Confieso que conducir me genera bastante ansiedad. Cosas como estar pendiente de otros coches, adelantar, la gente que no pone el intermitente o los peatones que cruzan por donde no deben me sacan de quicio. Sin embargo, cuando hay poco tráfico y puedo ir charlando alegremente con mi copiloto, conducir se vuelve una de las experiencias más placenteras que hay. Y Wheels of Aurelia lo emula perfectamente.
Bajo el disfraz de un juego de conducción algo torpón, nos encontramos con una aventura gráfica brillante, en la que tendremos que estar atentos a lo que nos dice nuestro interlocutor y buscar la respuesta acorde lo antes posible mientras intentamos que nuestro coche no se estrelle.
Wheels of Aurelia se desarrolla en la costa oeste de Italia durante finales de los años 70, mostrando una vista isométrica en 3D que nos invita a recorrer una gran variedad de coloridos paisajes. La dirección artística quizás sea lo más destacable, con permiso de la música, claro. El juego utiliza paletas de azules, amarillos y por supuesto el gris de la carretera en los escenarios low poly de las ciudades por las que viajamos. En todo momento veremos a nuestro personaje Lella y a sus distintas variaciones de acompañantes en unas geniales ilustraciones en la parte inferior de la pantalla.
Al llegar a cada final (hay 16) el viaje acaba algo abruptamente y unos pequeños textos nos explicarán lo que pasó con cada personaje y nuestra protagonista. Lo cual hará que pulsemos de nuevo el botón de nueva partida para intentar averiguar qué pasa si echas a algún autoestopista antes de llegar a su destino o sigues recto en vez de girar a la derecha como te indicaron.
Si os gusta la costa italiana, las chicas anarquistas, las carreras ilegales o una mezcla de todo, Wheels of Aurelia es sin duda vuestro juego. Y ahora solo queda preguntarnos, ¿a dónde vamos?
