Armado y peligroso

Análisis de AK-xolotl

Análisis de AK-xolotl

He descubierto, en los últimos años, que los rogues y derivados me gustan mucho: aprender cómo funcionan los escenarios, avanzar a través de ellos intentando sufrir el menor daño posible y procurar, siempre, llegar al boss. Aunque a veces resulte frustrante morir cuando estás en una run especialmente buena, o que te maten antes de entrar a por el jefe, siempre acabas llevándote algo bueno. Si además a esta experiencia le añadimos un ajolote monísimo que busca llenarse el estómago, tenemos un juego bastante satisfactorio. Tenemos AK-xolotl.

Estamos ante un roguelite que permite ponernos en la piel de este simpático anfibio hambriento, que sale de caza para conseguir carne y recursos para su estanque, y de paso, convertirse en el depredador más temido. Hemos tenido acceso a su demo, en la que podemos avanzar a lo largo de siete fases hasta llegar al jefe final, cuyos escenarios se generan de manera procedural, haciendo que ninguna run sea igual a otra. Aunque no hemos tenido acceso a todas las funcionalidades que ofrece el juego, sí que nos hemos podido hacer una idea de cómo funciona el gameplay

Empezaremos con una pistola y, en los escenarios, podremos encontrar salas donde, al superarlas, acabaremos con nuevas armas. Además, los enemigos dejarán caer armas al morir, de manera aleatoria. Desde pistolas hasta bumeranes, pasando por arpones, rifles, y como dice el título del juego, un AK. Todas tienen diferentes ratios de daño y de alcance, así como rareza, las blancas son las más básicas y las que más aparecerán y podrán soltar los enemigos, seguidas de las azules y verdes, más raras, hasta las amarillas/doradas, las muy raras. Además, en cada zona podrán aparecer mini jefes, que podrán soltar una de las armas poco frecuentes al morir. Asimismo, los enemigos podrán soltar tiritas de manera aleatoria, que nos servirán para curarnos.

En la demo aparece sólo uno de los biomas, el bosque, pero es suficiente para hacernos una idea de que los enemigos son despiadados, duros y que utilizarán todo lo que tengan a su alcance para evitar que sigamos avanzando. Nos enfrentaremos a patos que ponen bombas, ratones con pistolas y chihuahuas que disparan bolas de energía, sin olvidarnos de los mini jefes: un mapache con un arma de energía y un zorro con un arpón. Cada zona varía en tamaño y número de enemigos: algunas son más fáciles, puesto que los enemigos pueden morir por las trampas que hay en la zona, y porque hay sitios donde poder parapetarse, y otras son más complicadas por el número de adversarios que aparecen, y por estar en campo abierto, sin prácticamente zonas en las que poder resguardarse.

Ajolote rosa después de la pelea

Nuestro mortal ajolote pensando por dónde ir

Al superar una fase, podremos pasar por una de las tres puertas que se nos presentan: el botiquín (para conseguir vida al final de la fase), el AK (para conseguir un arma nueva) y el rayo, donde podremos encontrar power-ups que servirán para hacer que nuestra partida sea más fácil… o no. Podemos encontrar objetos que sacrificarán uno de nuestros corazones para darnos más vida, aunque estén vacíos, hasta un chile que hará que dejemos un reguero de fuego a nuestro alrededor, o una pastilla de jabón, que creará una pompa alrededor de nuestro ajolote y permitirá aguantar un golpe. Además de estas tres zonas, podremos encontrar una extra, la guardería, custodiada por un unicornio y en la que podemos encontrar un bebé de ajolote que aparecerá en nuestra charca al final de cada run, ganemos o no. Asimismo, podemos cambiar nuestra apariencia con los bebés que vayamos encontrando, pudiendo intercambiarlos una vez se hayan convertido en adultos; no supone ninguna mejora a nivel de gameplay pero sí a nivel visual. ¿A quién no le gusta ir masacrando enemigos con un pingüilote?

En cuanto al apartado gráfico, tenemos un pixel art bastante minucioso y muy colorido, lleno de pequeños detalles, que se ven en los pedazos de carne que dejan caer los enemigos, las animaciones de los ataques y las propias armas. El estudio no ha escatimado en estas cuestiones y enriquece mucho el juego y el entorno, proporcionando una buena experiencia también en este sentido. Aunque en la demo sólo hemos podido ver uno de los posibles biomas del juego, se aprecia el cuidado que se ha puesto en el apartado gráfico, así como en el diseño de las animaciones de nuestro ajolote y de los enemigos. Además, tendremos vista de pájaro sobre el escenario.

El apartado musical resulta aún un poco escaso pero bastante ilustrativo, y nos mete de lleno en lo que tenemos en pantalla. En nuestra charca y en la guardería, sonará el tema principal pero con una melodía un poco más tranquila e incluso cuqui. Sin embargo, al entrar en el campo de batalla, este tema cambia a algo mucho más agresivo (podríamos decir que es casi metal o rock duro) y que complementa de manera perfecta la misión de este ajolote. 

Ajolote con numerosos bebés en una charca

Este será uno de los pocos momentos de descanso del juego

Por último, AK-xololt dispondrá de otras funciones que en esta versión no están disponibles, pero de las que podemos hacernos una idea (también aparecen en su Kickstarter). Una de las mecánicas que se podrá usar será la de cocinar en una olla en nuestra charca. Dispondremos de un libro de recetas gracias al cual podremos cocinar platos que permitirán que nuestro ajolote sea el más mazado de todo el bioma. También estará disponible el Small Paws Dealer, al que compraremos armas usando la carne conseguida en nuestras partidas. En la versión demo aparece de manera reducida: no podemos comprar armas pero sí que disponemos de varios modelos de pistola con distintas características, que tendremos la opción de cambiar antes de empezar una run. También estará la tienda Droppin’ Doggo, en la que un perro nos ofrecerá distintos power-ups para cada partida a cambio del botín de nuestras cacerías.

Del mismo modo, el juego contará con otros modos, detallados en la página de la campaña del título: Pond King, Horde y Chrono, que estarán tanto disponibles para multijugador como para hacerlo en solitario. AK-xolotl cuenta ya con marcadores online, donde ahora mismo se puede consultar la posición con respecto a otras personas que hayan jugado. Además, el juego tiene compatibilidad completa con mando, así que no supondrá un problema para quienes no se defiendan bien con teclado y ratón; una opción que siempre es de agradecer.

Ajolote se enfrenta al jefe de la charca

Este cangrejo con mostacho nos pondrá contra las cuerdas en algún momento

En resumen, esta demo me ha dejado con muy buenas sensaciones del título. El combate es frenético, la IA responde bien y supone un reto para quien juega y termina siendo muy disfrutable. He jugado alrededor de 4 horas a esta pequeña porción de lo que será el juego final, y AK-xololt promete darnos buenos momentos de diversión y tensión en todos y cada uno de los niveles, así como un poquito de frustración al morir, mientras manejamos a un ajolote hambriento de la sangre de sus enemigos.

Gracias a 2Awesome Studio por proporcionarnos una clave para el análisis.

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Meren Plath
Meren Plath @serendipia_s

be gay do crime take a nap. presento el pugcast, me flipan las movidas nucleares y los pozos profundos como fallout, skyrim y stardew valley. shitposter profesional. doy mucho la chapa.

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