Si os quedasteis con ganas de más combate al más puro estilo recreativas con la primera parte de Capcom Fighting Collection, por fin tenemos disponible la segunda, y no se queda corta para nada. Capcom Fighting Collection 2 llega con una muy buena selección de de juegos que no pudieron entrar en la primera, y además con fantásticas mejoras tanto de calidad de vida como para un online fluido gracias al sistema netcode con rollback. El cual ya podíamos disfrutar también en la anterior colección.
Pero, ¿qué novedades trae esta? Pues, para empezar, una amplia selección de títulos, concretamente ocho clásicos: Capcom vs. SNK: Millennium Fight 2000 Pro, Capcom vs. SNK 2: Mark of the Millennium 2001, Capcom Fighting Evolution, Street Fighter Alpha 3 UPPER, Project Justice, Power Stone, Power Stone 2 y Plasma Sword: Nightmare of Bilstein. Que podremos jugar tanto modo offline en solitario como en modo online en competiciones o contra nuestras amistades.
Esta selección nos dará acceso en forma de carrusel o lista, según modo offline u online, a todos los juegos que incluye, y podremos jugarlos prácticamente en su versión original. Es decir: ver una intro épica donde nos ponen en contexto (si la tuviera), seleccionar nuestro personaje de un amplio abanico de opciones, y meternos de cabeza en el escenario elegido, en el cual aporrearemos botones para vencer al personaje rival. La auténtica experiencia arcade en su estilo más puro.
En el modo offline todos cuentan con entrenamiento, donde probar los diferentes personajes, combos y escenarios cómodamente y sin interrupciones. Además de personalizar los botones si eso fuera necesario. Todos los títulos también tienen la opción tanto Arcade como Versus, para poder disfrutar de todo el contenido del juego sin necesidad de Internet, simplemente enfrentándonos a la máquina o junto a amistades y familiares en modo local, con un máximo de dos personas. En estos casos podremos guardar nuestro avance para continuar más adelante.
Todo esto sin olvidar que podemos personalizar nuestras partidas. Entre las opciones encontramos elegir qué dificultad queremos, entre una y ocho estrellas; cuál de las cuatro velocidades de ataque disponibles; o de las cuatro velocidades de contador; cuántos asaltos, que van desde uno al mejor de tres o cinco; o si lleva o no contenido gráfico.
Y, como colofón, también podemos elegir entre la versión inglesa o la versión japonesa de cada uno de los títulos. Ya que algunos contaban con variaciones gráficas o disponibilidad de algunos personajes. Eso sí, totalmente traducido a español tanto de España como latino.
En ningún momento dudéis de su compatibilidad con mando, que por supuesto esto incluye los arcade, y además también para teclado. Para darnos la mayor comodidad, podremos elegir entre dos tipos de configuración de teclas, e incluso personalizarlas si lo necesitamos. Dentro de los juegos podremos consultar los movimientos de cada personaje, tanto en su menú específico como en imágenes de guías originales. Aunque estas últimas pueden estar en japonés, eso no las hace menos interesantes y es un detallazo que las hayan incluido.
También podemos personalizar cómo vemos los juegos. Las opciones de pantalla cuentan con ocho filtros retro, cuatro fondos de pantalla, cinco tamaños diferentes y dos resoluciones. En tus manos está verlo y disfrutarlo desde la forma más original y fiel posible a la más actual y definida.
En el modo online también tendremos un montón de posibilidades. Para empezar podremos elegir entre combate amistoso, combate competitivo, combate personalizado y desafío de puntuación. En cualquiera de ellas podremos elegir en qué juego o juegos queremos participar, qué versión o si deseamos que se tenga en cuenta una restricción por región. Y mientras en los amistosos y personalizados podemos establecer que el movimiento especial esté en un botón, esta opción no estará disponible en los competitivos y con rankings, que serán más fieles a la versión original del juego, y en este caso a sus botones. Y mientras esperamos para entrar en combate podremos hacerlo tanto desde el menú, como desde el Museo o mientras practicamos contra la IA.
Al participar en el competitivo o desafío de puntuación obtendremos un ranking de liga mundial con el que comparar nuestras habilidades con las de otras personas y así motivarnos para mejorar y escalar posiciones. Y todo esto gracias al sistema netcode con rollback que facilita los combates online, gracias a que su predicción elimina la sensación de lag, además de favorecer la estabilidad.
Y no todo lo que trae Capcom Fighting Collection 2 es combate. También cuenta con una sección denominada Museo en la que podremos escuchar la música original de cada título y ver una amplia colección de arte con elementos inéditos. Entre estos últimos se encuentran, además de conceptos de personaje, documentos de diseño, de las demos de juego, guías y panfletos promocionales. Chulísimo y muy interesante. Además, por supuesto, de una larga lista de logros para cada uno de los juegos. Que estarán disponibles dentro del título y, si la plataforma en la que lo juegas lo permite, pues también en esta.
Y es que, aunque los juegos vengan con todas estas novedades y mejoras de calidad de vida, siguen siendo fieles a su esencia original, por lo que no traen cambios significativos. Son buenas versiones para acceder a estos títulos que, por sus años y el declive de las recreativas, ya no son tan accesibles. Y en muchos casos también poco conocidas. Así, esta recopilación es una forma perfecta de ampliar la disponibilidad, accesibilidad y conservación de todos estos juegos, que tanta falta hace.
Jugar a Capcom Fighting Collection 2 en mi caso ha sido como volver a la juventud, pues aunque no soy asidua de este género, sí pude disfrutar de aquellos salones recreativos de los noventa. Machacar botones siempre se siente muy bien. Y si es junto a personajes tan míticos como Vega, aún más. Además he descubierto títulos que no conocía, como es el caso de Power Stone 2. El cual es un todos contra todos de hasta cuatro jugadores en el que puedes hacerte con diferentes armas que aparecen en el escenario. Me ha recordado a juegos con los que he podido pasar momentos estupendos en directo junto a mis compañeras, como Knock’em Out! o Party Animals. Quién hubiera pensado que ya en el 99 teníamos títulos de este estilo. Qué necesario es conservar para poder dar a conocer los videojuegos a generaciones futuras.
