No queda detergente ninio, solo muerte

Análisis de Bloodwash

Análisis de Bloodwash

Bloodwash es un juego de terror publicado en Steam y en itch este 16 de septiembre, y desarrollado por el equipo de dos personas formado por Jordan King (Black Eyed Priest Games) y Henry Hoare. El proyecto ha sido financiado por Torture Star Video, la marca de publisher de Ben Cocuzzo (Puppet Combo), que en este caso no trabajó en el apartado creativo. Insisto porque, debido a las similitudes en tema y estilo visual con sus juegos, parece que a veces hay cierta confusión al respecto. Sin embargo, se nota que los desarrolladores de Bloodwash tienen su propio estilo, con características propias atractivas e interesantes; no se trata de una mera imitación.

La sinopsis comercial cita como principal inspiración el cine giallo italiano, pero es fácil que Bloodwash recuerde también mucho a los slashers ochenteros estadounidenses. Lo cual no es de extrañar, puesto que este subgénero estaba también influido por el giallo. La duración del juego es más o menos la misma que tendría una película y, de forma similar a los juegos de Puppet Combo, tiene filtros para simular la imagen de una vieja tele de tubo, así como los defectos propios de una cinta VHS. De este modo, la sensación de peli de terror de la época es total. Los dos filtros se pueden quitar por separado para obtener una imagen más nítida, pero el aspecto sin ambos empeora. El ruido visual da buen resultado sin resultar molesto, y disimula los posibles defectos de los escenarios, volviéndolos más inquietantes.

Los gráficos son low-poly, es decir, al estilo de un juego de PSX, algo que ya viene siendo más o menos habitual en el terror indie. La música siniestra de MXXN da buen ambiente de miedo cuando se deja oír, y es por lo general discreta. Los sintetizadores ochenteros de la pantalla de título y los créditos del inicio nos transportan también a las películas de hace décadas. Los efectos de sonido cumplen muy bien cuando tienen la función de inquietar. Hay que destacar que todos los personajes que aparecen en el juego, y no son pocos, tienen voces para sus diálogos. Tanto el texto como las voces están en inglés.

Pantallazo low-poly. Un personaje con gafas de sol rojas, traje y pajarita nos mira sonriendo. Está de pie, agarrado a la barra en un autobús por lo demás vacío..

Seguro que se pone «positividad ante todo» en el perfil de Tinder

El juego se controla en primera persona, y disponemos de un inventario por el que navegamos haciendo que la protagonista vaya sacando uno a uno los distintos objetos de los que dispone, ordenados según los hemos ido recogiendo. El desplazamiento de uno a otro es relativamente rápido, pero no es tan efectivo como lo sería en un menú, por lo que a veces se hace algo incómodo buscar un objeto específico entre todos los que podemos llegar a tener. Quizá optaron por no utilizar una pantalla de inventario para mejorar la inmersión. No hay guardado de partidas, sino varios capítulos desde cuyo inicio podemos continuar.

La historia trata sobre Sara, una estudiante embarazada que regresa a casa por la noche para descubrir que su novio borracho no ha hecho la colada. Teniendo al día siguiente una entrevista de trabajo importante, y sin ropa limpia disponible, se ve obligada a desplazarse hasta la única lavandería abierta a esas horas. Esto sucede mientras las noticias se hacen eco de una serie de asesinatos que se están cometiendo en la ciudad: alguien está matando, precisamente, a mujeres embarazadas, y extrayéndoles el feto.

La primera mitad del juego consiste en… bueno, en lavar y secar la ropa, en realidad. Este es nuestro objetivo principal, pero hay un montón de cosas que podemos hacer mientras esperamos a que acabe la colada. La lavandería se sitúa en lo que en Estados Unidos llaman un strip mall; vamos, unas cuantas tiendas con un aparcamiento delante. Podemos visitar una pizzería, una tienda de electrodomésticos y otra de un poco de todo (palomitas, películas porno, peces…), y hablar con sus peculiares dependientes, así como con algún otro personaje. También podemos ir recopilando pistas sobre los asesinatos, que parecen estar relacionados directamente con esta zona, y preguntar a los personajes sobre los documentos que nos encontremos.

Los sucesos principales no avanzan hasta que la lavadora o la secadora hayan acabado y hayamos sacado nuestra ropa. En todo momento se puede comprobar el tiempo que les queda. Si con las labores de investigación no tenemos bastante entretenimiento, hay por ahí tirados varios cómics que podemos buscar y leer, y que están muy currados. Cada uno de ellos incluye sus créditos. También hay un par de videojuegos sencillos con los que podemos echar un rato, y una tele con varios canales. Para mí, todo esto aporta inmersión. Distraerme un rato leyendo me recuerda mucho a la sensación de estar esperando por algo fuera de casa, en la vida real. Luego dejas el cómic y te acuerdas de que estás en un sitio extraño, de noche, y al otro lado de la fila de lavadoras ves a ese tío con una cara sorprendentemente parecida a la del actor Joe Spinell, que hacía de asesino en Maniac.

Un escenario low-poly. Desde el aparcamiento, se ven varias tiendas a unos metros de distancia. Solo unas pocas están encendidas y dan luz. Es de noche y hay niebla.

No hay muchas tiendas abiertas tan tarde

Esto sucede durante la primera mitad del juego, que empieza con la llegada de Sara a su casa y cuyo grueso es todo lo que os estoy contando. Como veis, este gameplay recuerda más a una aventura gráfica que a un survival horror, y es a lo que me refería cuando hablaba del estilo propio de Jordan King y Henry Hoare. Tampoco es un juego desafiante en cuanto a su dificultad, ni en el que nos vayan a matar en seguida. Durante toda esta primera parte, Bloodwash se centra en sumergirnos en situaciones inquietantes más o menos sutiles, con algún jumpscare, para crear un ambiente de tensión e intriga.

Es en la segunda mitad donde la tensión estalla y nos sumergimos en el mundo de oscuridad y violencia del monstruo conocido como Womb Ripper. El trasfondo de este personaje no tiene una tremenda profundidad, pero es perturbador, sangriento, y encaja a la perfección con una historia de este estilo. También le va muy bien el que, desde casi el inicio, se vaya desvelando poco a poco, con un ritmo que nos permite disfrutar de nuestras averiguaciones. No quiero contar mucho sobre esta segunda parte del juego, pero merece mucho la pena si te gusta este tipo de ambientación. Además, cuando todo ha acabado, aún nos espera un epílogo muy en la línea de las pelis slasher, que me pareció una maravilla.

Cuando compré Bloodwash no tenía intención de escribir un análisis, pero me gustó tanto que me quedé con ganas de hablaros sobre él. Lo recomiendo mucho para quien se interese por lo que ofrece: el equivalente interactivo, sin que suponga un desafío gamer, a una película de terror de hace cuarenta años.

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Lin Carbajales
Lin Carbajales @lingorgon

Elle. Flipade del cine de terror que también escribe ficción y dibuja. Otros gustos: las patatas con chili, retuitear a Jennifer Tilly, los esqueletos (no rima pero molan).

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