la aleatoriedad de cada partida te invitará a jugarlo más veces. Podremos guardar la partida, algo que no se podía hacer cuando salió el juego en abril, y también han añadido un modo infinito para los que no quieran estar limitados a los 365 días de la campaña principal.

En definitiva, Domina es un juego muy entretenido y muy exigente en las dificultades más altas. Es un fantástico juego de gladiadores (un género al parecer un poco pobre en títulos divertidos) y de estrategia con toques de humor negro y sátira. El apartado gráfico resulta agradable y la música es casi tan brutal como el mismo juego. Pero además de su muy alabable jugabilidad, también hace críticas duras al sexismo en algunos de sus comentarios, y críticas aún más duras al sistema capitalista, representado en este juego en su aspecto más extremo: la esclavitud. Al fin y al cabo, como lanista nuestro “producto” son seres humanos y el juego nos lo recuerda constantemente. Puede que tratar bien a nuestros gladiadores y darles la libertad que se merecen sea lo más beneficioso, a la larga…

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