«Buenos días, Morgan. Hoy es lunes, 15 de marzo de 2032.» Así de aparentemente banal suena el despertador en la secuencia inicial de Prey (Bethesda Softworks y Arkane Studios, 2017), el no remake ni secuela del videojuego de 2006 con el que comparte título. En este último trabajo de la compañía, disponible desde el 5 de mayo, asumimos el rol de Morgan Yu —en su versión femenina o masculina—, vicepresidenta y directora del departamento de investigación de TranStar, una supercorporación que opera en el campo de la alta tecnología. Morgan tiene una agenda que cumplir y, para colmo, es lunes.

Prey plantea un futuro cercano con una línea temporal alternativa que se desmarca de los hechos históricos a finales de los años 50, en plena Guerra Fría, siendo las dos potencias más importantes del momento Estados Unidos y la Unión Soviética. En esta cronología, en la que el presidente John F. Kennedy sobrevive a su intento de asesinato, estadounidenses y soviéticos colaboran en la creación y puesta en órbita de la estación de investigación Kletka (jaula, en ruso), base estructural de la Talos I, centro de operaciones de TranStar en la actualidad. Corre el año 1963.

Kletka es un espacio destinado a la contención e investigación de organismos alienígenas, y entre 1963 y 1985 adquiere el estatus de estación espacial completamente autosuficiente. Nace el término tifón —recuperado posteriormente por TranStar— y, a pesar de la exhaustividad de los estudios realizados, no se le encuentra ninguna aplicación comercial o militar a las habilidades de estas entidades extraterrestres. El primer fallo de contención se produce en 1998, resultando en la muerte del equipo de investigación al completo. La estación, al igual que el proyecto, quedan clausuradas.

Año 2025. Se constituye la junta directiva de TranStar, la compañía privada que eventualmente adquiere las instalaciones abandonadas de Kletka, con el objetivo principal de convertirlas en un espacio seguro y centrado en el desarrollo de las artes y las ciencias. En cinco años, equipada con la tecnología más puntera y la decoración más refinada, la Talos I abre sus puertas a los ingenieros y científicos más renombrados de la Tierra.

Las subsiguientes investigaciones en neurología y psicotrónica permiten que TranStar pueda redefinir el concepto de humanidad según sus propios parámetros (conviene tener presente que TranStar es una corporación privada que compite en uno de los sectores más elitistas del mercado, aunque en ningún momento se hace referencia a la situación económica de la propia Tierra), gracias a la creación del primer neuromod, revolucionario avance en el campo de la biología que permitirá, tras su comercialización mundial, modificar al gusto las conexiones neuronales del individuo, así como sus conocimientos y habilidades innatas y adquiridas.

Toda esta información está disponible en una de las localizaciones iniciales, el vestíbulo de la Talos I, en la exposición de TranStar, como una primerísima aproximación a la trama general del Prey.

Pero volvamos a Morgan Yu y a su día a día como vicepresidenta de una compañía que está a punto de presentar un producto capaz de reescribir (literalmente) el futuro de la humanidad. Una reunión con Alex Yu, director de TranStar, una nueva serie de pruebas de aptitud y, quizá, si eres hábil, al final del día, un pase de acceso a la Talos I, algo con lo que ciertamente llevas tiempo soñando…

¿Qué podría salir mal? Siendo lunes, seguramente todo.

Morgan Yu. (Anti)heroína y mártir de TranStar

«¿Es Morgan Yu capaz de empatizar más allá de su círculo de interés?»

—January a Morgan. Prey (2017)

Que Morgan se convierta en la protagonista de la historia in media res no es una decisión arbitraria: esto supone que, si verdaderamente quieres descubrir por qué las decisiones más importantes recaen sobre tus hombros, has de invertir una considerable cantidad de tiempo de juego en investigarlo. Tampoco es casualidad, y en ese sentido alabo el criterio del equipo creativo de Bethesda, que seas uno de los altos cargos de TranStar, al igual que tu hermano, y que tus padres sean los dueños y fundadores de la empresa —todos ellos son tus superiores: Morgan es el último eslabón en la cadena de poder. La familia es la unidad social más básica, y nuestro primer contacto como seres humanos con la idea de comunidad. Prey no es, de ningún modo, una oda a la familia, ni la familia se nos presenta como algo idealizado, pero definitivamente los lazos de sangre están presentes y pueden condicionar las decisiones de Morgan. Tus decisiones. Mezclar relaciones familiares y poder no es la mejor de las ideas, y en varias ocasiones tendrás que determinar qué prevalece, encauzando el juego hacia un final u otro.

Es prácticamente imposible hablar de humanidad, comunidad y toma de decisiones sin que el término «moral» aparezca en la conversación. La moral, o el conjunto de normas, creencias y valores que se consideran buenos para dirigir o juzgar el comportamiento de las personas en una comunidad, es un concepto de inclusión obligatoria en aquellos videojuegos con opción a toma de decisiones. Es un buen recurso inmersivo, y los propios desarrolladores lo aprovechan para apelar directamente al código moral del jugador. Tomar decisiones en Prey es un proceso complejo. Más allá de la mecánica system-shock, que nos permite abordar situaciones problemáticas de un modo no lineal y con total libertad de movimiento y estrategia, muchas de ellas no dependen exclusivamente de la naturaleza de los valores que hayas adoptado para tu versión de Morgan Yu (¿antiheroína o mártir de TranStar?), sino de sucesos externos o de la intervención de PNJs. Inluso de fragmentos de información hallados, que incluyen tus propias grabaciones de audio y vídeo, dirigidas a ti misma, con la finalidad de que recuerdes conversaciones o ideas previas a tu despertar en la Talos I.

Escribir un artículo sobre Morgan Yu completamente en femenino es un acto deliberado. Cuando un videojuego permite selección de género (que no creación de personaje) la primera pregunta que me hago es, con cierta emoción no contenida: «¿Será relevante para la trama?». Relevante más allá de verme representada como jugadora, en femenino, que, en los tiempos que corren, por desgracia, siempre es algo a celebrar. «¿Habrán pensado en los detalles, cambiará la actitud, más allá del doblaje?»

¿Es relevante el género de Morgan Yu? Habiendo escogido por primera vez el avatar femenino de Morgan, podría haber seleccionado su versión masculina para esta segunda partida. Pero no lo he hecho porque, ciertamente, me ha parecido una protagonista tan redonda y tan bien cuidada que lo único que quiero es volver a vivir la experiencia. Una y otra vez, hasta que me canse y un día, quizá, decida probar con el género masculino. El género de Morgan Yu es relevante, y es perfecto en los detalles. Porque Morgan Yu, como personaje femenino, no es heterosexual. Mi intención es que este artículo no contenga spoilers, por lo que no voy a comentar nada al respecto. Del mismo modo, y en un tono menos positivo, algunas situaciones se vuelven más violentas, como la relación de Morgan con Alex, cargada de tintes patriarcales.

Morgan y January. ¿Quién es Morgan Yu?

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Uno de los primeros supervivientes en ponerse en contacto contigo es January, una misteriosa entidad que parece tener un interés especial en mantenerte con vida. January inicia su relación contigo a través del enlace de voz de tu TranScribe personal, y desde un primer momento deja claro que ella no puede operar por sí misma, pero que puede ayudarte a investigar lo sucedido y a acabar con la invasión tifón.

El destino de la Talos I queda prácticamente sellado desde el inicio del juego, por lo que la capacidad de decisión de Morgan parece bastante limitada. Los tifón, hasta entonces objeto de estudio de los equipos científicos de TranStar, han logrado escapar de las zonas de contención y rápidamente se han extendido por toda la estación. January es bastante estricta al respecto: los tifón son peligrosos y no han de llegar a la Tierra. Y para eso, la Talos I al completo debe ser destruida. A January no le interesa tomar decisiones por ti y, de hecho, no tiene capacidad real para hacerlo, puesto que no deja de ser una inteligencia artificial que tú misma has reprogramado como copia de seguridad de tu propia mente.

Sin embargo, January presenta sentimientos y emociones humanas, se preocupa por tu integridad física y tu estabilidad mental, y sirve como foco de concentración y mecanismo de supervivencia —dispone de información referente a tu situación personal en la Talos I antes de la invasión tifón. January es lo único que mantiene a Morgan anclada al presente en medio de la confusión, y esto hace que confiar en ella sea algo fácil y natural. A pesar de ser una inteligencia artificial, es consciente de sí misma y de su naturaleza, y tiene unas opiniones bien definidas, así como un estricto código moral en lo que a organismos tifón se refiere, que no tiene por qué coincidir con el enfoque que le estés dando a tu propia versión de Morgan. Es uno de los principales elementos conductores de la narración, puesto que confiar plenamente en ella y seguir sus consejos encamina la historia hacia un único final: la eliminación de la amenaza tifón a través de la destrucción de la Talos l.

La actitud de January es un claro ejemplo de filosofía del bien supremo. Directamente relacionada con la destrucción de la Talos I está tu decisión de utilizar neuromods, con los que puedes mejorar tus capacidades físicas y psicológicas o incluso adquirir habilidades propias de los organismos que estás intentando eliminar (a base de recombinar tu ADN con material genético tifón). Esto hace que, eventualmente, tu propia humanidad, biológicamente hablando, se vea afectada. January es tajante al respecto: si ningún organismo tifón puede llegar a la Tierra, tú no eres una excepción. En esta situación, Morgan no es para January más que un medio para un fin mayor, y la finalidad última, por encima de cualquier individuo, es la salvación de la Tierra.

Morgan y Alex. Gaslighting y violencia psicológica

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Mientras que January supone para Morgan estabilidad, y la seguridad poder recurrir a ella en caso de incertidumbre, Alex Yu es todo lo contrario. El vínculo más obvio entre ellos es la consanguinidad, y por la naturaleza optimista y de apoyo de los mensajes de voz de Alex al comienzo del juego, cabe suponer que la relación que mantienen es sana e incluso ligeramente competitiva, propia de dos hermanos con escasa diferencia de edad. Es él quien anima a Morgan a someterse —una vez más— a las pruebas de aptitud para la Talos I, con la promesa de estrechar su relación y pasar buenos ratos.

Ambos ostentan cargos de peso dentro de la junta directiva de TranStar, Alex situado un escalafón por delante de su hermana en la cadena de poder. El director de TranStar se nos presenta como un hombre que rebosa carisma y confianza en sí mismo, competente en su trabajo pero autoritario, que no duda en dejar clara la diferencia de estatus existente entre él y las personas que le rodean (incluida Morgan).

El papel de Alex en la trama es ambiguo: inicialmente parece ser el antagonista humano del juego, y su actitud paternalista y vengativa hacia Morgan así lo demuestran. Una vez desveladas las intenciones de Morgan de acabar por completo con las instalaciones de TranStar, su hermano no duda en anteponer sus intereses financieros (TranStar posee la patente de los neuromods, así como los laboratorios en los que se sintetiza el compuesto) a la salvación de la Tierra, tratando de detener a su hermana o haciéndole cambiar de opinión. Las diferencias de estatus entre ellos, que Alex explota a voluntad, son uno de los mayores obstáculos en la carrera de Morgan por salvar la Tierra. Las dinámicas de poder son claras, y escoger el avatar femenino de Morgan las torna aún más violentas, de carácter patriarcal. Prey es un juego psicológicamente incómodo.

La manipulación mental y el abuso psicológico del tipo luz de gas juegan un papel importantísimo, y condicionan el carácter de Morgan y sus acciones. Al despertar en la Talos I, nuestra protagonista sufre convenientemente amnesia, debido a la continuidad de las pruebas de neuromods a las que se ha visto sometida. Se nos informa diligentemente de que los tests son voluntarios y de que tú misma has dado tu consentimiento explícito, pero la extracción de neuromods tiene sus consecuencias: el sujeto no recordará nada previo al momento de extirpación. Alex, por supuesto, está al corriente de los resultados de todas las pruebas y del estado psicológico de su hermana.

Al igual que January, Alex se pone en contacto contigo periódicamente a través de tu enlace de voz, prácticamente informándote de todos sus movimientos. La decisión última de en quién depositar tu confianza es tuya, pero la manipulación es constante, así como la cantidad de información que recibes por su parte y el sesgo que ésta contiene. Alex, como maltratador psicológico y experto manipulador, tiene el don de la palabra, y no duda en intentar ganar tu favor apelando a vuestros lazos de sangre y a los éxitos que habéis conseguido juntos, cuestionando al mismo tiempo tus acciones y tu propia existencia. Llegados a este punto, los mensajes pregrabados de Morgan a sí misma adquieren una importancia vital, y encontrarlos y escucharlos es de una importancia vital a la hora de determinar la verdad acerca de TranStar y la naturaleza de los tifón.

Lidiar con Alex te corresponde sólo a ti, pero es un proceso emocionalmente doloroso. Sin olvidar, por encima de todo, que Morgan es una luchadora y una superviviente.

Morgan y TranStar. Comunidad y empatía

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Llegados a cierto punto, la historia no gira solamente en torno a Morgan Yu, futura mártir de la Tierra, atrapada en una reliquia de la época soviética modernizada, rodeada de tifón que —oh, sorpresa— han escapado de sus módulos de contención, sino que empiezas a cruzarte con los primeros supervivientes de la tragedia. Optar por ayudarles y, en ocasiones, arriesgar tu vida y sacrificar tu tiempo (un acto definitivamente empático) convierte a estos PNJ en piezas clave para la reconstrucción de la vida y personalidad de la Morgan Yu original, previa a la manipulación de Alex y la pérdida de memoria provocada por la extracción de neuromods. Gran parte de estos detalles no son agradables, no os voy a intentar engañar. La Morgan Yu original puede no ser el mejor ejemplo moral, pero son estos defectos y estos errores del pasado, combinados con la posibilidad de cambiar tu yo presente y, en cierto modo, redimirte, los que hacen de ella un personaje sólido y completo, a pesar de empezar el juego como una hoja en blanco.

La comunidad es un concepto importante en Prey. La Talos I es una instalación en órbita alrededor de la Luna, completamente inaccesible para cualquier individuo ajeno a la corporación. Esto significa que una serie de personas, posiblemente desconocidas, comparte el mismo espacio cerrado durante un período concreto. Invertir recursos materiales y temporales en conocer a los empleados de TranStar —breve inciso para dar gracias por la motivación adicional que suponen los logros relacionados— significa sumergirse de lleno en la comunidad que los habitantes de la estación han creado en su propio aislamiento.

Las misiones secundarias hacen posible la reconstrucción no sólo de escenarios dentro de la Talos I, sino de historias personales, tanto de supervivientes como de trabajadores ya fallecidos (o convertidos en tifón a consecuencia de la invasión). Tramas menores, emails y registros sonoros nos muestran personajes humanos, con sus fortalezas y sus miedos, y las relaciones entre ellos. Cabe destacar varias parejas LGB, tanto masculinas como femeninas, así como el porcentaje de trabajadores masculinos-femeninos y el número de mujeres en posiciones de poder dentro de la compañía.

Bethesda ha conseguido crear un ambiente inclusivo, donde la diversidad tiene cabida y está naturalmente presente. Y yo, como jugadora LGB, no podría estar más satisfecha.

Ahora, y de acuerdo con tu versión de Morgan Yu, ¿qué significa ser humano?

«Para salir de ésta, alguien tiene que morir.»

—Morgan Yu. Prey (2017)

La demo de Prey, que incluye la primera hora del juego, está disponible para descargar a través de la web oficial de Bethesda: www.prey.bethesda.net/es/demo

Bibliografía e información adicional

—BETHESDA (2017). The Art of Prey. EEUU: Dark Horse Books

—KNIGHT, David. (2017). Prey: Prima Collector’s Edition Guide. EEUU: Prima Games

www.artstation.com/fredaugis

www.prey.wikia.com

www.youtube.com/BethesdaSoftworks

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