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Doki Doki Literature Club: «Estoy tan mal que no me merezco a alguien como tú»

Hace apenas un día que he terminado Doki Doki Literature Club. Aún me encuentro en esos momentos en los que, tras terminar el juego, intentas hacer una composición en tu cabeza de todas las sensaciones que has experimentado, de todos los pensamientos que han ido surgiendo a lo largo del camino y, en definitiva, intentas sacar una idea clara de cómo valoras el viaje. Son estos momentos en los que tu opinión pasa por mil transformaciones; lo que te parecía así ahora te parece asá, le das la vuelta a aquello que creías que era de otra manera, y acabas poniendo patas arriba esa sensación de plenitud y a la vez de vacío que te deja el terminar una historia. De todos esos pensamientos, hay una idea que ha emergido muy lentamente pero que, cada vez con mayor intensidad, me perturba y me incomoda.

AVISO A PARTIR DE ESTE PUNTO: Te recomiendo encarecidamente que dejes de leer si no te has pasado Doki Doki Literature Club, si eres una persona con conductas autolíticas, si tienes ideación suicida o si ese tema hiere tu sensibilidad de alguna manera.

En la recta final del juego, cuando dejamos de sospechar que algo va mal para confirmar sin lugar a dudas que TODO va mal, Monika nos confiesa, entre otras cosas, que ha acrecentado ciertos aspectos de la personalidad de las chicas del club con el fin de que te resultaran desagradables y, así, decidieras pasar más tiempo con ella. En el caso de Sayori, agrava su sintomatología depresiva y se vuelve muy explícita y visceral acerca de esta, y las conductas de Yuri que podrían resultar ligeramente “siniestras” alcanzan un nuevo calibre cuando deciden mostrarte sus brazos llenos de heridas abiertas. Todo esto, repito, con el fin de provocarnos rechazo.

«Pero cuando Yuri se emociona demasiado, busca donde esconderse y se corta con una navaja. ¿No te parece un poco fuerte?»

 

La ideación suicida, la manifestación de dicha ideación, los momentos de disociación, la autolesión. Conductas que se nos presentan como algo inequívocamente nocivo y que están ahí para alejarnos, para que huyamos espantados y digamos que no queremos juntarnos con esa clase de personas; menos aún involucrarnos de una manera romántica.

No puedo evitar darle vueltas al mensaje que esto traslada.

No puedo evitar pensar que, por muchos avisos que esta visual novel intente darnos y que parezca que desde el primer momento intenta salvaguardar la sensibilidad de las personas más vulnerables, está por otro lado reforzando la idea de que estas personas no son gente con la que quieras estar. No quieres tener una novia suicida, cortarse es desagradable para el otro —ostras, qué mensaje, ¿no? Cuando nos cortamos, hacemos daño a los demás—. Harías mejor juntándote con gente normal.

«Yuri y yo estamos demasiado taradas para alguien tan maravilloso como tú»

No quiero decir que esos avisos no sean sinceros, y que no agradezco que estén ahí. Hay personas que, por lo que sea, no están preparadas para lidiar con esas imágenes. Es un aviso necesario para preservar la salud de muchas personas. Ahora bien, quizás habría que darle una vuelta al mensaje que traslada este juego a través de las intenciones de Monika.

Quizás habría que pararse a analizar cómo se puede sentir una persona con ideación suicida, qué impacto ha causado en alguien cuyo ser querido se autolesiona, quizás habría que tener cuidado cuando dejamos caer, de una forma sutil, pero con un impacto no menos contundente, que estas personas no merecen que las quieran.

Doki Doki Literature Club ha tocado temas que se deben hablar. Hay que hablar de autolesión, hay que hablar de suicidio, hay que hablar muchísimo y acabar con ese tabú que a tantas personas destroza por dentro por no poderse expresar con naturalidad. Pero a ese discurso tiene que ir unido una ética, la ética de no dañar a las personas a quienes este tema más vulnera y más daña.

Algo estamos haciendo muy mal cuando hablar de un tema solo sirve como herramienta para satisfacer de forma vacía a quien no lo ha vivido. El suicidio no es entretenimiento, la autolesión no es fuente de rechazo; son la realidad de muchísimas personas.

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