Aquí hay trauma para todo el mundo
Análisis de Post Trauma
13/05/2025 | Meren Plath | No hay comentarios
El survival horror es un género que siempre me ha atraído por esa combinación de terror bien hecho y tener que pensar cómo sobrevivir en un ambiente totalmente hostil y con cuatro cosas encima. Y por esto Post Trauma me ha llamado tanto la atención, y he disfrutado cada segundo que he pasado en las entrañas de este juego.
Este título nos traslada a la Penumbra, una zona en tierra de nadie donde tres personajes (Carlos, Roman y Freya) se enfrentarán a monstruos, puzles y a la locura que puebla el lugar. Todo mientras intentan salir de allí con las menores secuelas posibles.
Sin querer hacer mucho spoiler de la trama (cuanto menos se sepa de lo que ocurre antes de jugar, mejor), estamos ante un estupendo homenaje a títulos como Silent Hill y Resident Evil, que en su momento marcaron la senda del survival horror. Las historias de nuestros protagonistas se entrelazan con escenarios de pesadilla, sacados de sus propias vivencias, pero también de las ajenas. A lo largo de cinco capítulos, iremos viendo cómo la Penumbra va sacando sus trucos para confundir y hacer daño a los protagonistas, e iremos conociendo más de cómo y por qué están allí.
El diseño de los escenarios en Post Trauma es brillante, haciendo que andemos despacio, mirando con la linterna por si se esconde algún monstruo en una esquina o si aparece algo inesperado detrás de nuestra posición. Este es uno de los aspectos que más me ha gustado. Todas las zonas tenían algo especial, y siempre han conseguido dejarme con una profunda sensación de desesperanza y de angustia. Desde el vagón de metro en el que empezamos hasta el escenario final, todo tiene algo que nos empuja a descubrir más sobre lo que tenemos alrededor. Además, el diseño de audio y la música me han parecido excelentes, y son muy necesarios para terminar de meternos en el ambiente opresivo de este mundo.

El gameplay es sencillo, tendremos que movernos por los escenarios, ayudados de una linterna que podemos activar o desactivar, e iremos recogiendo pistas y diferentes objetos que nos ayudarán a resolver puzles o que nos proporcionarán una manera de defendernos ante las amenazas que nos vamos encontrando. Cada uno de los personajes se moverá de manera diferente y hará cosas distintas. Roman, por ejemplo, anda despacio y corre poco, pero Carlos es algo más rápido que él. Cada uno tiene movimientos que no poseen los demás y que harán que, en algunas zonas, podamos entrar en algunas habitaciones u otras, dependiendo a quién manejemos en ese momento.
Uno de los aspectos fundamentales en este título es que tendremos que resolver puzles que nos harán pensar un poco. Lo mejor es tener una libreta a mano para poder apuntar pistas o detalles que nos sirvan más adelante. Todos los acertijos que se plantean tienen cierta dificultad, pero nada que no se pueda resolver pensando o bien de una manera diferente o bien dándole una vuelta más a lo que hayamos apuntado. Están muy bien diseñados y recuerdan también a esos puzles de survival horror clásicos.
No es el único elemento que toma de este tipo de juegos, ya que tendremos cámara fija en una gran parte del juego. Esto es, sin lugar a dudas, uno de los elementos más importantes de Post Trauma, ya que no poder dirigirla a donde queramos para tener controlado el entorno hace que aumente la sensación de indefensión que tenemos, y nos hace meternos más en la piel de los protagonistas. Está muy bien implementada, y hace que en algunos momentos nos paremos antes de avanzar por algún pasillo porque no sabemos qué nos vamos a encontrar. Además, solo podremos guardar en salas específicas del juego (a través de una radio), y aunque las amenazas son escasas, pueden hacernos perder mucho progreso, así que guardar con frecuencia es vital.

Intentar entender lo que ocurre en Penumbra y superar diferentes salas y pasillos no es lo único que tendremos que hacer en Post Trauma. De vez en cuando aparecerá algún monstruo que nos dará algún susto y al que tendremos que quitarnos de en medio con las armas que nos vayamos encontrando. Desde un martillo a una lanza, pasando por una escopeta, tendremos un rango de armas curioso, cada cual con sus ventajas y desventajas. El combate es algo tosco y el no poder apuntar como quisiéramos con las armas de fuego es quizás algo frustrante, pero los enemigos son pocos, y los jefes a los que plantaremos cara podremos solventarlos con algo de paciencia, pericia y fijándonos bien en sus movimientos. Las balas son un bien muy escaso, así que en mis aventuras por la Penumbra he optado por usar las armas a melé.
El juego está doblado al inglés pero tiene subtítulos en español, que aparecen debidamente acreditados. La actuación de doblaje también nos mete dentro de todo el ambiente del juego, y refleja lo que está viviendo cada uno de ellos, y cómo se están enfrentando a tener que pasar por la Penumbra.
Por último, aunque me he encontrado con algunos problemas inesperados (como tener que reiniciar la consola dos veces porque el juego se cerraba de repente en la primera cinemática), no he encontrado problemas de rendimiento ni bugs. Post Trauma corre muy bien en Playstation 5. Las pantallas de carga se me han hecho algo largas en algunos tramos y me ha hecho temblar por si iba a crashear, pero desde el equipo de desarrollo siguen trabajando para solucionar todos estos problemas.

En definitiva, en poco más de ocho horas, el estudio Red Soul Games consigue hacer un muy buen survival horror, con muchas referencias a clásicos del género sin perder la originalidad. A través de puzles, exploración y algún que otro combate, iremos desentrañando los misterios de la Penumbra, mientras intentamos que los protagonistas encuentren el camino de vuelta a casa.
be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.

