La primera vez que vi la película de Avatar, en el cine, me quedé con dos cosas: Sigourney Weaver y lo bien que se veía todo. La trama, los personajes y el mensaje no me calaron en absoluto, pero visualmente me tenía maravillada. Una semana después volví a verla y llegué a la conclusión de que lo que más me atraía era su potencial como videojuego. Desde entonces, no hay vez que no haya hablado de la franquicia y no haya dicho esto mismo. Incluso cuando hace unos meses vi Avatar: El sentido del agua, lo único en lo que podía pensar era en cómo saldría Avatar: Frontiers of Pandora. Y es que si algo tengo claro es que esos escenarios, ese mundo, invitan a perderse durante horas.
Lejos de tratar de adaptar las películas, este videojuego ofrece una historia paralela que nos sitúa en otra zona de Pandora, la Frontera Oeste. Allí descubriremos que nuestro personaje es un na’vi criado por la Gente del Cielo (aka. humanos), ya que al parecer nos abandonaron junto a más na’vi del mismo clan. La RDA nos recogió, crio y proporcionó una educación, aunque no tardaremos en darnos cuenta de que quizás no era un gesto tan altruista como quisieron hacernos creer. Antes de darnos cuenta, habrán pasado los años y estaremos huyendo de la RDA.
Esta huida servirá a modo de tutorial, por lo que permitidme que os avise de que el juego se encuentra en primera persona. Aunque cuenta con opciones de accesibilidad destinadas a reducir la sensación de mareo que sienten algunas personas en según qué circunstancias. También será al comienzo de la historia cuando demos forma a nuestro personaje, escogiendo no sólo su apariencia sino también su tono de voz y género. Y si bien resulta bastante desconcertante que se use “otros” en lugar de no binario, la verdad es que se respeta el neutro en las conversaciones. Incluso veremos gran cantidad de NPCs no binarios a lo largo de nuestra aventura.
Superada la huida nos refugiaremos con la Resistencia, un grupo de Gente del Cielo que se alejó de la RDA por diversas razones. Estas personas tratan de reparar el daño que hace la RDA en Pandora y trabajar con aquellos clanes na’vi que lo permitan. Y aquí es donde entra nuestro personaje en juego, ya que pertenecemos al clan Sarentu, aparentemente desaparecido, y esto nos permitirá acercarnos al resto de na’vi. Nuestro objetivo principal será convencer a varios clanes para que se unan a la guerra contra la RDA. Y, por el camino, limitar las acciones de la RDA, sea boicoteando sus instalaciones o sea impidiéndoles secuestrar a la fauna local.
Boicotear las instalaciones de la RDA será especialmente importante en Avatar: Frontiers of Pandora, ya que éstas contaminan zonas bastante amplias a su alrededor. Esta contaminación, además de ser perceptible a nivel visual, impedirá que podamos recoger determinados recursos del lugar. Recursos que sirven para cocinar alimentos que nos proporcionan diversos efectos y beneficios, además de curarnos. Otros materiales que recolectemos servirán para fabricar armamento o equipo. Todo ello en las diversas mesas de trabajo repartidas por Pandora, tanto en los clanes na’vi como en la base de la RDA.
Otra forma de hacernos con equipamiento para nuestro personaje será comprarlo, a cambio de repuestos, en la base de la Resistencia. O en los diferentes clanes na’vi a cambio del favor del clan. Acumularemos el favor del clan completando misiones, acabando con instalaciones de la RDA y contribuyendo en los cestos comunitarios. En este último caso, además, si bien podemos depositar cualquier objeto, lo mejor será cumplir con las peticiones específicas que harán de vez en cuando.
La mayoría de las veces deberemos aportar algún recurso de la zona, como un diente de lobo viperino, de cierta calidad. La forma en que consigamos el elemento determinará esto, ya que si cazamos a la fauna con armas humanas, destruiremos los materiales. En otras palabras, deberemos utilizar armas na’vi. Y cuando se trate de alimentos, deberemos hacerlo con sumo cuidado y respetando las condiciones si queremos obtener la mejor calidad. Así, tendremos que fijarnos en si se trata de un ingrediente que se coseche mejor de noche o con lluvia, por ejemplo.
Además, si seguimos la guía de caza, podremos fijar objetos para que destaquen al utilizar nuestros sentidos na’vi y facilitarnos la recolección. También podremos inspeccionar con esta habilidad nuestro entorno para aprender más sobre Pandora, seguir el rastro de animales o encontrar aquello que buscamos. Incluso nuestro siguiente objetivo en la aventura. O la presencia de enemigos a los que escuchamos pero no terminamos de ver.
Por su parte, encontraremos repuestos en instalaciones de la RDA. Y si bien, como decía antes, sirven para conseguir equipamiento en la base de la Resistencia, también los usaremos para crear munición. De igual modo, los objetos que podremos adquirir de humanos o na’vi serán diferentes. Cada cual lo suyo, aunque podremos mezclar equipo en nuestro personaje sin problema, así como fabricarlo o mejorarlo con tan solo tener el diseño.
Fabricar equipo, cumplir misiones y explorar Pandora nos proporcionará experiencia y puntos de habilidad que invertiremos en el árbol correspondiente. Podremos aplicar estas mejoras en cinco ramas diferentes, afectando a nuestra fuerza, nuestra salud o el daño que hacemos, entre otras cosas. También desbloquearemos habilidades de los ancestros Sarentu si conectamos con las flores de tarsyu que encontraremos por Pandora. Y podremos aumentar nuestra salud máxima de forma permanente si hallamos espigas campana por el camino.
Otra cosa a tener en cuenta en Avatar: Frontiers of Pandora es que disponemos de una barra de energía que nos obligará a alimentarnos cada cierto tiempo. Esta energía permitirá que la barra de salud se regenere automáticamente al recibir daño. Por suerte, nuestro personaje no dudará en hacernos saber que tiene hambre para que no nos despistemos. Ingerir comida restablecerá nuestra barra de energía, pero también regeneraremos nuestra salud y, con determinados alimentos, disfrutaremos de estados temporales. También dispondremos de elementos exclusivamente curativos, por si algunos enfrentamientos se tuercen un poco.
En cualquier caso, existen tres niveles de dificultad, que afectan al daño que hacemos o recibimos, y podremos cambiar nuestra elección en cualquier momento. Al igual que ocurre con la presencia de la guía durante nuestra partida, donde podremos escoger si queremos ir más o menos de la mano o explorar libremente. Otras opciones a tener en cuenta son el control para zurdos o los diversos tipos de daltonismo, así como diferentes ajustes para los subtítulos.
También podremos jugar tanto con ratón y teclado como con mando. Aunque debo decir que, si bien aprovecha de forma bastante satisfactoria la tecnología del DualSense de PlayStation 5, los disparos en primera persona los gestiono mejor con ratón y teclado. Sin embargo, no será raro necesitar reasignar algunas teclas, ya que determinadas combinaciones no resultan del todo cómodas con esta opción.
Avatar: Frontiers of Pandora brilla sobre todo en su apartado audiovisual, donde nos sumergiremos sin apenas darnos cuenta mientras completamos misiones y la guía de caza. Y ni que decir tiene lo satisfactorio que resulta recorrer las diferentes regiones a lomos de un ikran por el cielo o de un nefastéquido por tierra. Sobre todo porque ofrece un mapa donde siempre habrá algo que hacer, pero sin resultar excesivo.
Sin embargo, falla enormemente en algo que considero esencial: el sigilo. Y más tratándose de un juego de Ubisoft. No importa el cuidado que llevemos o si nuestra estrategia consiste en entrar sin que nos vean, piratear o boicotear lo que haga falta y salir de ahí. La RDA nos detectará con una facilidad pasmosa, echando por tierra nuestro plan y forzándonos a entrar en un combate abierto. Por suerte, podremos compartir la aventura con otra persona a través del modo cooperativo. Y disponemos de varias armas para enfrentarnos a nuestros enemigos.
Tampoco considero que este fallo afecte a la experiencia final de quien juega. Una vez asumimos que esto es así, y a falta de una actualización que lo modifique, Avatar: Frontiers of Pandora es un juego increíble. Sin ofrecer nada innovador en el mundo de los videojuegos, es un título al que merece la pena asomarse. Y disfrutaremos enormemente recorriendo sus escenarios, sea completando misiones o sea por el mero placer de perdernos por las diferentes regiones.
Además, no hace falta conocer (o haber visto) las películas para comprender la historia, aunque quienes lo hayan hecho encontrarán referencias reconocibles que no pasan desapercibidas. Dicho lo cual: ahora entiendo a Jake Sully. ¿Qué? No he intimado con nadie, pero el vínculo con mi ikran es fuerte. ¡Y además de poder escoger Pelusa como nombre, se deja acariciar!
