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Análisis de Star Wars: Outlaws

Banner de Star Wars Outlaws

Hace apenas un año (en marzo de 2023) que pudimos disfrutar de un título original basado en la saga Star Wars, sin contar el de móvil. Fue Star Wars Jedi: Survivor de la mano de Respawn Entertainment y EA, la segunda entrega de Cal Kestis, que dejaba bien alto el listón para los juegos de la franquicia. Por esto me sorprendió que llegara otro de tal nivel tan pronto, pero Ubisoft tenía una buena idea que Massive Entertainment no podía rechazar. Star Wars: Outlaws vuelve a llevarnos a los lugares y culturas que ya conocemos, gracias a películas y series, pero en esta ocasión no seremos jedi ni usaremos una espada láser en ningún momento, sino que encarnaremos a una ladrona de los más bajos fondos. Una propuesta original e interesantísima que nos llevará por caminos que pocas veces tenemos la oportunidad de ver.

La historia se desarrolla entre los momentos que tratan las películas de El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi. Los jedi han caído, el Imperio se ha hecho con el control de la galaxia, y las oportunidades para aprovecharse del caos y la desesperación son muchas. Es la edad dorada de los bajos fondos. Así, nuestra joven ladrona Kay Vess toma la primera oportunidad que se le presenta para hacer un trabajillo que le aporte lo suficiente como para salir de su planeta natal Cantonica. Es difícil que las cosas salgan como se quiere, pero Kay empieza a hacerse un nombre que la lleva a necesitar montar un equipo con el que dar el gran golpe. Se necesita mucho dinero para conseguir ser verdaderamente libre, ¿no?

Claro que un juego es mucho más que su historia y propuesta, por supuesto, y quiero dejar bien claro un aspecto fundamental y que puede afectar mucho a que os guste. Nuestra protagonista es una ladrona y una hacker. Es buena con el bláster, pero su fuerte está en no llamar la atención. La infiltración y el sigilo estarán muy presentes, y aunque contaremos con buenas habilidades, y mejorables, en armas y cuerpo a cuerpo, hay misiones que requerirán obligatoriamente que no nos detecten. Si te frustra no poder entrar por la puerta principal dando una patada y tirando una granada siempre que quieras, este juego no es para ti. En general podremos optar por la violencia siempre que queramos o nos pillen, y ya no quede más remedio, pero tendrá consecuencias. El sigilo debe ser siempre nuestra prioridad. Disfruta del reto.

Aquí es donde muchas críticas han venido a hacer sangre. Y es que, aunque el planteamiento principal sea la sutilidad, el sistema es bastante sencillo, por lo que puede ser demasiado flojo para los que venían buscando algo más técnico. Es un juego de aventuras muy estilo Ubisoft, que busca ser accesible a todo el mundo. Esto se puede ver no solo en lo básico de la inteligencia artificial de los enemigos, sino también en sus cuatro niveles de dificultad y sus muchas opciones de accesibilidad que podremos modificar a nuestro gusto. No solo para facilitar el juego en caso de que tengamos algún problema visual, por ejemplo, sino también en caso de que queramos adaptar la dificultad a nuestro estilo. Este caso sería desactivar la pintura amarilla que nos ayuda en algunas ocasiones a identificar las zonas de escalada, o quitar los minijuegos de hackeo, por poner algunos ejemplos.

Y es que los escenarios están pensados para que podamos escondernos tras mobiliario o cajas, pasar por conductos de ventilación, ocultarnos entre hierba alta o humo, e incluso pueden contar con varios niveles que facilitan que nos posicionemos mejor. En muchas ocasiones hay más de un camino para poder llegar hasta nuestro objetivo. Además tenemos la inestimable ayuda de nuestra adoradísima mascota Nix, gracias a la cual podemos detectar a los enemigos cercanos aunque no los veamos, distraerlos, atacarlos o incluso llegar a cosas que están lejos de nuestro alcance, bolsillos incluidos. Todo esto junto a nuestra labia, habilidades de bláster o técnica para noquear será lo que nos infiltre en las instalaciones enemigas sin que detecten a Kay, que no es poco. En contraste nos encontraremos con enemigos que no se mueven o que tienen un recorrido fácil de prever, una visión muy limitada o son bastante duros de oído. La dificultad la notaremos más en zonas abiertas, con más enemigos y varios puntos de activación de alarma, más que en la complejidad de comportamiento o de nuestras opciones.

Además hay aspectos que recuerdan más a juegos como Uncharted o Tomb Raider, pues tendremos que escalar, saltar, usar nuestro gancho y evitar abismos y trampas sin tener enfrentamientos o cámaras de vigilancia que nos preocupen. Y también contaremos con situaciones donde nuestros vehículos no sean meramente un medio de transporte, sino otra herramienta más con la que acceder a un lugar, además de huir o perseguir con ellas. Para esto tendremos tanto un speeder como una nave. Bueno, cuando las desbloqueemos por historia.

Porque por supuesto que necesitamos vehículos en esta aventura de mundo (y casi galaxia) abierto. Toshara, nuestra primera zona tras el tutorial, será muy amplia, pero luego deberemos viajar a diferentes planetas, algunos con zonas tan extensas como el primero. Por supuesto tendremos una misión principal que nos lleve por ellos, y secundarias que nos den pie a disfrutar de cada rincón a nuestro ritmo. Un aspecto fundamental a la hora de movernos con más o menos libertad serán las facciones. Los bajos fondos están controlados por varias organizaciones criminales, como por ejemplo el sindicato Pyke o el cártel Hutt. Tanto en las ciudades como en sus alrededores hay zonas pertenecientes a uno de estos grupos, y nuestra reputación influirá en cómo nos traten, si nos dejan pasar por ellas o nos disparan nada más vernos. También los comerciantes nos venderán objetos raros o a buen precio cuanto mejor le caigamos al mandamás de su sindicato.

Esto es importante en muchos aspectos pues en estas zonas encontraremos especialistas y misiones. Además de que los comerciantes nos pueden vender equipo que nos mejore algún rasgo o información que desbloquee alguna misión interesante. Aunque las secundarias son completamente optativas, por supuesto, las recompensas pueden ir desde mejorar la reputación con algún grupo a conseguir objetos que nos mejoren nuestras habilidades. Y es que, a diferencia de un juego de rol al uso, no hay niveles en Star Wars: Outlaws. Kay puede usar equipo que mejore algún rasgo como curarse con un derribo, o reducir el daño recibido al esprintar, pero también ampliar y mejorar sus habilidades gracias a los especialistas.

Los especialistas son personajes que destacan por ser buenos en algún aspecto que le interesa a Kay, por ejemplo en el hackeo o en el uso del bláster. Al principio solo tendremos desbloqueado a Bram Shano, amigo y experto camarero que nos brindará la posibilidad de mejorar nuestra labia para distraer al enemigo al descubrirnos, entre otras muchas habilidades. Según avancemos tendremos la posibilidad de contactar con más expertos que nos ayuden. Lo curioso es que estas habilidades y mejoras se consiguen cumpliendo requisitos y aportando materiales. Por ejemplo, para desbloquear labia deberemos derribar a tres enemigos distraídos y derrotar a cinco enemigos cuerpo a cuerpo. Es un sistema curioso, que se consigue realizar fácilmente mientras jugamos pero es diferente a lo que solemos encontrarnos.

También obtendremos mejoras a través de Nix, que podrá equiparse una pieza o llevar una chuche. Esta última se consigue en los puestos de comida. No solo deberemos pagar unos créditos por la ella, sino que también deberemos completar un minijuego de quick time event donde compartiremos la comida con Nix. Disfrutando así de una hermosa cinemática, pero no de un momento de relax por estar pendiente a las pulsaciones de botones.

Nuestro bláster y vehículos también se pueden modificar y mejorar. Deberemos poder acceder al mecánico necesario, además de tener nuestra mesa de trabajo lista. Estas mejoras no solo nos facilitarán nuestras misiones, pues hay enemigos resistentes a los disparos de plasma básicos del bláster, también nos permitirán acceder a algunas zonas donde de otra forma no podríamos (por lo que en algunos casos los conseguiremos por historia).

Y no olvidemos nuestras habilidades de ganzúa y hackeo, incluidas en las mejoras a través de habilidades. Estas consisten en minijuegos. En el caso de forzar cerraduras usaremos un pincho de datos que Kay usa como adorno en el pelo (me encanta): con él activaremos un juego de ritmo. Se nos proporcionará un ritmo a seguir, normalmente tres tonos, y deberemos repetirlo en el momento exacto. Mientras que en el de hackeo deberemos dar con la combinación de símbolos correcta de las que nos propone, al más puro estilo Wordle pero con dibujitos. Aunque yo los he encontrado bastante interesantes, se pueden cambiar para que sean más accesibles o incluso desactivar en caso de que se nos atraganten.

En cualquier caso, nuestras mejoras vendrán de la mano de la realización de misiones, pero también de la exploración. En un mundo abierto donde tenemos a una ladrona por protagonista no pueden faltar los objetos que robar, tanto de bolsillos como de cofres y zonas secretas. Y para los más hardcore también hay un buen repertorio de coleccionables entre los que se encuentran los tesoros de Nix o pequeños capítulos de telenovelas galácticas. También descubriremos en las ciudades apuestas de fathiers (como carreras de caballos), partidas al sabacc de Kessel (el juego de fichas famoso en la galaxia) y recreativas donde poder superar la puntuación máxima. Mientras que en las afueras tendremos eventos como las carreras de speeders o asaltos de bandidos entre otros.

Nuestra exploración siempre vendrá condicionada por nuestra afiliación a los diferentes sindicatos, pues en caso de que sea mala nos dispararán al vernos y en el peor caso nos podrán en Se Busca, por lo que aparecerán perseguidores en speeders que nos harán la vida más difícil. En el caso del Imperio Galáctico, como no podemos llevarnos bien de ninguna manera, aunque sí peor, si nos ponen en la lista de buscados y nos atrapan, deberemos pagar una buena multa. Mientras que en los sindicatos siempre nos irán a matar y bajar la reputación si pueden.

Os he hablado de la gran cantidad de cosas para hacer que hay, tanto misiones como exploración y minijuegos, pero lo más importante tal vez sea lo bien diseñado que están los escenarios, planetas y ciudades. Llenos de gente en las bulliciosas ciudades, vacío y desolado en las ruinas. Tan bien recreados, con tanta variedad de especies, siempre con alguien con quien poder hablar para algo de información o de misión. Además los planetas a los que vamos a tener acceso son muy diferentes, todo un soplo de aire fresco después de recorrer muchísimo la misma zona. Y acompañado de una banda sonora épica, como corresponde. En el apartado gráfico y sonoro es una delicia. Incluido el doblaje en español, que cuenta con gran calidad y grandes voces que nos harán disfrutar y meternos en el mundo aún más.

También son maravillosos los pequeños detalles que tiene, como poder acariciar a todos los animalitos, grandes o pequeños, que no nos quieran comer. O que podamos apoyarnos en algunas zonas para admirar el entorno y ya, sin más. También que algunas misiones se consigan escuchando de forma furtiva una conversación, sin tener que hablar con nadie. Y es que Star Wars: Outlaws es un título muy grande pero que, sin ser revolucionario, consigue lo que se propone: que disfrutemos de horas y horas de aventuras en el mundo de Star Wars desde una nueva perspectiva. ¡Y cameos incluidos! Un juego riquísimo en el que perdernos y gozar de detalles mientras maldecimos a la IA por detectarnos cuando no debería. Planazo.

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