Runaway o como aprendí a no poner mi huella dactilar para desbloquear nada

Retroanálisis de Runaway: A Road Adventure

Retroanálisis de Runaway: A Road Adventure

Hay una generación entera de personas, entre las que me incluyo, que se ha criado con juegos de FX Interactive. Esta editora española fue fundada en 1999 y se encarga principalmente de localizar y distribuir juegos en el mercado español. Desarrolló algunos títulos propios, como la saga Imperivm, junto con la empresa búlgara Haemimont Games. El motivo por el cual os sonará es por la colaboración con periódicos que realizó durante los 2000 con El Mundo, donde por 4.95€ te llevabas un juego a casa. Era una oferta muy jugosa y una forma fácil de conseguir y probar nuevos títulos. La colección duró bastante años al final y llevó a las casas españolas bastantes juegos importantes, como Tzar, Sacred, The Longest Journey, o Runaway. Así que toca volver a los 2000 usando este último juego.

Runaway: A Road To Adventure fue desarrollado por Pendulo Studios, lanzado al mercado español en 2001 y distribuido internacionalmente en los años siguientes. Pendulo Studios es una compañía española especializada en aventuras gráficas y que recientemente ha sacado el juego de Blacksad: Under the Skin, siendo Runaway el tercer juego que desarrolló el estudio. Esta aventura gráfica sigue el sistema point and click con una gestión de inventario e interacción con el escenario muy sencilla y fluida. El juego combina 2D y 3D, aunque en este último, la tecnología ha envejecido bastante mal y se nota principalmente en las animaciones de diálogo, donde faltan frames para hacerlo todo mucho más fluido, que se nota demasiado cuando los personajes mueven la boca. Es el mayor lastre técnico que he encontrado, pues el resto del juego se ve muy bien, con muchísima variedad de escenarios donde interactuar con los objetos, casi todos muy normales y cotidianos.

En Runaway no tendremos que preocuparnos por las interacciones con los objetos, que es lo que marca la dificultad de estos juegos. El problema aquí es que lo jugué mucho en su momento. Todo nos resultaba tan asequible (puede que con guía) que mi hermano y yo nos lo aprendimos de memoria y la mayoría de pantallas me las he pasado de forma automática. El juego controla los escenarios muy bien y en cada capítulo los lugares son más grandes, con más objetos y más combinaciones, pero sin que llegue a ser abrumador. Otro aspecto positivo en cuanto a los objetos es que no hay ninguno que puedas dejar olvidado al inicio y que no te permita avanzar. En cada capítulo tendrás los objetos necesarias para completarlo, además de que todo lo que recojas y tengas en el inventario tendrá su utilidad tarde o temprano. Eso sí, deberás estar muy atente a las conversaciones, pues no sólo tendrás que usarlas para avanzar sino que obtendrás pistas sobre cómo continuar. En general tampoco hay combinaciones locas de objetos, como el famoso patito de goma de The Longest Journey y, en este repaso, me ha resultado un juego bastante asequible como he dicho.

runaway

Otro de los puntos fuertes del juego es que cuenta con voces en castellano y un buen doblaje. Por desgracia, aunque el juego está disponible en plataformas como Steam y Gog, no cuenta con la opción de castellano, sólo inglés. Por suerte, FX Interactive sigue viva y tiene el juego en su tienda en español para disfrutarlo tal como lo recordamos.

La historia no es lo más revolucionario del mundo: Brian, el protagonista, inicia el juego contando cómo el hecho de atropellar a Gina, una hermosa chica, cambió su vida. No por el atropello mismo, sino por el lío con mafiosos, secuestros, tiroteos y dedos en formol. Un poco contenido respecto a aventuras gráficas más clásicas, pero Runaway es un juego de un corte bastante realista. ¿Este viaje al pasado ha sido bonito y dulce? Lamentablemente no, la nostalgia a veces sirve de barrera de cosas conflictivas que en su momento pasamos por alto. Como es el caso de Gina, quien acabará por ser nuestra acompañante a lo largo todo el juego y cuyo arco de personaje podría ser más horrible, pero también mucho mejor. Quiero pensar que en los veinte años que han pasado desde que se hizo este juego, la sensibilidad del estudio sobre este tema habrá cambiado y no tendríamos esta combinación de femme fatale con amor verdadero tras cinco segundos. Esta parte del desarrollo de Brian es la que más chirría, ya que la gestión de su relación con Gina es poco creíble, pasando del amor al odio, y volviendo al amor de forma muy rápida (el juego transcurre en unos tres días). Sin embargo Runaway podría hacerlo mucho peor en algunos aspectos, como en el tema del grupo de drags, que podría haber aprovechado para introducir bromas al respecto, pero ni siquiera se llega a mencionar. Lo cual es un alivio, ya que el punto fuerte en el juego son los chistes y las referencias, como la doctora Susan Olivaw, o los matones estereotípicos que nos perseguirán todo el juego.

Runaway tuvo bastante éxito, ya que hicieron dos secuelas que lucen igual de bien que esta primera entrega. Runaway: A Road To Adventure tiene sus añitos pero ha envejecido bastante bien, pese a todos los fallos que he remarcado. Quizá la nostalgia no me termina de permitir verlos, y sólo piense en cómo jugaba con mi hermano, revisando la guía uno de los dos, o preguntando qué había hecho el otro en una pantalla determinada. De todas formas, siempre guardaré un lugar especial en mi corazón para el juego que me enseñó que proteger algo con huella digital puede acabar con tu dedo metido en un bote de formol.

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Darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

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