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Análisis de Barbie DreamHouse Adventures

¿Quién no ha soñado alguna vez con una mansión tremenda, llena de cosas que hacer y de gente con la que quieres estar? Una casa en la que poder hacer cualquier cosa que se nos antoje y decorarla a nuestro gusto. Estas son algunas de las posibilidades que nos ofrece Barbie DreamHouse Adventures, condensado en un simpático título orientado al público infantil.

Nos adentraremos en la casa de ensueño de Barbie (sí, como la de la película) para hacer multitud de actividades con el resto de personajes o en solitario. Tendremos diferentes habitaciones de la casa para explorar, poner a los personajes que queramos a interactuar e incluso decorar todas las zonas a nuestro gusto. Para los que hemos jugado con Barbie y sus muñecas y accesorios, es tener todo su mundo dentro de un videojuego. Consigue trasladar esa misma sensación de montarte tus propias historias con elementos añadidos muy bien implementados. 

Al ser un juego dirigido a los más peques, los controles de Barbie DreamHouse Adventures son muy sencillos. Tendremos una vista panorámica de toda la mansión y podremos acceder a cada una de las estancias clicando en el icono correspondiente. Una vez en ellas, nos moveremos con el desplazamiento lateral de la pantalla, y podremos ir arrastrando a cada uno de los personajes del juego a que hagan actividades concretas, como cocinar en la parrilla, trabajar en el huerto o zambullirse en la piscina. Además, interactuarán entre ellos según en qué actividades les pongamos, y todos pueden hacer todas las tareas que se proponen (hasta manejar una parrilla). Además, los tiempos de cocinar, o de cosechar verduras, por ejemplo, están orientados a ser intuitivos, así que es fácil saber cómo interactuar con cada uno de los objetos repartidos por el lugar.

Además de elegir las actividades que hacer, también podremos decorar toda la casa a nuestro gusto, a partir de unos elementos dados. ¿Queremos cambiarle el color a la pared de la cocina y ponerle un estampado? Se puede hacer. ¿Queremos que Barbie o cualquiera de los otros personajes lleve solo rayas? También podemos. ¿Queremos que el inflable del patito de la piscina sea azul y rojo en vez de amarillo? Es posible. Es un juego orientado también a que el público de menor edad pueda desarrollar su creatividad sin miedo a equivocarse, y que puedan ir probando cómo combinan colores, estampados y hasta pegatinas. 

Una cosa que me ha gustado ver en este Barbie DreamHouse Adventures es que la pantalla táctil de Switch está aprovechada. Aparte de poder movernos con los joy-con (o con el mando Pro, si tenemos la consola en modo dock) podemos desplazarnos arrastrando el dedo por la pantalla, y podemos interactuar con todo el entorno sin necesidad de utilizar los mandos. Es una de las mejores decisiones del juego, ya que aprovecha totalmente el potencial de la consola. Un detalle que también hará que el manejo sea más fácil, y al no tener lag a la hora de registrar los movimientos del dedo por la pantalla, la experiencia se hace comodísima. Una de las primeras tareas que nos encomiendan en el juego es hacer una tarjeta de felicitación, y poder hacerla con la pantalla táctil es infinitamente más fácil que intentar dibujar un corazón con el joystick. Es una de las cosas que más he disfrutado.

El diseño de las interfaces es también muy intuitivo, enfocado al público de menor edad. Apenas tenemos textos repartidos por todo el juego y las imágenes y pictogramas que veremos nos indican perfectamente cada una de las zonas de la casa y lo que se puede hacer con ellas. Además, cada una de las estaciones de actividades cuenta con una explicación por voz la primera vez que las vemos, y que resume perfectamente en qué consiste y qué se puede hacer. Un buen complemento a los controles sencillos e intuitivos que hará que cualquiera pueda centrarse únicamente en jugar y disfrutar con esta casa de ensueño.

A nivel técnico, Barbie DreamHouse Adventures tiene ligeros problemas de rendimiento con la carga de las pantallas al salir de una estancia o al pasar, por ejemplo, a hacer las tarjetas. Se queda bloqueado y casi parece que tendremos que reiniciar el juego porque durante unos segundos no avanza el icono de carga ni se escucha ningún sonido. En cuanto a opciones, no tendremos apenas cosas que tocar, más allá de decir si queremos música o no, efectos de sonido o las voces de los personajes. No podemos elegir las voces, que vienen completamente en español de Hispanoamérica, ni si queremos ampliar o reducir el zoom del juego. Es algo que he echado de menos, sobre todo jugando en una Switch de 2017, que tiene la pantalla más pequeña y a veces me ha costado tener una mejor perspectiva de cada una de las zonas. Incluye también un pequeño tutorial, dirigido especialmente a los padres, para explicar cómo jugar, e incluso pautas para enseñar al público más pequeño cómo desenvolverse o cómo crear esas historias con los personajes. 

Barbie DreamHouse Adventures nos presenta la estupenda casa de ensueño de Barbie y sus amigos, con infinidad de posibilidades para vivir nuestras propias aventuras. Una especie de The Sims muy adaptado al público infantil para que puedan vivir, en formato videojuego, el tener una casa de muñecas, sus accesorios y las propias muñecas, y aprovechen para desarrollar su creatividad mientras imaginan cientos de historias y situaciones, y con unos controles muy intuitivos y sencillos. Un juego no solo dirigido a peques, sino también para todas aquellas personas que estén dentro del boom de Barbie después de haber visto la película de Greta Gerwig, e incluso para las que quieran revivir momentos de su infancia con la que es posiblemente la muñeca más famosa de la historia.

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