El enemies to lovers que no esperaba vivir
[REVIEW] Auriculares HUAWEI FreeBuds 6i
19/06/2024 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Los auriculares en verano son un infierno. Al menos para quienes no toleramos el calor demasiado bien. Los de diadema no siempre son compatibles con el moño estival, y sus almohadillas calientan la oreja provocando sudores nada bienvenidos en esta época del año. Eso cuando no tienen ya su tiempo y empiezan a dejarte regalitos pegados a la piel cuando ya dan señales de haber vivido mejores tiempos. Y los intraurales tienen la mala costumbre de doler pasado un tiempo o caerse como condenados, haciéndonos vivir con el temor a perderlos. O eso creía yo hasta que tuve en mis manos los HUAWEI FreeBuds 6i. ¿Cables? ¿Qué cables? Eso es cosa del pasado. Además son un incordio, que no dejan moverse a gusto ni en casa ni en el transporte público ni en ningún sitio.
Debo admitir que ya había perdido la esperanza de encontrar unos auriculares inalámbricos in-ear que me resultaran cómodos. Cuando no me hacían daño antes de llegar a las 2 horas de uso, se me caían continuamente. Incluso hasta el punto de desmontarse al chocar contra el suelo. Y la mayor parte de las veces se combinaban ambas cosas, dejando como único punto positivo su autonomía. Sin embargo, cuál fue mi sorpresa al descubrir que el diseño de los HUAWEI FreeBuds 6i hace que ni se caigan ni duelan.
Esto se debe no sólo a su ligereza, sino también al uso de almohadillas de silicona. Y si bien tienen la talla mediana ya montada, incluyen un tamaño mayor y otro inferior para que coloquemos las que mejor nos vengan. Un proceso tan sencillo como rápido de hacer. Y no sólo para adaptar los auriculares al tamaño que necesitemos, sino para una correcta limpieza, que ya sabemos que la cera es un tema.
Y creedme cuando digo que ni duelen ni se caen. La primera puesta, recién sacados de la caja, fue de aproximadamente 6 horas hasta que la batería dijo que ya valía. Y en ese tiempo me moví por toda la casa, me agaché para enredar con las cobayas, me reí y probé a hacer movimientos más bruscos. Nada. Se quedaron en su sitio o, como mucho, se descolocaron muy ligeramente. Algo ideal tanto si se van a utilizar al hacer deporte como si se suelen usar en transportes públicos muy transitados. O con transbordos apurados.
De igual modo que la ausencia total y absoluta de molestias resulta muy apropiada para llevar durante la jornada laboral y en sesiones de estudio o videojuegos. Y, por supuesto, también en viajes largos, que sobra decir lo incómodos que son los auriculares que ofrecen en autobuses y trenes de larga distancia. Además, estas 6 horas de duración fueron por tener activada la opción de cancelación de ruido, pero al desactivarla ganaremos tiempo extra. Y con una carga de 10 minutos en el estuche, podremos disfrutar de unas 4 horas más. Comprobado. Al final todo esto se traduce en unas 35 horas aproximadamente de autonomía en total, contando estuche y auriculares. Dependiendo, claro está, del uso que les demos.

Y es aquí donde encuentro el único fallo que les veo. No por el tiempo de carga ni mucho menos, sino porque los auriculares no muestran luz alguna para indicar su estado. Ni el estuche indica cuánta o cuántas cargas quedan, dejándonos ante la incertidumbre de si tendremos suficiente batería para lo que esperamos gastar. Aunque siempre podemos llevar el cable USB-A a USB-C que incorporan, de apenas 25 cm. En caso de que los auriculares estén completamente vacíos, una carga completa durará aproximadamente 40 minutos. Mientras que el propio estuche tardará alrededor de 1 hora en hacerlo. Y podremos hacernos una idea de cuál es el estado de la carga por el LED frontal.
También existe la opción de descargar la aplicación HUAWEI AI Life, que encontraremos escaneando el código QR de la guía de inicio rápido. Con ella no sólo veremos la carga de nuestros auriculares y del estuche, sino que también podremos escoger efectos de sonido para lo que estamos escuchando. O hacer una prueba de ajuste de las almohadillas, personalizar los gestos o mantenerlos actualizados. Y, por supuesto, seleccionar el modo de control de ruido que más nos convenga: Dinámico, Cómodo, General o Ultra. Cada uno apropiado para una situación diferente, sea un lugar con poco ruido o un entorno más ajetreado.
A ello se suma que los HUAWEI FreeBuds 6i ofrecen tres configuraciones para la Cancelación Activa de Ruido, o dos si no contamos la opción de apagado. La cancelación de ruido estándar, a un volumen medio-alto, evitará que se cuele cualquier sonido. Mientras que si bajamos el volumen de lo que estamos escuchando, o lo pausamos, oiremos voces y ruidos filtrados. Como si se colaran interferencias en una radio, para que nos entendamos. Sonidos que están ahí, pero de forma tan ajena que no lo parece.
Otro tema es la opción Awareness, donde ocurrirá lo contrario y los sonidos se amplificarán colándose en nuestros oídos como si no lleváramos auriculares. Algo muy apropiado para transitar sin peligro de atropello, por ejemplo, aunque lo ideal es controlar el volumen y mirar a nuestro alrededor. En caso de apagar estos ajustes, el resultado será similar al uso de unos auriculares al uso.

Lo mismo ocurre con el micrófono incorporado. O mejor dicho “micrófonos”, ya que viene equipado con tres que funcionan en conjunto para distinguir entre nuestra voz y los ruidos del entorno, cancelando éstos. En la práctica, esto se traduce en llamadas —o notas de audio— limpias, donde se aprecia que hablamos en un espacio abierto, pero de forma nítida. Un poco como utilizar el manos libres de nuestro teléfono, aunque pudiéndonos alejar del teléfono u ordenador.
Y es que podremos separarnos considerablemente, al menos si no se interponen demasiados obstáculos entre los auriculares y el receptor. Y mi experiencia resultó en poder moverme con total libertad, sin superar los 10 metros de distancia aproximadamente. Es decir, recorrer la casa realizando diversas tareas sin perder la calidad del sonido, salvo cuando me alejaba demasiado. Sonido que, además, resulta increíble en lo que a bajos se refiere, todo sea dicho.
Otra cosa que me ha sorprendido gratamente de los HUAWEI FreeBuds 6i es su control táctil. Hasta el momento, me había topado con el inconveniente de pausar la música al recolocarme el auricular, por la sensibilidad de los dispositivos. Aquí no. Su diseño hace que la colocación no nos obligue a tocar los sensores. Y el manejo consiste en pulsaciones repetidas y deslizar, algo difícil de hacer de forma involuntaria. Así, mantendremos pulsado para cambiar los modos de Cancelación Activa de Ruido, deslizaremos para subir o bajar el volumen. Daremos varios toques para reproducir, pausar o cambiar de pista. Y también para responder o finalizar una llamada rápidamente.
Su diseño no sólo es práctico, cómodo y ligero, sino que además es precioso. Están disponibles en blanco, negro y morado, siendo estos últimos los que recibí. Y presentan un acabado metálico que les da un toque bastante especial, aunque enseguida se marquen nuestras huellas. Mientras que el estuche de carga es satinado, mostrando un diseño liso, sencillo y redondeado. Sin más detalles que el logo de la marca, el LED indicativo de la carga y la entrada del USB-C, así como un botón lateral integrado para la sincronización.
Supongo que si algo puede hacer que nos pensemos dos veces lo de comprarnos los HUAWEI FreeBuds 6i es su precio, ya que cuestan 99 euros. Sin embargo, en vista de la calidad del producto, me atrevo a decir que es una buena inversión. Y es que tenéis que creerme cuando digo que es la primera vez que aguanto toda la carga de los auriculares sin ningún tipo de dolor o incomodidad. E incluso más, teniendo en cuenta que volví a utilizarlos una vez cargados un poco, lo que se traduce en prácticamente un día entero con ellos puestos sin problema.
Por no mencionar la tecnología de Cancelación Activa de Ruido que me ha dejado sin palabras. Tanto por el hecho de no escuchar absolutamente nada al activar la opción correspondiente como por escuchar nítidamente los pasos de las cobayas con la opción Awareness. Es decir, control absoluto sobre la necesidad de inmersión o desconexión que necesito en cada momento. Por ejemplo, concentrándome para escribir un texto mientras mi pareja está en una reunión de trabajo. O pendiente de las trastadas de mis cobayas o del sonido del telefonillo si estoy esperando un paquete. Todo ello de forma momentánea, sea a través de los propios auriculares o de la aplicación.
Sin duda, la solución a mis problemas este verano tanto en casa como fuera. Independientemente de si voy a escuchar música, abstraerme con algún videojuego o hacer streaming, donde ya pude mostrar en vivo y en directo todo lo mencionado en este texto. Y se pudo comprobar de primera mano que aguantan risas, movimiento y expresiones faciales varias. También debo admitir que me gusta mucho el sonidito que emiten al colocármelos, indicando que están listos para su uso. Aunque a veces echo de menos a la señora que me gritaba LOW BATTERY de forma sentenciante. Una, que se acostumbra a que le hablen hasta que descubre nuevos horizontes.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

