Fading Echo es uno de esos juegos que añadí a la lista de deseados tan pronto como lo vi pasar ante mis ojos. Por un lado, porque me atrapó visualmente con sus colores vivos y el diseño de su protagonista. Y, por otro, por su combate dinámico y lleno de movimiento. Uno de esos de no dejar de moverse, no tanto machacando botones sin más, sino combinando elementos y sabiendo cuándo esquivar. Y tras haber saboreado la demo junto a nuestra comunidad, no podía no hablaros de cómo ha sido mi paso por el juego completo. Aunque si estuvisteis en aquel streaming, ya os haréis una idea.
Este frenético RPG nos pone en la piel de One, una joven Leyenda que no tardará en descubrir lo que es capaz de hacer. Y es que convertirse en gota puede ser algo traumático al principio, pero superado el impacto, la verdad es que no está nada mal. A fin de cuentas, nuestro objetivo principal es salvar Corel de la corrupción que se extiende asfixiándolo. Y el tiempo corre en nuestra contra, por lo que recomponernos, literal y metafóricamente, será primordial si queremos echar un cable. Además, One no está sola en esta aventura, ya que le acompañarán, aunque sea a través de la radio, Rahne y Vellum. Lo que, por cierto, nos arrancará más de una sonrisa.
Y es que Fading Echo nos presenta un tema tremendamente serio, pero lo aligera con humor, ofreciendo un equilibrio perfecto. Aquí no hemos venido a sumergirnos en una oscuridad densa y pesimista, sino a divertirnos y hacer todo lo que esté en nuestra mano para cambiar la situación. Por supuesto, One no es una heroína caída del cielo, sino que todavía está aprendiendo. Y, con ella, quien controle al personaje… a ser preferible con mando. Además, no recibiremos toda la información de golpe, sino que nos irán introduciendo tanto en los elementos que nos ayudarán como en lo que ha ocurrido.
Esto hará que nos vayamos sumergiendo poco a poco no solo en las posibilidades que ofrece su jugabilidad sino también en su historia. Así, por ejemplo, los enemigos más fuertes llegarán con una pequeña presentación en tono de humor. E iremos descubriendo cómo afectará a nuestra forma de agua combinarnos con fuego, veneno o la mismísima corrupción. Y cómo utilizar estos efectos contagiando a enemigos, para abrir puertas o para movernos por diversas plataformas. También descubriremos lugares en los que activar la radio permitirá que One resuelva dudas sobre lo que está haciendo y viviendo. Aunque a veces tendremos que volver al conocer a ese personaje desconocido cuya opción no estaba disponible.
Por suerte, el espacio por el que nos movemos es enorme, pero abarcable, y volver a ciertos lugares no nos llevará demasiado tiempo. Eso sí, puede que necesitemos tomar notas sobre dónde se encontraba algo o qué portales de eco hemos completado ya. Y es que si bien Fading Echo pone todo su peso en la exploración, a menudo puede resultar algo caótica. Sobre todo si saltamos entre diferentes juegos —gajes del oficio, lo sé— o llevábamos un tiempo sin abrirlo. Además, algunos portales conectan con otros, lo que complica ligeramente las cosas. Pero bueno, tampoco hay prisa por completarlo, que aquí hemos venido a disfrutar… y a salvar Corel.
En cualquier caso, Corel tiene un núcleo, el Bastión, allí donde se conectarán todas las fuentes que desbloqueemos en nuestro camino. Aquellas que nos permitirán restablecer el flujo de AEther para reducir, o eliminar, la corrupción de este mundo. Y este núcleo servirá no solo de punto de encuentro con los personajes descubiertos en nuestra aventura, sino también para mejorar nuestras habilidades. Explorando reuniremos puntos de aeterfacto, sea combatiendo o sea abriendo cofres, que nos permitirán desbloquear nuevos poderes. Así como asignarlos y retirarlos a placer, según nuestras preferencias o dónde nos vayamos a meter.
Activar estos poderes irá ligado a nuestra misión de sanar Corel, dado que no estarán disponibles hasta que no llegue el flujo de AEther al Bastión desde diferentes puntos. Poco a poco, conforme éste se vaya restableciendo. Incluso así, las opciones serán limitadas. Algo que nos obligará a perseverar en la exploración y el combate, tratando de rascar tanta esencia como sea posible. Aunque debo advertir que puede hacerse pesado acumularlos si nuestra intención es desbloquear todo el árbol. A fin de cuentas, Fading Echo no pretende que seamos la Leyenda más poderosa de Corel, sino que exploremos y restablezcamos el flujo de AEther. Y que nos defendamos en combate con lo que tenemos, algo que queda claro sobre todo en los encuentros con toda clase de enemigos.
El abanico de criaturas a las que nos enfrentaremos es variado, y todas tendrán un tipo de cada elemento. Por ejemplo, puede aparecer un zarcillos, rodeado de otras criaturas, que domine el agua, el fuego o el veneno, y lo mismo ocurrirá con el resto de enemigos. Por tanto, no solo tendremos que observar e interiorizar sus movimientos, sino también tener en cuenta cuál es su elemento y cómo debilitarlos. Al menos si no queremos estar un buen rato atacando, esquivando y utilizando nuestros ataques acuáticos. Que algo hacen, pero no siempre serán tan efectivos como nos gustaría.
Tendremos dos movimientos potentes, que dependerán del maná acumulado, y dos curaciones que podremos restablecer combatiendo. O en los puntos de control que iremos desbloqueando conforme avancemos. Además de los golpes al uso y nuestra capacidad de convertirnos en una gota la mar de absorbente, claro está. Y con estos recursos y nuestro conocimiento de los elementos del entorno y de los enemigos, deberemos tratar de salir con vida de los combates. Encuentros que, por otro lado, no supondrán mayor problema… salvo que se junten tantos colores en la pantalla que no sepamos bien dónde se encuentra One. O que el espacio de movimiento sea reducido. Aunque a menudo tendremos la opción de empujar a nuestros enemigos por un precipicio o contra un elemento debilitante. Gritar THIS IS SPARTA es opcional. O no.
Más nos complicará la vida el plataformeo, sobre todo cuando forme parte de un rompecabezas. Intercalar momentos como gota y como persona, cuándo absorber qué elemento y cuándo activarlo, dónde saltar o qué recorrido hacer. Y a veces con la mayor agilidad posible para activar un mecanismo cuya cuenta atrás no nos dará un solo respiro. Sin embargo, observando bien el entorno y ensayando unas cuantas veces, seremos capaces de atravesar todos los escenarios y obstáculos.
Eso sí, puede que si nuestra concentración está inmersa en lo que estamos haciendo, dejemos de prestar atención a lo que dicen los personajes. Y es que el doblaje es exclusivamente en inglés y, aunque esté traducido a nuestro idioma, los bocadillos de los diálogos aparecerán en un lateral. Y no es plan de precipitarse al vacío por leer lo que nos dicen, las cosas como son. En cualquier caso, se trata de un recurso original que encaja perfectamente con el tono y el diseño del juego. Un punto que, de hecho, brilla especialmente en Fading Echo y que no nos dejará indiferentes.
Y es que, pudiendo ser un juego de corte apagado, denso y serio, centrado en la devastación de un mundo moribundo, opta por un diseño colorido y brillante. Con conversaciones serias, cuando toca, y otras considerablemente más ligeras, que nos arrancarán más de una sonrisa. Invitándonos a implicarnos en lo ocurrido en Corel y a ayudar dentro de nuestras posibilidades, mejorando nuestros poderes. Pero, sobre todo, a conectar de alguna manera con el lugar que estamos tratando de restablecer. Comprendiendo lo que ocurrió y por qué.
Fading Echo nos presenta una forma original y divertida de explorar un mundo ahogado por la corrupción. Con unas criaturas que no dudarán en tratar de pararnos los pies y personajes que nos acompañarán a su manera. Así, atravesaremos escenarios coloridos que nos invitan a explorarlos sin dejarnos un solo rincón. Devanándonos los sesos para alcanzar los lugares más recónditos por un poco de esencia, aunque ni siquiera tengamos pensado desbloquear todos los poderes. Por el mero placer de hacerlo. De superar el obstáculo. O de pasar un ratito más en Corel. De disfrutar de la compañía, diseño y forma de ser de One.
