PERO QUE ES DE VERDAD

Análisis de Kingdom Hearts III, primeras horas

Análisis de Kingdom Hearts III, primeras horas

Kingdom Hearts III es de verdad. Es algo que cuesta de creer tras tanto vaivén (¿os acordáis cuándo algunos sitios vendían el juego para PS3? Ah, los 80) y cinco años y medio de desarrollo, por fin está aquí, existe y es real. Kingdom Hearts III salió a la venta en España el 29 de enero, con un pequeño desfase respecto a otros países y puede que aún estaréis mirándole con recelo en las tiendas, sin saber si merece la pena o no. Así pues, os traigo unas primeras impresiones de lo que os podéis encontrar, sin spoilers. Todas las capturas e imágenes que salgan son de los juegos ya confirmados previamente y que se mostraron en tráilers, así que podéis poneros a leer sin miedo.

El gran punto de conflicto antes de jugar es que ha pasado mucho tiempo desde los primeros juegos, además de que se ha ido embrollando mucha la trama, lleva a que la gente se plantea cosas: “sólo jugué los principales”, “me perdí hace años”, “no tengo tiempo para (re)jugarme todo”, “¿Voy a enterarme de algo?”. No hay que preocuparse, pues antes de la salida del juego mucha gente se dedicó a hacer resúmenes de la historia, como este artículo doble en clave de humor, o esta guía argumental en Eurogamer, o si os da pereza leer, tenéis este vídeo de Eurogamer también, donde en menos de veinte minutos resumen los principales acontecimientos.
Dentro del propio juego, las intros son un resumen en vídeos de los diversos juegos que puede que te suenen o no. Pero una vez has iniciado la partida, desbloquearás el apartado “Archivo de recuerdos”, con distintos vídeo resúmenes de lo que ha pasado hasta ahora y que duran menos de media hora en total.
Si pese a todo esto sigues sin tener claro que pasa, el propio juego cuenta con ello, ya que por los eventos de Chain of Memories y Dream Drop Distance, Sora ha perdido su memoria y sus poderes, por lo que no recuerda muchas de las cosas que han pasado, así que el juego está contextualizando las cosas continuamente.

Cuando empezaron con las primeras demos a prensa, leí que habían querido que el combate no fuera un “pulsa X hasta gastarlo”. Y lo han conseguido. El combate es divertidísimo y dinámico. Los encuentros contra los enemigos no se hacen largos porque tienes un montón de opciones a tu alcance, no sólo con las magias y las invocaciones (renombradas como “Vínculos”). Puedes activar comandos especiales con tus compañeros, invocar atracciones, tienes los cambios de forma, puedes activar el modo acróbata… Un montón de posibilidades, de combos y de ataques que te permiten variar tú dinámica de combate en un momento haciendo que sea el sistema de combate más entretenido que he probado nunca en un RPG. Eso sí, al principio te liarás un montón con los botones y activarás lo que no quieras sin querer. Ah, ¡y la cámara funciona bien! Creo que sólo he tenido que usar el autoapuntado un par de veces en todo este tiempo.
Con cada nuevo movimiento y dinámica se te mostrará en pantalla un texto con los controles, que podrás consultar en cualquier momento, sin tutoriales de por medio, lo que tiene la ventaja de que no haya tutorial, pero al mismo tiempo hay algunas cosas que no te quedan del todo claras y al principio resulta todo abrumador.

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Lo que pasa cuando te lías por la emoción y escoges hacer el tutorial. Fuente: captura propia.

Y este es el gran problema que tiene el juego: al principio te da todo de golpe. Aunque lo reparte de forma escalonada, siendo el mundo de Hércules una introducción (llamada Kingdom Hearts II.9), sigue siendo mucha información en poco tiempo. Porque también sale un montón de gente hablando de muchas cosas, poniendo al día a un Sora que apenas recuerda nada de lo que ha pasado. En mis primeras tres horas de juego acabé saturadísima de todo. Luego es un poco más ligero, aunque cada minijuego, invocación y comando nuevo sigue teniendo su texto explicativo. También, a medida que avanzas en el juego, la historia se dosifica un poco y se hace más llevadero, así que no os asustéis.

He dicho que cada minijuego tiene su “tutorial”, y es que Kingdom Hearts III rescata un montón de minijuegos (y otras cosas) que encontrábamos en anteriores entregas, pero mucho más pulidos. La nave Gumi vuelve, pero sin el horror de esos combates obligatorios entre mundos, teniendo una suerte de mundo abierto donde exploras a tu gusto, esquivando los combates si quieres, y hace que llevar la nave Gumi no sea una tortura sino, otra vez, algo muy divertido.
Pero la gran estrella en esto es el Gumifono, que sustituye al diario de Pepito Grillo y nos permitirá tanto consultar información de enemigos, aliados, situación de cofres, etc., como sacar fotos y jugar minijuegos al más puro estilo Game and Watch.
Porqué sí, Kingdom Hearts III tiene modo foto, que abrirá una side quest de búsqueda, pero lo más importante nos permitirá sacarnos selfies en los escenarios más emblemáticos de las películas que nos encontremos, y ¡nuestros personajes favoritos posarán con nosotros!

Cuando supe que el juego iba a usar Unreal Engine y no Luminos Engine me mostré bastante suspicaz, ya que no sabía que tal iba a funcionar. Pues lo hace fenomenal: el juego luce espectacular. Ya no es sólo la mejora gráfica lógica de pasar de portátiles y PS2 a PS4, sino que, ¿os acordáis de Ciudad del paso? ¿Lo vacía que estaba? Aquí no, los entornos están llenos de gente y de cosas, además de ser inmensos. Por primera vez tengo la sensación de estar en un mundo vivo. Además, aquí se ha conseguido una cosa que odiaba en no poder hacer en KH y KHII: puedo abrir un cofre en medio del combate. Me parece mágico poder hacer esto, y no tener zonas de guardado y zonas de combate. La única pega que le encuentro es “perder” las pantallas de carga entre áreas y que las transiciones entre estas casi han desaparecido, algo que me encantaba de anteriores entregas, el como la cortinilla se adaptaba a cada mundo.
En cada mundo tenemos melodías propias, combinando los temas de siempre con los temas propios de cada mundo, con una Yōko Shimomura que lo borda, como siempre.
El paso a PS4 no sólo trae mejoras gráficas sino que permite algo tan tonto como permitirte tener varios acompañantes en pantalla. Se acabó el tener que elegir que personajes vienen y cuales se quedan fuera, todos de excursión. Además, los enemigos lucen mejor que nunca y los diseños de cada uno siguen siendo espectaculares, como podéis ver en las imágenes de abajo, algunos ejemplos sacados del Gumifono.

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He dicho que no iba a hacer spoilers pero tengo que hacer un breve comentario sobre el tono y el rumbo que ha tomado la historia, por si preferís saltaros este párrafo.
Este juego está combinando momentos de total intensidad con momentos totalmente mamarrachos. Sora no se toma en serio a la fracasada Organización XIII y se nota con cada una de sus apariciones, como se burla de ellos. Y la cosa queda bien y ha conseguido que yo suelte carcajadas ante las absurdeces que te vas encontrando, como lo que he mencionado antes del Kingdom Hearts II.9: el juego no se toma muy en serio a sí mismo y a la complejidad que ha desarrollado, así que decide mamarrachear con ello, y como digo, funciona muy bien para bajarle drama al asunto.
Quizá de esto, lo que más me molesta es el tono condescendiente que tiene el resto con Sora a veces, el cual sigue queriendo ayudar a todos con los que se encuentra.

Kingdom Hearts III tiene que evaluarse en su contexto, de juego que cierra una serie condenadamente larga, de la que mucha gente bajó hace tiempo. El juego lo sabe, es consciente de ello y trata de ponerte todas las facilidades para que lo disfrutes. En su primer tramo no lo hace tan bien, ya que te suelta mucha información de golpe, pero luego se relaja y siempre da el contexto necesario a cada escena, intentando no abusar del infodump. También trata de que esto no sea un drama absoluto, ya que estamos en una carrera contrarreloj para evitar una Nueva Guerra de las Llaves Espada. Para esto el juego mete humor de forma constante y no se toma nada en serio así mismo.
En cuanto a lo demás, es todo divertidísimo: el combate es dinámico y muy variable; no hay grandes complicaciones al avanzar y todavía no me he encontrado ningún punto de tener que irme a farmear porque me atasco. Todo luce espectacular y lleno de vida, la cámara no es un horror y es todo muy colorido y bonito. No tengo claro cómo va a acabar esto, ni cuanto me va a tocar llorar*, pero ya os digo, qué sólo por los buenos momentos que estoy pasando, esta espera ya ha merecido la pena.

*Tras ver una cosa después del mundo de Arandelle, ya sé que me va a toca llorar.

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Darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

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