Icono del sitio Todas Gamers

Análisis de On-Together

Reconozco que siempre me cuesta ponerme a trabajar, o escribir, y que procrastino mucho a la hora de hacer mis tareas o deberes. Con el paso de los años lo he ido domesticando, pero algo que siempre me ha funcionado ha sido estar con alguien o en un grupo reducido, porque esa presión funciona y acabo trabajando muy bien. Soy una persona que usa mucho Bongo Cat como acompañante de escritorio, pero también me sirve para motivarme. Así que en cuanto vi On-Together anunciado, tenía que probarlo. Y consigue que, tanto en solitario como en compañía, pueda mejorar el tiempo que dedico a todo lo que tengo que hacer a diario. 

On-Together no es un juego aunque tenga algunos elementos gamificables. Es una herramienta que nos permite crear nuestro avatar y personalizarlo en muchos aspectos, desde el físico hasta la ropa, accesorios e incluso el pupitre que podremos usar para trabajar. Además, nos permitirá seleccionar el tipo de actividad que queremos hacer en ese momento, como estudiar, leer o dibujar, y añadirle un temporizador. Por defecto viene configurado con el del método Pomodoro (veinticinco minutos de concentración y cinco de descanso, en cuatro ciclos) pero es totalmente personalizable y adaptable a nuestras necesidades.

Este título funciona esencialmente como un co-working pero online. Al iniciar sesión, podemos elegir una de las salas ya creadas por otra persona o crear una ajustada a lo que queramos en ese momento. Están orientadas a diferentes aspectos, y están debidamente etiquetadas para que nos sea más sencillo encontrarlas. El tamaño es variable, desde una persona hasta dieciséis, y podremos permitir el uso o no del chat, el tipo de actividad, el objetivo, etc. La idea de tanta personalización en las salas me parece estupenda puesto que siempre podremos encontrar algo que se ajuste a nuestras necesidades, o crearla a nuestra medida. 

Como mencionaba antes, On-Together tiene también muchos elementos de gamificación para aliviar un poco esa carga mental que a veces tiene la tarea que estamos realizando. Tendremos una buena lista de logros en Steam (nada más y nada menos que ciento veintisiete) así como algunas actividades in-game que nos permiten desconectar, como si lo hiciéramos en la vida real. Podremos pescar, marcar unas canastas, meditar, y mucho más. Mecánicamente son muy sencillos y podremos acceder a ellos siempre que queramos. Tan solo tendremos que desplazarnos a la cancha de baloncesto o a una zona con agua, por ejemplo. Este es un aspecto que me ha gustado bastante, y que favorece también que lo usemos no solo como herramienta, sino como algo para desconectar o divertirnos. 

Conforme vayamos cumpliendo momentos de concentración, pescando o haciendo otras actividades, conseguiremos boletos, la moneda del juego, que nos permitirá comprar elementos comestibles además de más opciones de personalización. Al iniciar por primera vez este título, tendremos una cantidad limitada de dinero que nos dejará comprar algunos peinados básicos, ropa y complementos. Además, podremos desbloquear también a unos simpáticos acompañantes que se sentarán a nuestro lado en el escritorio, o mesa en la que estemos, o se quedarán en nuestra cabeza. Las opciones de personalización son muy amplias y creadas para un gran abanico de público así que es fácil crearse un avatar que encaje con lo que buscamos.

Otra cosa que me ha gustado mucho es la variedad de zonas que tendremos para sentarnos a hacer lo que queramos. ¿Apetece playa? Tenemoss sitio en las tumbonas. ¿Preferimos algo más de secano? Hay bosques y praderas, además de kioscos y otras áreas de descanso en zonas altas. ¿Preferimos la tranquilidad de una biblioteca? La tienemos. Además de poder quedarnos donde queramos, podremos también elegir si dejar el ambiente de fondo en la zona o poner algo de la música lo-fi que ofrece On-Together, orientada a favorecer la concentración. 

Este título aspira a convertirse en algo que abramos a diario y que lo usemos en las tareas del día a día, ya que ofrece una lista de tareas pendientes donde podemos ir añadiendo cosas que queramos planificar o hacer en un futuro, un calendario e incluso un diario para poder escribir lo que se nos pase por la cabeza. Quiere convertirse en una aplicación de referencia que podamos usar tanto si decidimos echar la tarde jugando a videojuegos, leyendo, escribiendo o estudiando, y que además podamos hacerlo en compañía. 

Por último, y no por ello menos importante, On-Together nos permite poner la pantalla del juego en diferentes modos: pantalla completa, fondo (ocupa la parte inferior de la pantalla), retrato (ocupa el lateral derecho) o miniatura, donde nuestro avatar y la mesa en la que estemos trabajando se quedarán en miniatura sobre el escritorio, con posibilidad de colocarlo donde mejor nos venga. Además, si hay varias personas sentadas en el mismo sitio, aparecerán también en la miniatura. 

On-Together es una aplicación estupenda y que me ha sorprendido tanto por las posibilidades de personalización que ofrece como por la compañía que me hace cuando me siento a escribir o a leer. Poder tener un lobby diseñado a tu gusto, y poder unirte a cualquiera que se acerque a lo que buscas en ese momento. Es un pequeño remanso de paz y concentración, en un mundo muy colorido y con estilo cartoon, donde también podremos desconectar pescando o meditando. Un co-working amable y digital para disfrutar en compañía o en solitario.

Salir de la versión móvil