Tokyo 13, yo sólo quería un acertijo, señor juez

16/09/2019 | No hay comentarios

¿Sabéis ese momento que recordáis un juego “antiguo” que os gustó mucho y lo queréis recomendar a todo el mundo pero para las exigencias actuales se ve muy cutre? Pues eso. El problema en este caso es que hoy os vengo a hablar de un juego que desapareció hace poco de las tiendas de Android y Apple, y aun así necesito recomendarlo, así que coged vuestro parche (¿se considera piratería si es un juego gratuito?), sacad vuestro gorro de pensar y venid a conocer una pequeña maravilla: Tokyo 13.

 

La historia comienza el día que te metes en la Fake Social Network, que es como un Facebook dirigido especialmente a la gente amante de los acertijos. No, no te preocupes, Layton no está ahí metido y esperando agazapado para lanzarte un puzle a la cara. Aquí te vas a encontrar gente maja (aunque alguna quizá te caiga mal) que lo único que quiere es compartir sus vivencias y, entre tanto, algún que otro acertijo. Lo primero que te encuentras al abrir el juego es un pequeño tutorial que te muestra las partes en las que está dividido: Feed, Friends, Message, Notice y Setting. Nada más, simple y sencillo. 

En tu Feed es donde empieza todo, aparecen varias personas posteando sus fotos de comida, de viajes y, sobre todo, sus rompecabezas. Y ahí es donde se originan las relaciones con todo el mundo. La interfaz te permite comentar sus fotos, dándote a elegir entre tres respuestas predeterminadas y, cuando intentas responder a uno de sus acertijos, te dan libertad absoluta para responder con tu teclado. Puedes responder correctamente, pero también te puedes acordar de toda la familia de quien haya inventado ese puzle, aunque tienes que tener en cuenta que si haces eso no vas a conseguir avanzar en el juego, así que lo mejor es darle mil vueltas y encontrar la única respuesta válida. Por desgracia esto no es tarea fácil, los rompecabezas son, en su mayor parte, muy enrevesados y las pistas bastante escasas o con cabos que ya habías atado por tu cuenta, por lo que tienes que devanarte bien los sesos para no darte por vencido. 

Una vez que desvelas los misterios del Feed, las personas que están por allí pasan a ser tus amigos y podrás ver su perfil en la pestaña de Friends, donde no hay mucha cosa que hacer aparte de ver los amigos que te quedan por desbloquear, pero todo esto ayuda en la inmersión en el juego gracias a la simulación completa de la red social. Además, aparte de poder ver sus post, cuando solucionas el primer acertijo que te ponen comienzan a enviarte mensajes privados que aparecerán en la pestaña de Message, en los que te contarán cosas sobre sus vidas, te enseñarán nuevos puzles y… empezarán a suceder cosas extrañas. Por suerte, no se te pasará nada por alto a pesar de que a veces se te acumulen las notificaciones, porque estarán todos los avisos de mensajes y post pendientes de resolver en la pestaña de Notice. Por último te queda por revisar la pestaña Setting, que simplemente es para las opciones del juego, y son más bien escasas porque al imitar una aplicación de red social, los sonidos y la música son inexistentes y el apartado visual no se puede toquetear.

Pero, ¿qué es eso de que pasan cosas extrañas? Bien, pues resulta que este juego no se conforma con tirarte acertijos a la cara, sino que busca inmiscuirte en una trama que parece lo suficientemente inocente como para hablar con un personaje sobre qué bol de fideos está más rico y, en cuanto bajas la guardia, empiezan a aparecer y a mencionarte cosas que no cuadran. Luces rojas, niñas con la cara vendada, calles desconocidas, oscuridad absoluta, mujeres desconocidas de pelo largo y negro… pequeños detalles que en un inicio pasan desapercibidos, pero poco a poco van apareciendo ante todos tus nuevos amigos. Y ellos van dejando de responder tus mensajes. Sólo queda ante ti una red social que va sustituyendo a cada persona que conoces por una nueva, uno a uno, sin que tú tengas ni idea de por qué está pasando todo eso. Y esperas. Porque en algún momento, alguien te mandará un nuevo mensaje que quizá te acabe dando una pista de dónde está todo el mundo, si todavía viven, o si, sin querer, has presenciado una masacre.

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Nix

I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.

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