Lo sé, lo sé, Bye Sweet Carole salió en octubre. Sin embargo, estoy segura de que a muchísima gente se le grabó en la retina su precioso estilo Disney y luego se le pasó su lanzamiento. Sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de juegos que se han acumulado entre septiembre y noviembre. Creedme, sé de lo que hablo. Además, dada la festividad que ya araña nuestras puertas, ¿qué mejor momento para traer este juego que nos llega en formato físico a manos de Meridiem Games? ¡Anda, así que ahora tengo vuestra atención!
Quizás estéis pensando en qué me he tomado para decir que un juego de terror es ideal para las Navidades. Y supongo que es un poco el mismo debate que con Pesadilla Antes de Navidad, salvando las distancias. Sí, Bye Sweet Carole cuenta una historia más apropiada para la spooky season, pero su estética me pide chocolate caliente con nata montada. O puede que sea la neurona que me queda en pie relacionando Carole con carol (villancico, en inglés). Mirad, yo qué sé.
Esta aventura de terror que tanto nos recuerda a los dibujos animados clásicos nos traslada al orfanato Bunny Hall. Aquí, acompañaremos a Lana Benton en su empeño por encontrar a su desaparecida amiga Carole Simmons. Sin embargo, su única pista es una carta que se escapa de sus manos antes de que pueda leerla bien. Y ello le lleva a presenciar una serie de eventos que harían plantearse su propia salud mental a cualquiera… salvo a nuestra protagonista. Aunque tampoco parece extrañarle que le hablen unos pájaros, así que quién somos para juzgarla. Ah, no, no intentéis apelar a mi título de psicología.
En cualquier caso, Lana es capaz de discernir el peligro y tratar de salvar el pellejo tan pronto como lo identifica. Sea un búho amenazante, una especie de hombre de alquitrán que intenta atraparla o el personal transformado del orfanato. Y si bien enfrentarse a algunas criaturas no entrará entre sus habilidades, sí podrá correr y, sobre todo, esconderse. Eso sí, también deberá aguantar la respiración si no quiere que la descubran, aunque deberemos hacerlo con precaución. Por suerte, nuestros perseguidores no se mantendrán demasiado tiempo cerca de nuestro escondrijo, lo que nos permitirá recuperar el aliento y abandonar el lugar.
Disponemos de algunos indicadores a tener en cuenta en Bye Sweet Carole. Entre los más básicos encontraremos los de interacción, sea para guardar algo en nuestro inventario o utilizar algún objeto del mismo. También podremos obtener algo de información de diferentes elementos del escenario, lo que podría darnos alguna pista a la hora de avanzar. O servirnos para más adelante y que ya lo tengamos en mente o anotado. Y sabremos si tenemos que realizar alguna acción en determinados puntos.
Sin embargo, los marcadores que más nos van a ayudar, al movernos en un escenario 2D, son aquellos que nos indican dónde saltar y, sobre todo, dónde cambiar la “capa” de acción. Es decir, cuándo podemos subir o bajar en lugar de seguir adelante. Y dado que Lana se podrá transformar en conejo, nos indicarán si puede realizar una acción en la forma en la que se encuentra. Y es que puede resultar difícil mover una manivela en su forma animal.
Por supuesto, estas transformaciones tendrán sus ventajas y desventajas. Así, por ejemplo, Lana será más rápida y podrá saltar más lejos cuando sea un conejo, pero también será más vulnerable. Y aunque como humana podrá interactuar con algunos mecanismos y objetos, no cabrá por huecos que podrían facilitar su huida. Afortunadamente, la transformación es prácticamente instantánea, proporcionándonos la agilidad suficiente como para escapar de situaciones peligrosas. Al menos si no nos entra el pánico.
Lo mismo ocurrirá con la resolución de algunos puzles, donde nuestra velocidad de reacción podría ser clave, aunque encontraremos variedad de rompecabezas. En ocasiones, por ejemplo, deberemos jugar al escondite con un enemigo mientras realizamos una secuencia de acciones que involucren crear distracciones y abrirnos paso. También encontrar algún objeto perdido, devolverlo a su lugar y dar con alguna pista o contraseña que nos permita continuar. Y Lana no siempre estará sola, por lo que habrá situaciones en las que deberemos cambiar entre personajes para avanzar en nuestra aventura.
Cabe mencionar que Bye Sweet Carole no está desprovisto de pequeños fallos que podrían entorpecer nuestra aventura. Al menos en su versión de Nintendo Switch. Algo que llama la atención precisamente habiendo pasado ya un tiempo de su lanzamiento. Por suerte, son pequeños bugs que se solucionan cerrando el juego o reiniciando el nivel, aunque esto último no siempre es lo más deseable. Y será más fácil ignorar los pequeños bloqueos o escalones que tendrán las animaciones de movimiento de algunos personajes en situaciones muy concretas.
En cualquier caso, el punto fuerte del juego es su apartado audiovisual. Y es que más allá de su homenaje artístico a las películas clásicas de Disney, también ofrece actuaciones a la altura por parte del elenco de voces. En inglés, eso sí, aunque nos llega traducido a múltiples idiomas, entre ellos el nuestro, y podremos disfrutar de su historia sin problema. Además, el audio está tan cuidado que nos envolverá irremediablemente, y nos permitirá captar detalles del entorno.
Eso sí, debo admitir que la falta de sincronización labial de los personajes con las voces puede sacarnos momentáneamente de lo que nos cuentan. No porque vayan desacompasadas, sino porque se dedicarán a abrir y cerrar la boca sin más. Aunque es un detalle nimio y que todavía se minimiza más al lado del mimo invertido en su arte tanto en personajes como en escenarios. O lo fluida y bonita que es la animación en las transformaciones de Lana.
Además, Bye Sweet Carole recoge algunas ideas clásicas de nuestras películas favoritas, o más conocidas, y las convierten en algo completamente nuevo. Es decir, puede que encontremos detalles que nos recuerden a Alicia en el País de las Maravillas, Cenicienta y Blancanieves, por ejemplo, pero será solo eso. No es una reinterpretación de una historia conocida, sino algo nuevo y tan bien llevado que nos atrapará de principio a fin durante sus 10 capítulos. Y dado que se limita a ofrecernos una historia lineal sin coleccionables ni desvíos, no tardaremos más de dos o tres sesiones en completarlo.
Por su parte, la edición física de Bye Sweet Carole incluye el juego completo con portada reversible, para PlayStation 5 o Nintendo Switch, así como la banda sonora y un libro de ilustraciones digitales. Sin duda un formato a tener en cuenta en fechas señaladas para amantes de las aventuras de terror suave, con rompecabezas y un arte que nos traslada a otra época. Y es que, de hecho, si lo pensamos, la historia de Lana no se aleja mucho a la de otras princesas Disney. Vale, sí, puede que sea algo más oscura de lo que eran, pero recordemos el bosque en el que se adentra Blancanieves… y lo que podría haber salido de ahí cambiando un poco las cosas.
