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Corazón de melón, amoríos en el instituto

Me siento obligada a confesar algo antes de empezar este artículo: Nunca he sido capaz de terminarme una visual novel, siempre las dejo a medias. Cierto es que, en todos los casos, cuatro en total, fueron trágicas desdichas donde formateos se mezclaban con errores del juego. Un claro ejemplo de problemas del primer mundo, aunque suficientes como para desalentarme a seguir probando, porque a ver si estaba gafada o algo. Cierro esta breve introducción añadiendo que prometo ponerme con esta asignatura pendiente y jugar a unas cuantas.

Bueno, pues una vez tenemos cierto contexto, pasemos a hablar de lo importante: Corazón de melón, Amor Sucré en la versión original, es un juego creado por ChioNoMiko y Beemov, para PC, tablet y móvil (tanto iOS como Android), traducido a 16 idiomas, que empezó su andadura en el año 2011 y sigue activo a día de hoy.

Tenemos un argumento simple, pero efectivo. Encarnamos a una chica (Sucrette es el nombre genérico por el que se suele conocer a este personaje) que entra en el instituto Sweet Amoris donde hay mozos muy guapos y vamos a vivir muchas aventuras.

El juego se encuentra organizado por capítulos y para avanzar al siguiente disponemos de PA (puntos de acción) que son lo que permite a nuestra protagonista mantener conversaciones con otros personajes. Conforme vayamos hablándoles nuestros puntos desaparecerán, pero los recibimos de manera diaria, así como dinero para comprar objetos y ropa.

Ejemplo de la interfaz del juego. Fuente: captura propia

 

En el apartado ligoteo, tenemos un Lov’mometro, un medidor que nos indica el grado de afinidad que tenemos con chicos y con otros personajes, lo que me parece un detalle curioso. Nuestro objetivo es que este medidor suba en el caso de nuestro interés romántico y así tener momentos bonitos con él. El juego tiene también la opción de desbloquear imágenes con el chico de nuestra elección, en cada episodio, pero esto dependerá de nuestras acciones a lo largo del capítulo.

Los principales chicos que nos encontraremos serán:

Armin: El apasionado de los cómics y videojuegos, se le acaba queriendo.

Castiel: Un chico rebelde que no es tan malo como parece.

Kentin: Un antiguo compañero de clase, un poco pesado.

Nathaniel: El responsable abogado que oculta más de un secreto.

Lyssandro: Todo un caballero, pero muy despistado.

De izquierda a derecha: Armin, Castiel, Armin, Nathaniel y Lyssandro. Fuente

 

Hasta aquí todo más o menos correcto y normal. Ahora viene la pregunta, ¿qué tiene este otome de especial para que tanta gente esté enganchada y siga generando contenido en la actualidad?

En lo personal considero que es porque usa arquetipos y elementos conocidos (tanto para lo bueno como para lo malo) y sabe estructurarlos usando una formula episódica que consigue mantener el interés del jugador. Porque siendo sinceros, tenemos un sustrato enorme de referentes, como Compañeros, Sabrina: cosas de brujas o Sailor Moon, sobre lo complejo y emocionante que es el paso por la adolescencia y las vivencias en el instituto.

Luego tenemos el concepto, hoy las visual novels son mucho más conocidas (tenemos el caso del boom de Mystic Messenger en el pasado año), pero en aquel entonces no lo eran tanto, y mucho menos en español, en inglés y dabas las gracias (que aún recuerdo tirar de traductor cada poco para entender los diálogos de Dramatical Murder), por lo que fue el primer contacto de mucha gente con este mundillo.

Una de las imágenes desbloqueables del juego, en este caso, con una temática de Alicia en el país de las maravillas. Fuente

Su estilo de dibujo e interfaz han estado sometidos a evolución constante y siempre, incluso en sus inicios, han ofrecido calidad y un aspecto atractivo. Es decir, se notaba la mano de una persona que entendía de dibujo y anatomía y estaba fuertemente influenciada por una estética sacada del manga shoujo con unos personajes masculinos muy bishonen (vamos, que todos son guapos, hablando en plata).

También contamos con toda la comunidad generada en torno al juego, que va desde el foro de la propia web, enorme y con muchos usuarios activos, hasta el merchadinsing, que tiene incluso cómics interactivos, lo cual me parece una forma bastante acertada de acercar el mecanismo del juego al papel. Además de tener varias comunidades de fans que siguen añadiendo contenido al juego en forma de dibujos, historias propias o memes.

Otro elemento destacable es un editor de personaje amplio y con muchas opciones. Periódicamente se hacen eventos para conseguir imágenes y prendas de ropa para nuestra Sucrette y así ponerla preciosa (o no…) de mil maneras diferentes. Suelen coincidir con fechas destacadas, como Navidad, Halloween, San Valentín…

Evento especial del verano, acompañado de su conjunto exclusivo correspondiente. Fuente

Para finalizar, puedo afirmar que Corazón de melón es un juego entrañable que se merece una oportunidad, ya que nos puede brindar muy buenos momentos y, ¿a quién le amarga un dulce?

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