Análisis de Tabletop Simulator

Análisis de Tabletop Simulator

¿A quién no le va a gustar un juego de mesa romano del siglo I? ¿A quién no le va a gustar? Sea romano, chino, del siglo I o del siglo XXI, los juegos de mesa forman parte de la infancia de muchas personas y también de la mía. Un buen chinchón, un parchís o una oca… A lo largo de mi vida he jugado muchas partidas de estos clásicos con mi familia y mis amigos así que, al final, han formado una tradición y un gusto por ellos. El problema es que para poder jugarlos sueles necesitar a más personas. Yo no tengo a mucha gente con la que jugar en casa y, luego, con la cuarentena y no poder quedar mucho con amigos, menos todavía. Pero los patrons son muy majos y han hecho que pueda probar Tabletop Simulator, un simulador donde se pueden jugar todos los juegos de mesa que te puedas imaginar.

Yo ya jugaba a un videojuego que recopilaba juegos de mesa. Se llamaba 42 juegos de siempre y era de Nintendo DS. Me encantaba. Le eché cientos de horas. Hace poco salió la versión de Switch, 51 juegos de siempre. Pero no os engañéis, Tabletop Simulator y 42 juegos de siempre no son iguales. En Tabletop Simulator te dan la mesa, las cartas, los dados o lo que sea y juega tú, con tus normas, al ritmo que quieras y al juego que quieras. En 42 juegos de siempre los juegos son limitados y están restringidos por unas normas, como los juegos de mesa online, así que al final son más mini juego que Tabletop Simulator, que podría ser un poco la mesa de la cocina donde jugabas al parchís. Una mesa vacía esperando a ser cubierta por el juego que tocase ese día.

Hablemos más en detalle de Tabletop Simulator. Es un videojuego de 2015 creado por Berserk Games. Tiene una interfaz sencilla. En el menú principal decidimos, entre otras cosas, si queremos unirnos por multijugador a una sala ya creada o si queremos crear nosotros una, que sea un solo jugador, multijugador online o hotspot. Si seleccionamos un solo jugador, podremos jugar nosotros solos pero también sirve para el juego local o el remote play dado que, al no haber turnos obligados por el juego y ser algo que decidimos nosotros, nos permite tener la opción de jugar varias personas en el mismo ordenador.

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Después de tener nuestra sala seleccionamos a qué queremos jugar: juegos de cartas, ajedrez, mahjong, etc. Aunque en realidad esto es solo para tener predefinidos los elementos que habrá al principio, pues, una vez en la sala, el elemento principal será una mesa donde, a través de menús, podremos poner los elementos que queramos. Esto hace que, por ejemplo, puedas empezar jugando al ajedrez y terminar jugando a la brisca, todo sin salir de la sala creada. De hecho, debido a que muchos elementos se repiten y no hay normas preestablecidas, no encontraremos una sección de brisca y otra de chinchón, simplemente se nos pondrá un mazo de cartas (menos para el solitario, donde sí hay opción preestablecida). También puedes crear tus tableros personalizados por lo que, aunque no hay tablero de parchís, puedes hacértelo descargando una imagen de Internet e importándola como tablero personalizado. Para las fichas puedes coger cualquiera de las que da el juego y luego en la sección de dados coger el dado que más te guste.

Este sistema hace que mucha gente use Tabletop Simulator para jugar rol online, ya que las opciones de personalización no se quedan solo aquí: una de las mejores cosas de este juego es el Workshop de Steam. Tabletop Simulator tiene DLCs de pago, pero también permite a la comunidad crear sus propias herramientas o juegos. En la Workshop de Steam hay multitud de opciones. Desde mejoras para los juegos ya creados, como cronómetros o temporizadores para el ajedrez, hasta tus juegos favoritos como el Vampire (incluso hay un mod que te pone la lámpara gatito).

Debido a esta versatilidad, el juego me parece una buena compra si tienes con quien jugar, te da igual jugar con extraños o te apasionan los juegos de mesa. Si no te pasa eso tal vez no sea la mejor inversión. De hecho, si prefieres que traiga ya los juegos predefinidos y sea algo más ligero y fluido, tal vez prefieras mirar 51 juegos de siempre (que además permite jugar contra la IA). Tabletop Simulator tiene una cosa mala además: es incómodo. Es muy poco intuitivo y cuesta acostumbrarse a todos los controles y opciones. De hecho, al principio te hace un tutorial, pero tiene tantas cosas que yo cuando volví a abrir el juego ya no me acordaba de los controles (y encima no volví a encontrar el tutorial). Por lo tanto, aunque completo, es un juego que requiere paciencia para aprender a usarse.

Pese a todo, si vuelve a haber confinamiento (esperemos que no), estaré contenta de tenerlo porque así podré echarme con mis amigues unas ocas y unos dominós. Así que muchas gracias patrons por el juego, el siguiente +4 en el UNO va por vosotros.

 

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NeithVanCat
NeithVanCat

Gallega. Cuando me hago fan de algo llego a ser muy pesada, sin embargo, para cuando hayas leído esto seguramente ya me guste otra cosa. Ahora tengo dos gatos.

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