En algunas ocasiones, cuando nos metemos en el mundo de las visual novel y, en concreto, de los romanceos, tendemos a querer encontrarnos con elementos de terror, ya sea en forma de estética, de ambientación o, directamente, de personajes con una apariencia un tanto peculiar. Y es que la gente guapa está muy bien, pero un punto de fantasía suele dar paso a unas tramas con más sorpresas, giros dramáticos o incluso enamoramientos inesperados. En esta ocasión esto nos lleva a mezclar horrores cósmicos, humor y tet ligues voluptuosos en Sucker for Love: Date to Die For, un título que juega con las bases de su género para cumplir con su meta: entretener.
Lo que nos encontramos en este juego no es una visual novel al uso, sino que nos plantea una historia que, gracias a sus divisiones y su estilo visual, nos llevará de cabeza a los años 90. Creedme, mucho más de lo que pueda parecer en un primer vistazo. La trama se divide en cuatro VHS que podremos elegir, desbloquear y, entendemos, reproducir para poder adentrarnos en ella. Y como lo que sucede nos puede llevar a mucho spoiler, cosa que no queremos, voy a limitarme a contar detalles sobre el primer VHS, y ya os dejaréis llevar por el gusanillo que os va a picar. La historia comienza con la protagonista despertándose de golpe en una biblioteca, algo en sí un pelín extraño, pero nada comparado con lo que está sucediendo en nuestro pueblo natal, Sacramen-Cho. Durante años, las desapariciones han estado a la orden del día, y eso nos lleva a investigar para tratar de descubrir el origen. Lo que no esperábamos era que no solo tienen que ver con una secta, sino con un horror cósmico llamado Rhok’zan. Horror que, por supuesto, en su forma comprensible por la mente humana, nos tentará con susurros amorosos a los que, aparentemente, somos inmunes. Cosa que, como os imaginaréis, va a dar como resultado la existencia de situaciones bastante cómicas que se intercalarán con algún que otro susto repentino. Porque, recordad, todavía hay una secta peligrosa por ahí fuera.
La mecánica principal de Sucker for Love: Date to Die For es, como en toda visual novel, la lectura de textos. Solo con eso ya podríamos tener un título entretenidísimo, porque la historia en sí tiene lo suficiente como para funcionar en solitario sin necesidad de añadir nada más. Sin embargo, como también sucede en muchas visual novel, han decidido combinar sus mecánicas de lectura con otras más dinámicas. En esta ocasión lo principal es el movimiento por el escenario a base de cambios de habitación, con un simple movimiento que permite hacer rotar a nuestro personaje 360º y tratar de abrir la puerta que sea necesaria. Quien dice abrir, dice deslizar lentamente para ver si hay alguien detrás, que todo son risas hasta que alguien con un cráneo de cabra en la cabeza nos apuñala. Porque sí, en este juego podemos encontrar diferentes finales malos, además de los finales derivados de nuestras decisiones, y ya os aseguro que es posible que os muráis varias veces en el mismo lugar por no saber por dónde es mejor huir. Pero no nos quedará otro remedio que arriesgarnos, porque esa mecánica de pasear por el interior de una casa viene derivada de otra que consiste en realizar rituales utilizando un libro y pronunciando palabras extrañas que nos harán ir avanzando en la trama. Y, como todos los rituales, necesitan sus elementos mágicos (o no tan mágicos, como un batido de fresa). Todo un combo para hacer que queramos ir explorando a pesar de saber que el peligro nos acecha. Lo que tiene que hacer una por un besito.
Lo que mejor funciona, sin ninguna duda, es la estética del juego. Cuidada al milímetro para que parezca recién salida de los años 90, en más de una ocasión perderemos el hilo de lo que está sucediendo por lo mucho que se parece a un anime de aquella época. Tanto el dibujo como los subtítulos tienen ese mismo encanto, pero el filtro de los colores y el ruido en pantalla para imitar la suciedad de la imagen de los VHS que en su momento no veíamos es lo que le da ese aspecto final que tanto atrae. Sin embargo, no todo puede ser perfecto, y es que en el momento del análisis, antes del lanzamiento del juego, la localización al español deja muchísimo que desear, tanto por la propia traducción como por su implementación en el juego, con frases ininteligibles o cortadas. Con suerte, un parche puede solucionarlo fácilmente, pero por el momento solo os puedo recomendar que lo juguéis en inglés si entendéis el idioma.
Sucker for Love: Date to Die For es un título que junta el humor, los jumpscares y, de vez en cuando, el romance, para dar paso a una de esas visual novel que te entretienen durante toda su duración. Además, su relativamente corta duración y su clara división en cuatro VHS la hacen perfecta para disfrutarla en varios días, evitando así que se nos pueda atascar por las continuas vueltas que tendremos que dar por el escenario. Y es que si algo nos han enseñado las visual novel en todo este tiempo es que alguien nos tiene que decir cuándo parar, y quién mejor para hacerlo que Rhok’zan.
