Icono del sitio Todas Gamers

Análisis de Vultures: Scavengers of Death

Si hay algo que aprecio particularmente de un survival horror es cómo debemos gestionar nuestros recursos y puntos de guardado, además de intentar conocer lo mejor posible el espacio donde nos encontramos. Vultures: Scavengers of Death entiende perfectamente esta parte fundamental del género e introduce un nuevo giro que hace que nos planteemos de una manera diferente cómo abordarlo, mediante el combate por turnos.

En este título nos pondremos en la piel de dos mercenarios del grupo Vultures, Amber y Leopoldo, que se infiltrarán en la ciudad de Salento, asolada por zombis tras un incidente, para buscar una cura contra este desastre biológico. A través de diferentes misiones, irán conociendo el porqué de este incidente, además de conseguir materiales críticos e información con la que desarrollar una vacuna. Vultures: Scavengers of Death se presenta como un heredero de los survival horror clásicos, con gráficos de PlayStation 1, además de referencias y otro tipo de guiños, aunque con una diferencia muy clara en la manera en la que jugamos. 

El gameplay de Vultures: Scavengers of Death nos pide que olvidemos las nociones que tenemos de títulos similares para sumergirnos en peleas estratégicas donde deberemos gestionar nuestros escasos recursos, los puntos de acción y los de movimiento, ya que no todas las armas que iremos encontrando tendrán el mismo gasto de puntos, como pasa con la escopeta y la pistola, por ejemplo. Mientras que hay combates que podremos solucionar con rapidez, otros nos pedirán usar también elementos del entorno para refugiarnos, evitar daño, o incluso para tender trampas a nuestros enemigos.

Otros enfrentamientos, sobre todo en la parte más avanzada del juego, se convertirán casi en puzles, y tendremos que pensar bastante antes de dar un paso en falso y volver a empezar. Este planteamiento me ha gustado y sorprendido, aunque en algunos puntos ha sido frustrante por el pico de dificultad que presentaba el escenario o por cómo se ha planteado un enemigo en concreto, especialmente en el tramo final del juego. El equipo de desarrollo está trabajando para afinar más la dificultad en algunos puntos, algo de agradecer, aunque hay encuentros, enemigos y niveles que, con un mal RNG, pueden arruinarnos un combate o parte de la exploración. 

Los turnos los aplicaremos incluso para movernos por el escenario, aunque con muchas menos restricciones. No gastaremos AP (Action Points en sus siglas en inglés) ni MP (Movement Points), pero sí que pasarán turnos con cada número de casillas que avancemos. Esto es importante en caso de que hayamos terminado un combate con algún tipo de estado alterado (cegada, envenenada, sangrando…), ya que puede afectarnos con cada turno que nos movamos y puede matarnos.

Es importante calcular cuándo curarse y cuándo guardar, ya que, aparte de tener guardado manual, tendremos también automático, que saltará después de escenas importantes o de combates. Esto le resta algo de dificultad al juego, pero también puede ir en nuestra contra, ya que si nos queda poca vida y salimos de un combate con un estado alterado que nos reste salud y sin posibilidad de curarnos, el personaje acabará muriendo y el autoguardado nos devolverá al fin del combate. Así que es importante guardar frecuentemente, vigilar nuestra vida y tener claro que en cualquier momento podemos encontrarnos con nuestra perdición

La estética retro de Vultures: Scavengers of Death ofrece un ambiente totalmente diferente y que nos recordará a los primeros juegos de la saga Resident Evil, con enemigos y texturas pixeladas y con baja resolución. Es una decisión artística que me ha gustado, porque no todo necesita tener gráficos ultrarrealistas y el hecho de usar concretamente este tipo de arte hace que, de alguna manera, me meta más dentro del ambiente del juego.

Además, el diseño tanto de nuestros protagonistas como de los enemigos es muy bueno, con guiños y referencias a otras sagas de terror y de survival horror. No tendremos tanta variedad de zombis como en otros títulos, pero tampoco le hace falta, ya que cada uno de ellos acaba teniendo matices diferentes según con quién juguemos (Leopoldo o Amber). Por último, tendremos también variedad en los escenarios, llevándonos a una comisaría, una base del ejército o una estación subterránea, entre otros muchos. La distribución de salas, recompensas y enemigos está bien pensada y, desde un primer momento, se fomenta la exploración y la creatividad a la hora de abordar ciertos enemigos o zonas. Cuanto más exploremos, más munición, paquetes de salud, armas y secretos encontraremos. 

Otro de los puntos importantes de Scavengers: Vultures of Death son los puzles. Tendremos varios repartidos por diferentes niveles y aunque algunos de ellos sean fáciles, otros requerirán que tomemos algunas notas y nos tomemos nuestro tiempo observando nuestros alrededores y examinando todo lo que podamos examinar. Me ha gustado que se hayan incluido, puesto que a veces tanto combate y encuentros con enemigos resulta algo cansado. A menudo se convierten en un momento perfecto para respirar y pensar.

Al terminar nuestras misiones, regresaremos al Nido, una zona franca donde podremos comprar mejoras o elementos que nos ayuden a darnos ventaja en algunos combates, además de diferentes prendas de vestuario para los dos personajes jugables. Encontrar cada secreto nos dará también una cantidad de dinero concreta, así que cuanto más se explore, más opciones habrá de encontrar todos ellos para poder conseguir mejoras. De cara al final del juego serán imprescindibles algunas de ellas, así que vale la pena tardar un rato más en completar cada misión hasta que hayamos limpiado cada rincón de cada escenario.

Vultures: Scavengers of Death está disponible en español de Latinoamérica, así que es posible que nos encontremos términos que nos puedan resultar poco familiares en un primer vistazo (como jalar en vez de agarrar, por ejemplo), pero en términos generales todo se entiende a la perfección. Además, los textos están disponibles en otros diez idiomas y cada persona que ha trabajado en la localización aparece acreditada, algo que se agradece. Aunque sea un título predominantemente de acción, tenemos momentos donde entender lo que nos cuentan (tanto como de instrucciones como de lore) es importante, así que se agradece que los textos y traducciones estén hechos por personas y no de manera automática. 

Sin querer destripar nada más de este título, Vultures: Scavengers of Death es un muy buen survival horror donde tendremos que gestionar nuestra energía además de recursos e inventario. Un juego que gustará a las personas que echan de menos un survival horror clásico o que busquen algo más táctico y estratégico. A pesar de algunos bugs que han hecho que mi partida haya sido algo más complicada, que podrían solucionarse de cara al lanzamiento, y de que tendremos momentos donde los enemigos son casi esponjas de balas, es un título sólido, muy disfrutable y que pretende tenernos frente a la pantalla durante más de veinte horas mientras intentamos desentrañar los misterios que esconde Salento.

Salir de la versión móvil