Tres películas que sorprendentemente también fueron videojuego

03/12/2018 | No hay comentarios

Hoy son un género en vías de extinción, una rareza que ya nos parece de otra época, pero hubo un tiempo donde toda gran película comercial que se preciara debía tener su respectivo videojuego. Desde el infame ET, el Extraterrestre a las maravillosas adaptaciones de Harry Potter, sin olvidar las irregulares incursiones en el medio de las películas más populares de Disney, los videojuegos tuvieron un idilio con el cine que parece haber entrado  en crisis estos últimos años. Razones hay muchas, principalmente que los videojuegos ya no necesiten el tirón del séptimo arte y sus franquicias para atrapar a su público o que la gran mayoría de estos títulos nacidos de grandes superproducciones eran de una calidad bastante dudosa. Así tuvimos auténticos esperpentos como el videojuego de Los Ángeles de Charlie, la sorprendente adaptación de Tigre y Dragón o la innecesaria Dragon Ball Evolution, que para disgusto de todos alargó su tortura al medio digital. Pero de una forma u otra, películas que improbablemente serían videojuegos lo acabaron siendo.

EL CLUB DE LA LUCHA

Viendo la película de David Fincher, que a su vez se basa en una novela de Chuck Palahniuk, es complicado atisbar cómo esa trama podría acabar siendo un videojuego. Podríamos decir que mientras la película no tenía nada que ver con este supuesto club de la lucha en el más literal de sus sentidos, en los videojuegos hicieron precisamente todo lo contrario y solo se quedaron con las violentas peleas. Así nació un título de lucha que se inspiraba en otros como Tekken o Street Fighter II pero que en su portada tenía la famosa pastilla de jabón. Como anédcota, Meat Loaf fue de los pocos actores originales de la película que constribuyó a grabar diálogos originales para el juego.

EL PADRINO

La considerada por muchos como la mejor película de la historia del cine también tuvo su respectivo videojuego para AMIGA, en concreto, uno que aglutinaba sus tres largas partes bajo un único manto. Hablando de ambición. Pero más allá de todas esas tramas e intrigas que tan bien capturaría Mafia después, el videojuego de 1991 se quedó en un mero shot ‘em up donde teníamos que matar mafiosos para llegar a su respectivo final boss pero con un arte bastante llamativo y bonito. Eran otros tiempos, más simples, donde en vez de intentar capturar las películas en su totalidad simplemente se tomaban sus elementos de acción y se envolvían en una portada que emulara su versión cinematográfica para atraer al jugador. Más tarde, ya para Playstation 2, El Padrino obtuvo otra adaptación más ambiciosa (la tecnología la permitía) donde se recorrían caminos similares a los explorados por Mafia.

EL MUNDO DE WAYNE

De películas infames a juegos que lo son aún más. Para quien haya decidido olvidarla, El Mundo de Wayne fue una de las películas con más éxito de todas aquellas que surgieron de personajes de Saturday Night Live y que dio fama mundial a Mike Myers con su retrato de un par de entusiasta del rock que acaban metidos en un lío de aupa con la industria musical. Y de ahí a tu SNES más cercana. Es muy curioso porque precisamente el “malo” de la película era un promotor de máquinas arcade, por lo que quizá podría haberse aprovechado para hacer algo más meta que lo que finalmente fue, un shoot ‘em up donde lanzabas unos rayos extraños con tu guitarra y… básicamente eso era todo.

BONUS TRACK:  EL COLOR PÚRPURA

No se me ocurre cómo un drama como El color púrpura podría gamificarse, y casi que mejor no quiero ni imaginármelo, pero Internet sí lo ha hecho, como demuestra este video fake de una supuesta adaptación videojueguil de la película a cargo de Konami.

 

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