Una de las cosas que siempre me llamó la atención de la gente que hace streaming es lo preparado y automatizado que suele tener todo. Cambios de escena, movimientos de cámara, apertura de programas y multimedia previamente preparados o incluso formas de modificar voz y vídeo únicamente para hacer un chiste. Todo de una manera que ya les gustaría a ciertos programas de televisión tener esos niveles de producción con una única persona que, además, es la que está charlando con el público. La mayoría de las ocasiones, salvo que esa persona además sepa hacer magia con la programación, todas esas fantasías se pueden realizar con un pequeño aparato repleto de botones y, como buena fan de la tecnología y de hacer locuras sanas en Internet, llevo queriendo hacerme con uno de esos cacharritos desde que empecé a hacer streaming. Y ha llegado la hora, porque en esta ocasión nos ha llegado el Control Panel Slim MSD-ONE de MARS GAMING, y después de probarlo os puedo asegurar que esto no va a dejar de ir mejorando.
Para quienes no hayáis visto nunca nada parecido, el Control Panel Slim MSD-ONE es, como indica su nombre, pequeñito y compacto, fácil de colocar en cualquier escritorio sin que acabe tropezando con los otros dispositivos que tengamos. Este, disponible tanto en color blanco como negro, tiene 15 teclas LCD presionables y una pequeña pantalla lateral muy útil para monitorizar lo que queramos. Con esto quizá podáis pensar que 15 teclas no da para mucho, pero aquí es donde empieza la magia de este tipo de aparatos. Nada más abrir el software de control del dispositivo nos daremos cuenta de que hay varias escenas predeterminadas, hechas principalmente para demostrarnos su potencial. Y dentro de cada una de las mismas veremos tanto enlaces a otras escenas, como carpetas y, además, 6 páginas diferentes dentro de cada una. Es decir, dentro de una única escena podremos tener disponibles las configuraciones para 90 teclas y 18 monitorizaciones, y en cada tecla podremos colocar otra escena, con todo lo que conlleva. Es decir, espacio para configurar lo que os dé la gana no os va a faltar. Y, por si tenéis miedo de que con tanta tecla no vayáis a encontrar lo que necesitáis, los iconos y textos de los botones son completamente personalizables, ya que podremos descargar packs de iconos o hacer los nuestros propios, y en cada tecla tendremos una cajita de texto para escribir las indicaciones que queramos, haciendo de la experiencia algo completamente intuitivo.
Una cosa a tener en cuenta con este dispositivo es el tiempo que os llevará configurarlo. Esto no sucede porque sea complicado, ni mucho menos, porque el software viene equipado tanto con unas configuraciones predeterminadas como con un catálogo de plugins que podremos instalar a nuestro gusto. Más bien es que, aunque en un inicio pensemos que vamos a poner sólo lo básico, pronto nos daremos cuenta de todas las posibilidades que ofrece y querremos probar diferentes atajos o se nos ocurrirán combinaciones nuevas. Creedme, el “¿Y si…?” está más que presente cuando os pongáis a configurarlo, y la respuesta a ella, por norma general, va a ser que sí. Y es que una de las mayores ventajas es que tiene configuraciones hechas exclusivamente para ciertos programas. Por ejemplo, para los streaming tendremos una configuración completa de OBS Studio con la que, prácticamente con solo arrastrar el comando hasta la tecla, podremos controlar todas las pantallas e interacciones comunes del streaming. Lo mismo sucede, por ejemplo, con programas de la suite de Adobe, Spotify, Excel, Visual Studio o incluso con las configuraciones del propio Windows. Y es que entre accesos rápidos, macros y comandos, no hay nada que se le resista. O, al menos, si sabemos hacerlo.
El Control Panel Slim MSD-ONE de MARS GAMING es un aparato más que perfecto tanto para la gente que hace streaming como para quienes necesitan automatizar acciones de todo tipo en el ordenador. El nivel de personalización es tan alto que puede ayudarnos tanto en el trabajo como en el tiempo libre, ahorrándonos mucho tiempo que podremos dedicar a otros asuntos. Además, si sois el tipo de persona a la que le gusta llevarlo todo al límite, tendréis la posibilidad de tratar de configurar todo lo que se os ocurra, porque el límite está en vuestras habilidades. Y ahora, si me disculpáis, me voy a diseñar unos botones para dejarlo lo más bonito y colorido posible, que la fantasía también hay que saber lucirla.
