Icono del sitio Todas Gamers

Análisis de Tormented Souls 2

Key art de Tormented Souls 2.

Tormented Souls 2 es la clase de juego que no esperaba, pero me alegró saber que llegaría. Por un lado, porque cualquiera de los dos finales de la primera entrega dejaba la puerta abierta tanto a cerrar la historia como a una continuación. Por otro, porque disfruté enormemente de este título que bebe fortísimo de clásicos como Resident Evil y Silent Hill. Y es que habrá quien piense que para jugar a algo así ya están los originales, pero yo soy de recibir de buena gana a la mayoría de estas inspiraciones. Sobre todo cuando su historia y su pistola de clavos marcan la diferencia y le permiten hacerse su propio hueco en la industria.

Apenas unos meses después de los sucesos de Tormented Souls, Caroline Walkers se dirige con su hermana Anna hacia un convento de Villa Hess. En este lugar de las montañas del sur de Chile se oculta una clínica donde, en apariencia, podrían ayudar a Anna con una serie de espeluznantes visiones que está teniendo. Sin embargo, las cosas no tardan en volverse turbias y, la escapadita rural, una vuelta a la lucha por sobrevivir a criaturas extrañas.

Esta vez no aparecerá desnuda en una bañera, y arrancarle el otro ojo sería poco original. Por desgracia, no se librará de aparecer en una camilla con el cuerpo atravesado por agujas más cercanas al toreo que a la medicina. Y nuestros primeros pasos por el convento nos recordarán, quizás demasiado, a nuestro paso por el Hospital Wildberger. Pero no dedicaremos demasiado tiempo a lamernos las heridas y lamentar nuestra mala suerte, dado que deberemos buscar a Anna y salir del lugar cuanto antes. Y a ser posible de una pieza.

Por suerte, no tardaremos en armarnos con una nueva pistola de clavos ni en encontrar un martillo y una escopeta. Todo ello fácilmente combinable gracias a la introducción de la rueda de acceso rápido para esta nueva entrega. Algo que agilizará las cosas a la hora de enfrentarse a los engendros que acechan en las sombras. Sombras que, de nuevo, deberemos evitar con ayuda de nuestro mechero infinito… o cualquier fuente de luz medianamente fiable.

Eso sí, deberemos ir con cuidado y, sobre todo, estudiar bien los movimientos de cada enemigo para que nuestra vida no corra demasiado peligro. Y es que no tendrán ningún tipo de miramiento con nuestra integridad física y se lanzarán a por Caroline tan pronto como detecten nuestra presencia. Aunque podremos tratar de evitar algún que otro susto si jugamos a Tormented Souls 2 con auriculares —algo que recomiendo encarecidamente— y prestamos la debida atención a los sonidos. ¿Que no nos libraremos de todos los sustos? Puede ser, pero quien juega con terror sabe a lo que viene.

En cualquier caso, dispondremos de munición y objetos curativos suficientes para avanzar sin mayor problema. Lo que no significa que no debamos gestionar bien cuándo atacar con qué arma o cuándo es el mejor momento para curarnos. O qué objeto utilizar para este fin. Algo que no será difícil de manejar si nos guiamos por los gestos de la protagonista o la alerta de estado de salud que encontraremos cada vez que abramos el inventario. Inventario con el que, por cierto, no tendremos mayor problema, tanto porque no se llenará nunca como por la distribución de los objetos por pestañas. Y es que bastante nos van a hacer sufrir ya los bichos y el sistema de guardado como para estresarnos también con lo que llevamos en los bolsillos.

Bueno, vale, el sistema de guardado un poco menos que los engendros con sed de sangre. En especial porque encontraremos suficientes cintas para movernos con cierta soltura, aunque la tensión estará ahí igual. Y más cuando se junte la falta de salud con la falta de cintas de grabación, pero todo irá bien si gestionamos nuestra partida con cabeza. Y si no, pues deberíamos iniciar una nueva en modo Asistido y disfrutar de la acción con la tranquilidad que proporciona el autoguardado y que Caroline recupere algo de salud. Sea como sea, permitidme invitaros a probar en modo Normal, ya que la dificultad está bastante bien equilibrada. Y si buscáis un reto mayor, deberéis terminar vuestra partida para desbloquear el modo Tormento.

De todos modos, no todo será combate en Tormented Souls 2. De hecho, ni siquiera será algo que caracterice a la saga más allá del uso de la clásica pistola de clavos. Recorreremos los escenarios con algún que otro encuentro más o menos complejo, tratando de gestionar bien la munición con las armas que nos proporcionan, sí. Pero nuestro camino no estará lleno de engendros ni mucho menos. De hecho, la cantidad está más bien medida para combinar el combate con los puzles. Y aquí sí tendremos que exprimirnos bien el cerebro para descifrar algunos rompecabezas que hacen honor a su nombre. Incluso hacer anotaciones y volver sobre nuestros pasos por si nos hemos dejado algo importante para avanzar. Y no olvidarnos de examinar los objetos… por lo que sea.

En cuanto a los cambios que ofrece esta entrega respecto a su predecesor, puedo asegurar que mantiene lo que funcionaba y pule lo que se podía mejorar. Incluso el manejo con ratón y teclado, aunque yo me he mantenido fiel al uso de un mando. Por supuesto, también se nota una mejora en el apartado audiovisual, que ya estaba bastante cuidado en la primera entrega. Y, de nuevo, podremos escoger el outfit de Caroline prácticamente desde el inicio, pudiendo cambiar tantas veces como queramos, según nuestras preferencias o lo que haríamos en su situación. A fin de cuentas lo importante es sobrevivir y no desperdiciar ni un solo clavo por culpa de la cámara fija o por creer que podemos disparar utilizando una mesa para crear distancia con el enemigo.

Tampoco nos ayudará entrar en pánico y apagar el mechero en la oscuridad, encerrarnos con el mobiliario mientras huimos de varios enemigos o bloquearnos al quedarnos sin munición. Cosas que en absoluto me han sucedido a lo largo de las 15-20 horas que le he dedicado al título. Igual que tampoco he abierto un atajo para acabar recorriendo el camino que conocía por no mirar el mapa y otras torpezas del estilo. Lo que sí he hecho ha sido mejorar las armas cada vez que encontraba un elemento destinado a ello. Y leer cada documento que aportaba algo de información extra a una historia que, de por sí, me mantuvo atenta de principio a fin.

Así pues, Tormented Souls 2 ha resultado ser una segunda entrega que no esperaba, pero he disfrutado tanto como la anterior. Y es que los tintes lovecraftianos le sientan como un guante y lo de viajar entre dimensiones para buscar objetos o rutas alternativas, sin saber si allí encontraremos las mismas criaturas u otras todavía más espeluznantes me atrapa. Porque ya se sabe que la curiosidad mató al gato, pero yo siempre digo que murió sabiendo. Y me vais a perdonar porque acabo de oír un ruido extraño en mi casa y no recuerdo si he apagado las velas del espejo. ¿Se me habrá colado un engendro? Por si acaso, voy a por la pistola de clavos.

Salir de la versión móvil