Icono del sitio Todas Gamers

Análisis de The Alters

La premisa inicial de The Alters me llamó muchísimo la atención, no solo por el tema de gestión, sino por la exploración y la historia. Y después de haberme empapado bien en sus misiones y en todo lo que he podido hacer, estamos ante una propuesta bien diferente y candidata a ser uno de los juegos más sorprendentes de este año.

En este título nos ponemos en la piel de Jan Droski, un trabajador que se embarca en una misión espacial que acaba saliendo mal. Para sobrevivir, tendrá que crear versiones alternativas de sí mismo, mientras recolecta recursos para sobrevivir en un planeta hostil, en el que los rayos del sol son mortales.

The Alters nos presenta un juego de supervivencia y gestión, en el que tendremos que explorar el terreno, conseguir recursos de todo tipo para poder mantener la base, a nuestros alters y otros elementos que irán apareciendo en nuestras misiones. Jugaremos siempre con el tiempo en contra, ya que el amanecer será una de nuestras mayores preocupaciones, aunque también nos enfrentaremos a otro tipo de amenazas y problemas, que nos pondrán las cosas un poco más difíciles. Cada acto del juego sube un poco más la dificultad con respecto al anterior, así que lo primero que tendremos que hacer es comprender bien lo que tenemos que hacer para sobrevivir y salir con los menores problemas posibles. En este punto, el juego tiene varios niveles de dificultad, dependiendo de cómo queramos enfrentarnos a la aventura que nos espera. Podemos jugar en modo fácil (recomendado si es nuestra primera vez, para comprender bien el sistema de economía y recursos que tiene el juego), y también regular la dificultad de las amenazas que nos iremos encontrando. Podemos optar por hacer una aventura más accesible o más complicada, según nos gusten este tipo de juegos. 

Otra de las cosas que más importan en este título son nuestras decisiones, tanto con algunos personajes como respecto a la gestión de la base o de los recursos. Si nos pilla el amanecer, nos saltará un fin de partida, pero podremos reempezar desde el día que queramos, ya que el juego guarda cada vez que nos vamos a dormir. Así que si vemos que hemos tomado alguna decisión cuestionable, podremos enmendar nuestros errores e intentar hacerlo mejor. Esta opción la vamos a necesitar alguna que otra vez y, aunque en algunos momentos parezca que hemos perdido el tiempo, nos lo va a ahorrar en algunas tareas y conseguirá que, esta vez sí, lo consigamos. Probar y cambiar maneras de hacer las cosas, y equivocarse, es como lograremos avanzar. Ensayo y error.

Además de la gestión de la base y de la exploración, en The Alters tendremos que crear a copias de Jan, cada una con diferentes habilidades. Cada una de estas realidades alternativas se debe a que el protagonista tomó una decisión u otra, y eso le llevó a ser otra persona diferente. Cada uno de estos alters tendrá un set de habilidades y una personalidad bastante alejada de la del original, con sus virtudes y sus defectos. Tendremos que añadir cosas a la base para que estos alters puedan estar satisfechos y cumplan con sus tareas y obligaciones en las misiones, para evitar su rebelión o su muerte. Sin querer contar mucho más de esta parte porque es spoiler, esto es sin duda una de las mejores partes y lo que hace que The Alters no sea simplemente otro título de gestión. Nos pondrá de cara a preguntas complicadas y hará que pensemos en temas relacionados con esos posibles futuros si hubiéramos hecho una cosa en vez de otra.

La jugabilidad es bastante sencilla, y no tendremos que recordar demasiados botones a la hora de interactuar con el entorno o con la nave. Es algo que agradezco bastante porque en algunos momentos tendremos mucha presión encima y es muy difícil recordar qué botón hace qué cosa, y aquí nos lo pondrán siempre bastante sencillo. Desde el menú de gestión, podremos colocar a nuestros alters en diferentes puntos de trabajo de la base o del entorno, así como configurar la producción de sitios como el taller, la refinería o el invernadero, además de las investigaciones que podemos llevar a cabo para mejorar nuestras prospecciones o la base, entre otras cosas. La posibilidad de manejar tan fácilmente las estancias de producción y sus puestos hace que podamos reaccionar rápidamente si nos vemos en situaciones complicadas o vemos que necesitamos dar un empujoncito a algunas cosas. 

Y si continuamos hablando de jugabilidad, tenemos que hablar de la toma de decisiones, vital e importante y que marcará el destino de nuestra misión desde el principio. Cuando estemos en una conversación con otro alter, tendremos varias opciones a la hora de abordar el mismo tema, lo que provocará una respuesta diferente dependiendo de la que escojamos. Conocer bien a nuestros iguales hará que podamos evitar futuros conflictos o provocar mejores reacciones. No obstante, si volvemos a un espacio anterior de guardado, el juego recordará qué opción tomamos anteriormente, y nos dejará elegir otra distinta. Así, podremos ver cómo cambia la respuesta de una persona a otra. También podremos elegir qué ocurre en según qué eventos importantes de la aventura, que harán que nos inclinemos hacia un tipo de final u otro. Todas las decisiones cuentan, y nos lo recordarán varias veces a lo largo de nuestras aventuras.

En cuanto a los finales, The Alters tiene diferentes según el tipo de camino que elijamos en varias misiones principales. Cada una de ellas tendrá sus complicaciones, pero también sus beneficios. Y con el sistema de guardado que tenemos, siempre podremos volver lo suficientemente atrás como para tomar caminos diferentes y ver qué ocurre en cada uno de ellos. Eso sí, no podremos ver todo en una misma partida, así que es mejor centrarse en llegar al final y posteriormente repetir. 

Este título tiene voces en inglés, donde podremos notar perfectamente los diferentes matices que tendrá cada uno de los alter que creemos. Tanto si son tímidos como si son más bravucones, o dependiendo del lugar del mundo donde hayan trabajado, notaremos todas esas inflexiones. El trabajo de doblaje y audio es exquisito, así como la música, y es una de las cosas a las que hay que prestar atención mientras jugamos. El texto está disponible en varios idiomas, como el castellano, además de en inglés, y todos están acreditados debidamente. Se nota mucho que no hay traducción automática detrás pero sí algunas palabras que están traducidas sin su contexto. Son detalles que para nada empañan la experiencia general, aunque sí llaman un poco la atención.

The Alters se coloca como uno de los títulos más sorprendentes de este año. Además de plantearnos un juego diferente de gestión y supervivencia, con paisajes que nos recuerdan a Death Stranding, pone sobre la mesa cuestiones éticas, filosóficas y morales que nos van a dejar reflexionando un buen rato. Un título que merece cada segundo que le dediquemos.

Salir de la versión móvil