En noches de verano, cuando la temperatura es la ideal para hacer reuniones bajo las estrellas, las historias de misterio se sienten cómodas para llenar las conversaciones y que un escalofrío nos recorra. Tanto Oxenfree como su sucesora Oxenfree II: Lost Signals, la que vamos a tratar ahora, son dos historias que encajan perfectamente en este ambiente. Pues cuentan cómo una situación que estaría dentro de lo común se tuerce porque un grupo de personas acaba topándose con lo paranormal. Y no suele ser una experiencia agradable.
Quienes seáis un poco caguetas, no huyáis aún. Yo evito todo juego de terror y este os puedo asegurar que es más de misterio con algunos sustos. Hay momentos incómodos, por supuesto. Los escenarios naturales con casas vacías durante la noche, junto con una banda sonora perfecta, dan una ambientación tremenda para que estemos en tensión, pero nos topamos más con lo extraño que con lo desagradable o terrorífico. Además ayuda que es un juego corto. Quiero decir, vamos a estar solo unas cinco o seis horas agarrando el mando con fuerza, porque la historia no va a querer soltarnos hasta terminar.
En Oxenfree II: Lost Signals no continuaremos con los personajes conocidos de su anterior título. Ni siquiera somos adolescentes (por favor, qué pesadísimo que era Ren en el uno). Han pasado cinco años desde entonces y nos pondremos en la piel de Riley, una mujer que ronda los cuarenta y que va a realizar por primera vez un trabajo para Evelyn y su organización ecologista. Se encargan de detectar y estudiar contaminación extraña como electrogravedad, viento iónico y cosas así. Nuestro personaje deberá colocar transmisores en la isla de Camena, porque se han detectado perturbaciones de espectro electromagnético que están afectando a las comunicaciones, cadenas de televisión y radio, y similares. Y por supuesto lo vamos a hacer de noche. Con la fresca. Pero parece que no somos las únicas personas que tienen planes en ese momento en la isla. Y no son unos planes muy “normales”.
Aunque la localización, personajes y premisa cambian respecto al anterior título, Oxenfree II: Lost Signals conserva muchísimo de la fórmula del uno. Me parece perfecto porque si funciona, no lo toques. Volvemos a estar en un paraje natural que tendremos que escalar y recorrer, con casas vacías y cuevas siniestras. En este caso además llevaremos equipo de escalada, por lo que contamos con más vías para recorrer, alejándonos en ocasiones de los caminos. Sin embargo, cada actividad no se realiza de forma automática, y deberemos pulsar la tecla de acción en cada ocasión que queramos pasar una piedra, o un resalto, o subir una escalera de mano, o bajar por la cuerda de escalada. No es un gran problema en general pero puede romper el ritmo, principalmente si no se detecta bien.
El juego también conserva su parte más importante, las conversaciones con nuestro acompañante. En este caso contaremos con la compañía de Jacob, contratado para la misma labor pero con más experiencia y menos espíritu alpinista. Nos amenizará las caminatas, aumentando el contexto y la cercanía a los personajes gracias a lo orgánicas e íntimas que son estas charlas. A veces personales, a veces más mundanas, pero perfectas para querer mucho a nuestros protagonistas y desear que no les pase nada malo. No obstante, para que no sea una cosa solo de dos, en esta ocasión podremos hablar con más gente a través del walkie. En principio con Evelyn, nuestra jefa, pero si investigamos ampliaremos el plantel de opciones. Se agradece poder llenar el silencio nocturno con conversaciones amigas cuando estamos viendo a Riley pasar la peor noche de su vida. Y todo esto sin olvidar que nuestras decisiones conversacionales influyen en cómo se desarrollen ciertos aspectos de la historia.
Para mí la parte más importante es la anterior, pero tal vez no todo el mundo comparta mi opinión, pues Oxenfree cuenta con una mecánica muy interesante pero sencilla que es fundamental para ambos títulos. Los efectos fantasmales y del más allá que nos encontraremos tendrán cierto carácter de radiofrecuencia con el que podremos interactuar con nuestra radio. También habrá mecánicas de sintonización aparte de la radio. Y mientras que en el primero era una mecánica muy importante, en este segundo título ha quedado más relegada. Tal vez porque quiere diferenciarse, o para no caer en el abuso del anterior. Se nota al intentar solucionar los primeros eventos paranormales a base de radio desde el primer segundo, sin pararnos a mirar si es eso realmente lo que nos pide el juego. ¿O tal vez estaba demasiado nerviosa y quería solucionarlo rápido?
En el ámbito del estilo artístico no se han distanciado tampoco, ni falta que le hace. Sigue teniendo un dibujo muy bonito que no esperas que pueda transmitir miedo. Con momentos de planos más abiertos con los que podemos disfrutar de las vistas al acercarnos a algún punto alto o mirador. Eso sí, en ocasiones puede ser demasiado pequeño y detallado para una pantalla como la Nintendo Switch. Aunque no tendremos problema con el texto, que dispone de un tamaño más grande y una fuente alternativa en caso de necesitarla. También está disponible en español, tanto castellano como latino, y con su equipo de traducción debidamente acreditado. Por desgracia las voces están disponibles solo en inglés, pero con un buen nivel de interpretación, tal y como lo requiere la historia.
Si os gustó el primer título, no os quepa ninguna duda de que Oxenfree II: Lost Signals os va a encantar. Sigue los pasos de su predecesor pero cambia lo suficiente para que queramos sumergirnos en una historia nueva, llena de giros inesperados y con unos personajes complejos a los que querremos ayudar a enfrentarse a sus demonios del pasado y a sus anhelos del futuro. Porque al fin y al cabo los fantasmas con poderes espacio-temporales en radiofrecuencia dan canguelo, pero nada como tus propios fantasmas internos. ¡Que tengáis buena noche!
