Icono del sitio Todas Gamers

Arcade Spirits, cuando tirar fichas se vuelve literal

Estos últimos días ha caído en mis manos un nuevo dating sim, de esos que tanto nos gustan en la redacción, pero lo que no me imaginaba al empezarlo es que iba a ser un “Todas Gamers versión otome. Y eso, como ya os imagináis, hace que Arcade Spirits tenga nuestro seal of apugval. Y ya está, no necesitáis saber nada más, se acabó la reseña.

 

 

Vaaaaaale, veeeeeenga, os cuento de qué va la movida. Estamos ante un dating sim aparentemente normal y corriente, como muchos de los que ya os hemos hablado antes, pero sus desarrolladores decidieron dar un pasito más allá y meterse en los fregaos que nos gustan. Para empezar, todos sus romances son LGBT friendly, puedes relacionarte con hombres, con mujeres, o incluso con todos, y además cuentas con tres niveles de relación: de amistad, platónica y… amor muy amoroso (pero SFW todo). ¿Y para qué tres niveles? Bueno, simplemente han querido dar libertad a quien lo juegue y no obligar a nadie a ir por una ruta u otra, dejando incluso la posibilidad de no romancear a nadie y terminar el juego con un montón de amistades. Al fin y al cabo, no todo el mundo quiere una relación de pareja y un friending sim es igual de divertido y satisfactorio, porque encima todos los personajes son un amor.

Dejando un poco de lado los personajes no-romanceables (Francine, adóptame), porque no son el eje central del juego, nos encontramos con bastante diversidad étnica, aunque echo bastante en falta más presencia asiática. Aparte de eso, también tenemos cierta variedad de cuerpos, entre los que predomina lo normativo, pero está bien ver que poco a poco se van normalizando todo tipo de cuerpos y colores de piel. Eso sí, todos los personajes son muy guapos, para qué mentir. Pero mejor que lo veáis con vuestros propios ojos:

 

 

 

 

Y por último, nuestro personaje, que en la redacción lo conocemos como Mari Carmen (MC). En en este juego nos dejan elegir ciertas cosas que, teniendo en cuenta que es una visual novel indie, significa que le han dedicado cierta consideración extra hacia su público. Para empezar, nos dejan elegir pronombre con el que dirigirse a nuestro personaje, entre she, he o they. Eso, por norma general, conllevaría una selección entre diversos cuerpos que complicaría el desarrollo, pero que solucionaron con cierta androginia y ropa básica: llevamos una sudadera floja y unos pantalones vaqueros. Pero no quiere decir que nos hayamos quedado sin ningún tipo de personalización, porque podemos escoger peinado y color de pelo, piel, ojos y ropa, hasta acabar como un arcoíris.

Después de todo lo que os he contado os preguntaréis qué hacemos aquí, y por qué vamos a intentar ligar con toda esa gente. Resulta que nuestra historia empieza el día que nos echan de nuestro trabajo. Llevamos una mala racha que lleva durando años, en la que nos conformamos con cualquier cosa, porque cada vez que intentamos ser mínimamente felices con algo, acaba yéndose al garete. Como hoy. Juniper, preocupada por ti, te convence para utilizar una nueva app, IRIS, una asistente personal que te ayuda a encontrar trabajo y, sin saber muy bien cómo, la felicidad. Así que decides probar, total, no tienes nada que perder. Así es como esa app te lleva directa a Funplex, un antiguo arcade, de esos que todavía están de moda y causan furor entre la gente.

 

 

… ¿De moda? No, no me he vuelto loca. Resulta que este juego está situado en una realidad alternativa en la que la crisis del videojuego de 1983 (aka Atari deja a E.T. tranquilo) no existió, y en el año 20XX los arcades siguen reinando en la industria. Sí, 20XX, que el juego no quiere especificar años para que seas libre de ponerlo donde te dé la gana. Pero lo importante aquí son las máquinas arcade. Tú, por un cúmulo de circunstancias, aterrizas en ese nuevo trabajo, un trabajo duro pero divertido, y poco a poco vas aprendiendo a imponerte a tu mala racha, decidiendo que también puedes ser feliz, y Funplex es el punto de inicio de esa nueva partida. Y para eso, tienes que conseguir que el arcade no acabe en bancarrota. Tendrás que gestionar fiestas de cumpleaños, acudir a subastas, ir a eventos del nivel del propio E3 de nuestra época, organizar tus propios eventos, gestionar redes sociales e incluso acabar metida en el infame Polybius. De todo un poco, vamos.

 

 

En definitiva, Arcade Spirits no es solo un juego de ligar, tiene elementos RPG y decisiones que no solo influyen en si vas a romancear a una u otra persona, sino en tu propio futuro y tu propia felicidad. Porque realmente este juego profundiza más y te muestra que tú te mereces ser feliz, a pesar de todos los altibajos que encuentras en tu vida. Los personajes que te rodean te ayudan a crecer, pero también tienes “enemigos” que tratan de impedirlo. Sin embargo, al final tú consigues empujar un poquito más, hasta conseguir sacar del medio todas esas cosas que te dicen que no puedes ser feliz. Y por eso este “simple” dating sim acaba dejándote el corazón calentito y con ganas de volver a jugarlo una y otra vez.

 

 

Muchas gracias a PQube y a Fiction Factory Games por proporcionarnos una copia del juego.

 

Salir de la versión móvil