“Lo sentimos, no puedes jugar, no cumples los requisitos necesarios”.
Esto es lo que nos encontramos muchos jugadores cuando, con toda la ilusión del mundo, vamos a descargar/comprar un juego increíble que hemos encontrado por casualidad, o del que nos han hablado, ya sea para el ordenador o para el móvil. Requisitos. Malditos requisitos.
Mi última aventura con los requisitos fue gracias al juego AR DRAGON que, para quien no lo sepa, es un juego de realidad aumentada en el que puedes tener a una mascota dragón. No hacen falta cartas, como sucede en el Invizimals, por ejemplo, sólo que tu móvil tenga una cámara. Es lo mismo que usa el Pokemon Go para que veas a los pokemon en la calle, sobre la mesa, encima de la cabeza de tu primo, etc.
AR DRAGON tiene tres clases diferentes de huevos: los comunes, los épicos y los legendarios, a cada cual más bonito, y puedes recargar la aplicación todas las veces que quieras hasta que te salga un huevo de tu gusto (sí, esto suena muy mal, pero es la realidad).
Puedes jugar con el dragón a la pelota, a ver cuantos toques conseguís dar sin que la pelota/hueso/donut de plástico caiga. Le puedes dar de comer, cambiarle las escamas para que sea más vistoso, ponerle gorros y ropa, collares o adornos, y va creciendo como un dragón de verdad, hasta convertirse en un grandioso dragón que se asemeja más en comportamiento a un perro que a un dragón. Creo que puede hasta volar PERO COMO NO CUMPLO LOS REQUISITOS NO PUEDO DECIRLO CON SEGURIDAD.
Para jugar necesitas un iPhone (también está disponible para iPad) 6S como mínimo y un iOS de 11.2 o más, y da igual que tu iPhone 6 llegue al iOS necesario porque te sigue haciendo falta la S.
Igual que con AR DRAGON me ha pasado con otro sinfín de juegos (sobre todo para móvil), en los que era necesario el modelo posterior o una actualización de software a la que mi teléfono en cuestión no llegaba, quedándome fuera del público que ellos consideran objetivo de la aplicación, por mucho que me guste el juego.
¿Sinceramente? La gente que hace estas aplicaciones y pone restricciones (en el software lo entiendo) en el modelo de teléfono me parece que cometen un fallo tremendo de marketing. ¿Por qué? Porque si los dos modelos anteriores al que ellos consideran “adecuado” llegan al software necesario, ¿por qué vetarlos? Yo os lo digo.
Imaginemos la conversación.
—¿Y si creamos un juego de realidad aumentada/novela visual/arcade/etc. que sea increíble y gratuito?
—Sí sí sí, pero vamos a sacarlo sólo para los últimos modelos, verás que risas, jajajaja
—Pero… No, o sea, yo quería decir… ¿La gracia no está en que pueda jugar todo el mundo?
—¿Para qué? Hacemos un acuerdo con APPLE y ANDROID, sacamos el juego más genial del mercado gratis PERO SÓLO PARA LOS ÚLTIMOS MODELOS, y fijo que hay algún tonto que cae en comprarse el siguiente modelo, SEGURO.
*Risas generales en la sala mientras levantan todos el último modelo de iPhone y de smartphone*
Así me lo imagino yo, totalmente en serio. Con lo fácil que es poner el juego a 0’99 en la tienda pertinente y ampliar los modelos que pueden acceder a él, ES-ASÍ-DE-FÁCIL, Y-TENDRÁS-DINERO. Pues no, hay que poner requisitos horribles y dejar a un montón de público potencial fuera.
Además de con AR DRAGON esta situación la he vivido con algunos otomes, dating sims, etc., y no recuerdo cuáles eran pero duele mucho ver un juego que tiene buena pinta, el dibujo es bonito, la historia no te revuelve el estómago, y cuando miras los requisitos giras la cabeza hacia tu teléfono como “¿Yo qué te he hecho para que no me dejes jugar cosas cuchis?”.
Saliendo de juegos de móvil, como usuaria de un Mac me quedo fuera de jugar títulos tan increíbles como Overwatch, Dragon Age, FallOut: New Vegas, Mass Effect o el nuevo Dragon Ball FIGHTER Z ya que sólo están para Windows.
Normalmente cuando sale un juego para Windows que quiero jugar me consuelo pensando “lo sacarán para iOS tarde o temprano”, pero NO, NO LO SACAN. Y, aunque sale en otoño, sé que me quedaré sin jugar Monster Hunter World porque sólo lo sacarán para Windows, apuesto lo que queráis.
Desde aquí hago un llamamiento a la igualdad de oportunidades, porque todos merecemos disfrutar de videojuegos asombrosos sin tener que mirar los requisitos.
