Icono del sitio Todas Gamers

Análisis de The Roottrees are Dead

Cuando era pequeña, uno de mis videojuegos favoritos, del que ni siquiera conozco el nombre, era una aventura conversacional de MS-DOS que me metía en una casa y me obligaba a investigarla de arriba abajo para poder conseguir escapar. Tanto era así que tenía una hoja con los planos de la casa, especificando cada posible muerte y cada opción que me permitía seguir avanzando. Es bastante probable que ese sea, precisamente, el porqué de mi obsesión con la investigación en los videojuegos, e incluso del diseño de niveles, pero eso lo vamos a dejar para otro día porque hoy os vengo a hablar de The Roottrees are Dead. Y es que, a estas alturas tan iniciales del año, podría apostar que este es el mejor juego de investigación que va a salir en 2025, y difícilmente perdería la apuesta.

La trama de este título se divide en dos partes, las cuales están completamente cerradas y, por todo su conjunto, podríamos considerar como dos juegos completos. La primera parte, The Roottrees are Dead, es la que da el nombre al juego y, al mismo tiempo, nos plantea la premisa principal. Los Roottree son una familia reconocida mundialmente por la empresa de caramelos que montaron hace ya varias generaciones, y en el momento del inicio del juego son noticia porque tanto su presidente actual como toda su familia acaban de morir en un accidente. Sin embargo, ese es precisamente el motivo por el que llaman a nuestra puerta, encargándonos la enorme tarea de investigar todas y cada una de las ramas del árbol genealógico de los Roottree, ya que después de tantos años y tantas variaciones de apellidos, ni ellos mismos están seguros de quién debería hacerse cargo de la empresa. 

La segunda mitad del juego, llamada Roottreemania, nos situará poco tiempo después de los sucesos de la primera parte. Sin entrar en el fangoso terreno de los spoilers, en esta ocasión alguien volverá a plantarse ante nuestra puerta para pedirnos ayuda, y es que nuestra fama ya nos precede, así que nos tocará volver a investigar diversos árboles genealógicos conectados, de una forma u otra, con nuestros ya conocidos Roottree. Por supuesto, esta vez partiremos con cierta ventaja al contar ya con el árbol que hicimos anteriormente, pero lo tendremos que revisar una y otra vez para asegurarnos de que realmente todo está en su sitio. Y si os gustan los escándalos podréis dedicaros a destapar los secretos más sórdidos de la familia para poder desvelar los misterios que llevaban años intentando tapar. Todo ello gracias a nuestro flamante módem 56K.

Como ya os habréis imaginado, las mecánicas de las dos partes de The Roottrees are Dead son las mismas porque, al fin y al cabo, tú eres la misma persona y en un período de tiempo tan corto dispones de los mismos medios. La parte principal, y donde vamos a pasarnos más tiempo observando mientras le damos vueltas mentalmente a la información que tenemos entre manos, es el corcho en el que tendremos que reconstruir el árbol genealógico. Por suerte, tendremos todos los huecos delimitados, así que desde el inicio sabremos perfectamente cuánta gente hay y cómo está emparentada, pero no tendremos ni idea de su identidad o su aspecto físico. Aquí es donde entrarán nuestras habilidades investigativas, porque toda la información que consigamos (a excepción de algunos documentos que nos proporcionarán a medida que vayamos avanzando) vendrá exclusivamente de lo que podamos encontrar por Internet. Y es que la huella digital de una familia tan relevante estaba muy bien marcada incluso en 1998. 

Nuestras búsquedas por el Internet de dentro del juego serán más o menos equivalentes a lo que podríamos conseguir en aquella época, aunque con mayor velocidad, por lo que principalmente nos encontraremos con textos de los que tendremos que cribar información que pueda sernos útil. Para ello, nos proporcionarán una libreta dentro del propio juego, en la que con un par de clics podremos guardar frases o párrafos enteros. Pero si sois de la escuela viejuna como yo, os dedicaréis a apuntar detalles a mano en cualquier papel que tengáis cerca (y, probablemente, con un contexto insuficiente para cualquiera que lo lea). Lo que no podremos apuntar será la información que iremos encontrando en forma de imagen, ya sean fotos, portadas o anuncios antiguos que imprimiremos con nuestro ordenador y, una vez en nuestras manos, es ahí de donde tendremos que extraer las caras de las personas que aparecen para poder identificar a cada Roottree o sus parejas. Pero no os preocupéis, porque las encontraremos posteriormente en un desplegable en el corcho. En alguna ocasión, incluso podremos encontrar alguna pista sonora que nos lleve a alguna información importante, y que reproduciremos en nuestro equipo. Quién sabe, quizá allí esté la clave de eso que tanto se nos estaba atascando. Porque creedme, os vais a atascar, y eso es bueno porque realmente la mecánica principal de este juego está fuera del mismo, obligándonos a jugar únicamente pensando, mirando a la nada (o al corcho) mientras tratamos de conectar los datos. 

Quizá lo que más destaca en cuanto a la calidad de The Roottrees are Dead es el hecho de que (una vez más, como ya ha sucedido con muchos de los mejores juegos indie) es un título desarrollado para una game jam, y por lo tanto tenéis disponible la versión original de forma gratuita. Sin embargo, si bien el núcleo del juego que os vais a encontrar es prácticamente el mismo (de forma reducida), hay mejoras sustanciales en la versión de Steam, siendo la principal su apartado audiovisual. La actuación de doblaje de los personajes, si bien no es una gran cantidad, ha sido añadida en esta versión, dándoles más personalidad a esas pocas personas que aparecen ante nuestra puerta. Por otro lado, todas las imágenes han sido reemplazadas, porque la versión de la game jam contaba con imágenes hechas por IA. Ahora, tras haber contratado a Henning Ludvigsen para hacer todas las ilustraciones, podemos ver perfectamente las diferentes etapas de cada uno de los Roottree, así como sus similitudes con su descendencia, ofreciendo una profundidad extra a la resolución de ciertos puzles. Lo único que se echa de menos, aunque confían en poder añadirla en un futuro, es una traducción al español, y es que por el momento solo está disponible en inglés. Sin embargo, es un inglés bastante sencillo y no se complicará de forma excesiva si nos defendemos con el idioma, cosa que se agradece a la hora de investigar. 

The Roottrees are Dead es, sin ninguna duda, un juego imprescindible para toda persona que disfrute de las investigaciones que no ponen las cosas fáciles a nadie, que confían en la persona que está manejando el ratón y que quiere retarla de una forma simple pero compleja a la vez. Es un título que nos tendrá leyendo recortes de artículos y viendo un corcho digital durante horas y, aun así, estaremos disfrutando cada minuto. Y es que, en el fondo, a quién no le gusta un buen escándalo de una familia rica, de esos que les tienen abanicándose con vehemencia y sujetándose las perlas.

Salir de la versión móvil