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Análisis de Feline Forensics and the Meowseum Mystery

El género detectivesco me ha fascinado desde que tuve edad para leer. Las historias de investigadores que pasaban horas en sus despachos y en las escenas del crimen hasta que lograban atrapar a los culpables han sido siempre mi perdición. Y Feline Forensics and the Meowseum Mystery no iba a ser para menos, después de haber probado su demo en el Steam Next Fest de este 2026. 

En este título nos pondremos en la piel de Detective, un gato con un gran olfato para resolver crímenes, que tendrá que resolver el robo de una gran joya en el museo de la ciudad, además del crimen de uno de los visitantes. Durante esta aventura noir ligera, llena de chistes malos sobre gatos y otros animales, deberemos interrogar a todos los sospechosos, recoger pruebas y examinarlas antes de hacer deducciones sobre los hechos que han acaecido en el Museo.

Aunque una parte del gameplay se basa en preguntar y escuchar atentamente lo que nos dicen nuestros testigos y sospechosos, la otra, y más importante, es la elaboración de deducciones. Nada más empezar a jugar resolveremos un pequeño caso en el despacho del Detective, donde aprenderemos lo básico para desenvolvernos, además de aprender las mecánicas básicas. Al hablar, interactuar, examinar o descubrir algunas cosas iremos obteniendo palabras que se añadirán a nuestra libreta y que debemos usar para realizar nuestras deducciones. Aparecerán en los diálogos siempre de color verde, mientras que otras frases o información importante aparecerán en rojo. 

Conforme avancemos en el caso, tendremos que completar las deducciones correspondientes de cada hilo, para lo cual tendremos que usar las palabras que hemos ido recopilando. Tendremos un texto con huecos en blanco donde irán las palabras y donde deberemos usar las pistas que nos han dado para rellenarlos correctamente. Si acertamos todas, las palabras que hemos añadido se subrayarán en verde, mientras que, si tenemos alguna mal, se pondrán en amarillo. Si tenemos más de dos mal colocadas o incorrectas, el subrayado se volverá rojo.

Es importantísimo prestar atención a los lugares y palabras, ya que el juego no tiene soluciones múltiples en las deducciones, por lo que tener precisión y recordar exactamente algunos detalles es absolutamente fundamental. Sin embargo, la precisión excesiva y la manera en la que están escritas las frases puede resultar a veces frustrante, ya que en algunos casos nos llevará varios intentos acertar qué palabras van en cada hueco y en qué orden. Me ha ocurrido que, aun sabiendo a qué se refiere cada deducción y qué tenía que poner, no lograba encontrar el orden correcto o las palabras adecuadas. Quizás un sistema de pistas en algunos momentos podría ser una estupenda adición para no pasar mucho tiempo rumiando una respuesta o probando palabras hasta dar con las correctas.

Además de nuestras notas, el tablero de hilos y tramas y los objetos para examinar, en Feline Forensics and the Meowseum Mystery tendremos acceso a las coartadas y la versión de la historia de cada uno de los sospechosos del caso, que podrá cambiar y expandirse con nuevas pruebas y testimonios de otras personas. Cuando una declaración no sea veraz se marcará en rojo, y ahí deberemos señalar si un testimonio o una prueba refutan lo dicho por esa persona. Así, una vez se cambie, la declaración aparecerá actualizada y con la nueva información que hemos obtenido. 

Este título no solo nos va a pedir que pensemos sino que cada cosa de la que hagamos una deducción tenga lógica, así que recomiendo jugar con una libreta para apuntar detalles importantes, frases de declaraciones de los testigos y sospechosos, además de posibles combinaciones de palabras para las deducciones. Todo al final será útil para poder resolver los casos con la mayor celeridad posible, y al estilo de nuestro Detective.

Una de las cosas que más me ha gustado de Feline Forensics and the Meowseum Mystery es su apartado artístico. Tendremos a personajes en 2D, como si fueran recortes de papel, en un estilo cartoon en entornos 3D, en total blanco y negro a excepción de algunos detalles de color en la ropa de algunos personajes, los ojos u otros accesorios. Además, los retratos de los personajes que vemos en los diálogos cambian y vemos a animales totalmente antropomórficos. Esta dualidad me ha parecido algo excelente ya que, aunque todo el juego tenga un tono noir y un subtexto algo más oscuro, tiene muchos momentos de humor, y es precisamente lo que se quiere transmitir. La manera en la que se combinan ambos elementos me parece deliciosa y es un contraste que le sienta muy bien. 

La música termina de meternos dentro de ese ambiente de novela noir, con temas que parecen sacados de una jam de jazz o que podríamos escuchar en una adaptación literaria con un detective torturado. Aunque no son muchos temas los que escucharemos a lo largo de la investigación, no se hacen muy repetitivos y acompañan perfectamente al ambiente que el desarrollador buscaba. 

El juego solo está disponible en inglés y, tal y como está concebido, es difícil que pueda ser traducido a otros idiomas por la complejidad del sistema de deducciones y palabras, la mecánica principal del juego. Mientras que en algunos momentos es muy sencillo poder hacer traducciones, en otras, por el tipo de construcción sintáctica que tenemos en español, resulta más complicado. Además, el inglés es un idioma en el que las palabras no tienen género, mientras que en castellano sí, lo que haría todavía más complicado encajar algunos términos. Sea como fuere, aunque solo esté disponible en inglés, el lenguaje que emplea no es muy complicado, aunque sí necesitamos que la comprensión del idioma sea entre media y alta para no perdernos nada. 

Por último, en el menú principal del juego aparece un apartado con los avisos de contenido del juego, que no son muchos pero que podrían ayudar en caso de que alguna persona tenga una sensibilidad especial con alguno de los temas. Me parece algo especialmente útil y que no cuesta nada añadir, sea con un aviso al principio o, como hace este título, con un apartado dedicado a ello en su menú principal. Y es de agradecer que cada vez sean más los estudios que deciden añadirlo a sus juegos.

En definitiva, Feline Forensics and the Meowseum Mystery es un excelente juego de detectives y deducción creado por una sola persona, con una mezcla perfecta de humor y género noir, con apuntes ácidos y certeros sobre temas de hoy en día y con un protagonista carismático. Un título lleno también de homenajes tanto a otras obras y momentos relevantes de la historia del videojuego como a grandes cuadros, artefactos históricos y otras obras de arte que han sido reinterpretadas para formar parte de este particular museo. Este primer juego parece un aperitivo de lo que podría ser una saga, y esperemos que esto no sea lo último que vemos de nuestro Detective peludo favorito.

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