Y tan curseadas

Análisis de Stranded Sails – Explorers of the Cursed Islands

Análisis de Stranded Sails – Explorers of the Cursed Islands

Un día en El Pugcast hablábamos de cómo en los últimos años habíamos tenido juegos revolucionarios, como Undertale o Stardew Valley, pero no veíamos una influencia inmediata. Era un poco lógico pensar que habría que esperar a que pasara el tiempo para que la semilla plantada creciera y poder ver dichas influencias. Esta conversación me vino a la mente en cuanto pasé la introducción de Stranded Sails – Explorers of the Cursed Islands, creado por Lemonbomb Entertaiment, un estudio con sede en Alemania compuesto por cinco personas. La premisa del juego es simple: has naufragado en un pequeño archipiélago en el que debes sobrevivir y buscar cómo escapar. A diferencia de otros juegos con una premisa similar, aquí la violencia no es el recurso básico para salir adelante sino que tus fuentes de recursos será la pesca y el cultivo y no encontrarás fauna hostil. Algo bastante fácil a simple vista, hasta que descubrimos que cada una de nuestras acciones cuesta energía. Esta energía la podremos recuperar de varias formas, pero su gestión condicionará cada una de nuestras acciones. ¿A que ahora la mención a Stardew Valley tiene sentido? Pero mejor si empiezo desde el principio.

Todo esto antes era campo. Press asset

Al iniciar la partida, nos dejarán escoger género, entre chico o chica. Una vez elijamos veremos en una pequeña presentación: vamos a embarcamos con nuestro padre y un grupo de gente bastante variopinto, con el objetivo de empezar una nueva vida en una región polar y nevada. Hasta que nuestro barco naufraga por una tormenta en un misterioso archipiélago que no aparece en los mapas. Nada más llegar tendremos dos misiones básicas: sobrevivir y reunir al resto de la tripulación, que está desperdigada por las distintas islas.
Para lo primero, empezaremos con una pequeña parcela de tierra cultivable, donde nuestras exploraciones nos darán nuevas semillas y ampliaremos nuestra dieta. Habrá que cuidarlas y regarlas antes de cosechar. Como no somos unas salvajes, para poder comer, deberemos cocinar primero. El plato, cuanto más complejo y con ingredientes más raros, más energía recuperará. Y esta energía es la base del juego, pues incluso desplazarnos la consume. La gestión de energía es la clave de todo. Si se vacía nuestra rueda, volveremos de forma automática a nuestro campamento, sin más penalización que el cambio de localización. Esto me recordó mucho a Stardew Valley, que tiene una gestión similar de la energía, aunque hay notables diferencias. Mientras que Stardew Valley nos permitía caminar sin gastar energía, pero quedarnos sin ella implicaba perder dinero, en Stranded Sails por contra, todo cuesta energía (correr costará mucha más energía que andar), pero podremos recuperarla echándonos una siesta ya que irte a dormir no implica perder un día entero. Incluso podremos aguantar sin dormir si comemos lo suficiente.

He mencionado la cocina, que es una de las mecánicas principales y una que me gusta observar. Aunque al principio parece entretenido, en cuanto acumules muchos ingredientes descubrir platos nuevos se convierte en un dolor de muelas, al menos en la versión de PS4. Aun así es interesante ir probando las diversas combinaciones intentando adivinar qué ingredientes le quedan mejor al arroz y la caballa. No sólo cocinaremos en la sartén gigante, sino que podremos hacer estofado, que hará que les otres tripulantes sean más felices, lo que nos recompensará con mejoras de las herramientas. También nos beneficia a nosotras con energía gratis y un menor gasto de energía de forma temporal.
Otra de las mecánicas y el elemento que me hizo decantarme por el juego es la pesca. Este es uno de los mejores minijuegos que he probado nunca. No he terminado de pillarle el truco por su componente de ritmo, pero es una mecánica divertida, que se ve enturbiada por el hecho de que te puedes quedar sin energía mientras pescas. Ya he dicho que aquí cuesta energía TODO. A medida que avancemos en nuestra historia, desbloquearemos nuevas herramientas que nos darán acceso a nuevas áreas, en las que investigar y descubrir todos los secretos de la isla, aparte de saber cómo salimos de allí.

También echaremos brazos talando. Press asset

O al menos en teoría, ya que en la práctica los bugs nos lo van a impedir. Porque lo que era un juego que prometía mucho, se ha convertido en una de las mayores decepciones que he sufrido. Empecemos por la menos rompepartidas. El juego está traducido y localizado al español, además de otros idiomas. El problema es que parece que se les olvidó programar los diálogos para que cambiaran según el género del personaje. Y no sería un problema si Charles, tu padre, no se refiriera a ti todo el rato como “hijo mío” en masculino. Es algo que acabas por ignorar, ya que el resto de la traducción está bien, aunque no haya podido ver aún quiénes son los responsables.
Con lo que no se puede sobrevivir es con los siguientes bugs que me he encontrado, uno que me corrompió la partida y me hizo empezar de nuevo cuando llevaba un par de horas. El otro bug es el que me ha hecho abandonar el juego y ya lo retomaré cuando se arregle. Y es que los objetos desaparecen. La primera vez me pasó con unas semillas, que fue molesto, pero podía seguir jugando. La segunda vez me pasó con un plano necesario para poder seguir la aventura. Además de personajes que desaparecen de la pantalla y similar, que te obligan a cargar la partida, o cerrar el juego. Por suerte y por desgracia, el juego tiene un autoguardado cada pocos segundos, pero en el mismo slot, así que si no te andas con ojo, no podrás recuperar ninguna partida, como me pasó la primera vez. Con el bug de la desaparición no he encontrado una solución, así que he acabado abandonando, porque hay un límite de tiempo que puedo estar cultivando y pescando.

El juego presenta otros fallos menores, como que las pistas de música en las localizaciones no se repiten correctamente, quedando bastantes segundos de silencio, aunque no molesta. En general, el apartado técnico está muy bien. Sigue un estilo gráfico que me recuerda al cel shading, pero sin el trazo grueso, que le da un estilo muy cuqui, que se ve reforzado por los diseños de la isla. Todo tiene un aspecto amigable que te invita a caminar y explorar. Además la paleta de colores me gusta mucho y refuerza esta sensación. La música cuando suena funciona muy bien, con unos efectos de sonido que da gustirrinín oír.

Es una lástima que todo esto quede empañado por los bugs. El juego es entretenido y el tema de la energía hace que nuestros movimientos sean limitantes pero no en exceso. La gestión de los cultivos y la pesca hace que cocinar sea divertido, aunque se podría haber pulido un poco. Además todo tiene el suficiente halo de misterio como para animarte a explorar todo lo posible. Un juego que hubiera disfrutado mucho y recomendado en todos lados, pero que por culpa de los bugs he tenido que abandonar. Lo mismo en unos meses han podido arreglarlo y consigo que toda la tripulación abandone el trópico y alcance su deseado frío polar.

Actualización del 28-10-19: Parece ser que el bug que hacía desaparecer objetos se ha arreglado, y era en guardados manuales. El problema es que es necesario empezar de nuevo porque no reaparecen las cosas y no he podido ponerme. Seguiré informando.

Copia de prensa facilitada por Lemonbomb Entertaiment.

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Darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

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