Según crecemos nos hacemos mayores, y vamos dejando atrás todas las creencias alrededor de la magia. Tanto pensar en que existen los Reyes Magos o Papá Noel, como ignorar que hay truco tras la magia que muestran esos prestidigitadores en pantalla o en directo. Descubrimos que tales cosas no son posibles y nuestra vida va perdiendo un poco de su brillo y misterio. Pero a veces echamos de menos ese toque mágico, y no solo lo digo para hacer nuestra vida más fácil con un toque de varita si fuera posible. A veces necesitamos que exista la magia, y qué mejor para ello que una historia calentita como Genso Manège, que nos envuelva como una mantita, nos dé una taza de cacao y nos presente a unos buenos mozos con problemas mágicos que podemos ayudar a solucionar. Y de camino ligárnoslos, como buen otome que es.
Genso Manège nos atrae con su dulce melodía a piano a un historia que, aunque triste en algunos momentos, está llena de amor y magia. Mezclando realidad y ficción en la Francia de principios de siglo XX (más o menos, porque no se especifica). Seremos Emma, aunque también podemos cambiarle el nombre por otro que nos guste más, una chica de diecisiete años ejem huérfana y que ha perdido la memoria de lo que le pasó hace siete años. Pero por suerte ha sido criada por una amable y acomodada familia que la quiere y a la que no le importa que sea una bruja. Tras el accidente que sufrió, y en el que perdió a su única familia, que era su padre, además de no recordar lo sucedido durante ese año también se quedó sin sus poderes mágicos. Cosa que, aunque triste, no le supuso mucho problema, pues las brujas no están bien vistas.
En estas estamos, haciendo baguettes para desayunar, cuando llega un parque de atracciones ambulante, La Foire du Rêve, al pequeño pueblito francés en el que vivimos, Blancbourg. Como buena fan de los tiovivos iremos a disfrutar de tal extraño evento, solo para descubrir que los miembros de la feria están atados a ésta mágicamente y necesitan de nuestra ayuda para liberarse. Así comenzará nuestro trabajo en este increíble lugar, donde nos esforzaremos por recuperar nuestra magia y a la vez conoceremos a los guapos miembros que la llevan. Y veremos que no es todo brillitos y risas entre caballitos y algodones de azúcar, por supuesto.
Aunque la estructura es principalmente la clásica de un otome, con mucha conversación y elecciones escasas pero claves, también tendremos un minijuego durante el inicio del día para reforzar la idea de que nos estamos esforzando en recuperar nuestra magia. Este es bastante sencillo y se compone de dos partes: una de pulsaciones rápidas contrarreloj y otra de pulsar en el momento adecuado. El juego nos dará una valoración según lo bien que lo hayamos hecho, y nuestro poder aumentará en consecuencia. Como puede sentirse repetitivo podemos saltárnoslo pasada la primera vez, y nos lo valorarán siempre como A (muy bien, solo superable por la S de excelente). Será más que suficiente para alcanzar el nivel necesario para que la historia fluya a buen puerto.
Fuera de esto tendremos muchísimas conversaciones que nos llevarán a descubrir más sobre nuestra protagonista, sus nuevas amistades y otros misterios y sucesos. Aunque en la feria trabajan seis personajes, solo cinco serán romanceables y el sexto será nuestro amigo de la infancia Arnaud. Este último no estará disponible hasta no completar el juego al menos una vez. Por otro lado tenemos a Hugo, director de la feria y la amabilidad personificada; Serge, el contable, muy serio y severo; Crier, el malabarista, de aspecto infantil y bastante tsundere (se hace el duro pero es un cachito pan); Lyon, la mascota del parque, muy dulce pero siempre con su disfraz de conejo; y Luciole, el mecánico introvertido que odia salir de su tienda. Así se cubren todos los personajes típicos clichés de otome. Pero para qué cambiarlos si funcionan. Eso sí, cada uno tiene un pasado triste y/o misterioso que merece la pena descubrir. Y por supuesto, no podremos descubrirlos todos con una sola vuelta.
Cada personaje tiene dos finales posibles que dependerán de nuestras acciones y elecciones. Los tres primeros capítulos marcarán el inicio de la historia y nos darán la opción de elegir nuestro camino y romance. Es bastante fácil optar por el que queremos sin seguir ninguna guía. Además de contar con las accesibilidades comunes para facilitar rejugarlo como son saltarse las conversaciones ya jugadas, muchísimos huecos para guardado manual y autoguardado, conversación automática, modificación de velocidad del texto, entre otros. Aunque echo en falta que se queden marcadas de alguna forma las opciones que ya hayamos usado en algún momento.
Los menús son un tanto incómodos pero cumplen su función, y podremos tener acceso a los niveles de afinidad que vamos consiguiendo con cada personaje, además de extras con sus fichas y finales ampliados tras terminar sus rutas.
Una cosa que me ha llamado la atención es que todos los personajes, tanto los romanceables como los que no, tienen un muy buen doblaje en japonés, pero no así nuestra protagonista. A pesar de que sí cuenta con texto, que podremos leer tanto en inglés como en japonés, aunque no en español, por desgracia. O sea, Emma no es muda, pero no han querido ponerle ninguna voz con la que se identifique. No es algo tan raro pero me da penita, la verdad.
Otra cosa que me disgusta es que el sexto miembro de la feria, Clara, no es una opción romanceable. Supongo que podremos descubrir su historia por medio de otro de los miembros, aunque no lo he conseguido con los caminos que he completado hasta ahora. Y es triste porque es amable y superdulce desde el principio y se merece todo nuestro amor. Pero diréis, Azka, es que es un otome, señora liga con señores. Y tenéis razón, pero me da igual, pobre Clara. Aunque sea un final de “Que les den a los señores, seamos muy buenas amigas” (visto en otros del género). Siempre estáis a tiempo de añadirlo, MAGES. Inc. *guiño, guiño*
Pero en general Genso Manège es un otome de corte clásico ideal para iniciarse en este género, o para disfrutar de uno acogedor sin sobresaltos raros. Pues no tiene escenas explícitas ni violencia extrema, etc. En caso de que no queramos nada demasiado fuerte o que no lleve bien nuestro pobre corazón. Aunque cuente con sucesos tristes, toda su ambientación, música y diseños buscan contarnos una historia bonita y tierna, llena de magia y esperanza, y mucho amor. ¿Le vais a dar el vuestro?
