[Review] Krom Kenta 4 in 1 RGB Gaming Kit
02/04/2026 | Aonia Midnight | No hay comentarios
El primer trimestre del año ha sido una auténtica prueba de resistencia para algunos de mis periféricos. He gastado baterías de mando y ratón como nunca. El fiel teclado que lleva acompañándome sus buenos 8 años empezó a dar sus últimas bocanadas. Y la diadema de mis auriculares favoritos decidió fusionarse con mi cráneo de forma poco agradable. Es por esto que necesitaba renovar cacharritos y el destino quiso que el Krom Kenta se cruzara en mi camino. Este kit gaming de 4 accesorios me ha salvado la vida en pleno tren de claves, además de darme alguna que otra grata sorpresa.
El Krom Kenta incluye una amplia alfombrilla cuadrada, unos auriculares de diadema con micrófono, un ligero teclado y un sencillo ratón. Un combo disponible tanto en blanco como en negro, con una iluminación suave y llena de color, para dar uniformidad a nuestro setup. Todo ello, además, compuesto de materiales que resultan ligeros sin restar resistencia a los diferentes componentes. Debo admitir que temí un poco por el teclado, porque soy bastante manazas, pero ha aguantado mi escritura agresiva y variedad de jueguicos. Ni tan mal, oigan.
También fue amor a primera vista reencontrarme con las teclas de control audiovisual, que llevaba AÑOS echándolas en falta. Y me he acostumbrado tanto a utilizar los accesos rápidos del correo electrónico, el navegador, Este Equipo y la calculadora que temo el día que no los tenga. Pero eso no será hasta que el teclado Kenta entregue la cuchara, y no parece que vaya a suceder pronto. Confío.
Se trata de un silencioso teclado de membrana completo, con bloque numérico, 19 teclas anti-ghosting, modo gaming y una tecla específica para apagar la iluminación. Aunque no sé quién osaría utilizarla, las cosas como son. Sí he ajustado su intensidad y comprobado que el único modo de movimiento disponible es uno que simula la respiración. Y si bien podremos establecer su velocidad, no tendremos opción de establecer un único color ni otras fantasías. No es que yo sea de jugar mucho con la iluminación de los periféricos, pero sí es cierto que se echa en falta. Por suerte, el arcoíris estático predeterminado en la mayoría de marcas tiende a ser mi favorito en todo lo que pruebo y uso.

Otra decisión que me llamó la atención, junto a su ligereza y material plástico de tacto suave, fue que el cable de 1,5 metros no fuera trenzado. No por nada, porque actualmente a mis cobayas no les ha dado por esa clase de terrorismo, pero el cable del ratón Kenta, también de 1,5 metros, sí tiene este recubrimiento. Y, siendo hermanos, resulta extraño. Comparten estilo de cable con los auriculares, eso sí. Y, en este caso, de 2 metros. Por lo que entiendo que quizás se decidió aportar mayor robustez al ratón por ser el dispositivo que más movimiento tiene. Sorprende la sonoridad de los clics, sobre todo en contraposición al escaso ruido que haremos al teclear.
Lo que sí comparte el teclado Kenta con el ratón con sensor óptico es su fabricación en plástico ligero de tacto suave. En este caso, sin embargo, no temeremos su integridad ante nuestras zarpas. Más bien agradeceremos la agilidad que proporciona a nuestros movimientos. Ello sumado a su tamaño apto para manos medianas, donde llegaremos a ambos botones laterales sin hacer gestos extraños. Algo que se traduce en un control total sobre el ratón, al menos para nuestra mano derecha. Desconozco qué tal pulsará un meñique estos botones pensados para pulgar. En cualquier caso, los utilizaremos para ir adelante o atrás rápidamente al navegar por diversas pantallas. Y dispondremos de otros dos botones en la parte superior del ratón Kenta para seleccionar los DPIs que busquemos, entre 800 y 7200. Además de una rueda que, si bien puede chirriar muy ligeramente, proporciona una navegación ágil.
A la agilidad del ratón le viene de perlas la alfombrilla de tela con bordes cosidos incluida en el pack, dado que proporciona un agarre magnífico. Llama la atención, sin embargo, que su tamaño no termine de encajar con el combo. No me entendáis mal, sus 450x400x3 milímetros nos proporcionan una amplitud de movimiento con el ratón estupenda. Pero sorprende que no decidieran hacerla rectangular, para abarcar ambos periféricos. En cualquier caso, si tenéis mi misma costumbre de colocar el teclado ligeramente en diagonal, casi es mejor que el ratón tenga su propia alfombrilla. Eso sí, que nadie se preocupe por la opción en blanco, ya que se trata de un material que recoge menos suciedad de la que parece. Y es fácil de limpiar. ¡Pero lavaos las manos, no me seáis!
Coronan el combo unos auriculares de diadema de 50mm que, sin duda, han sido mi elemento favorito. Si bien su micrófono no se puede retirar cómodamente, por su carácter flexible y no extraíble, sus almohadillas son compatibles con horas de uso. Así, tanto la superior como las laterales son suaves y acolchadas, adaptándose bien a la forma de nuestra cabeza sin ejercer más presión de la necesaria. Además, recogen bien las orejas en su interior, evitando molestias, las llevemos perforadas o no. Y lo digo como alguien que sufre continuamente las consecuencias de tener los cartílagos agujereados. Y, lo más importante, hacen justicia a aquello que escuchemos, sea música, videojuegos o conversaciones. Del mismo modo que nos permiten comunicarnos con claridad a través del micrófono integrado.

Cabe decir que los auriculares Kenta tienen 3 conectores independientes: un USB-A para la iluminación y dos jacks independientes para entrada y salida del audio. Por tanto, podremos mantener los LEDs apagados con tan solo desconectar el conector correspondiente. O anular el micrófono, en caso de que tengamos uno externo o busquemos esa “privacidad” extra. Sobre todo teniendo en cuenta que no podemos silenciar nuestra voz desde los propios auriculares. Aunque sí disponemos de un regulador de volumen en el cable, que quedará bastante a mano en caso de que lo dejemos caer por el pecho. ¿Por qué hago esta especificación? Porque yo soy extremadamente torpe y prefiero alejar el cable de mis incontrolables brazos, lo que hace que esta pieza quede a mi espalda. En cualquier caso, no es su posición esperada, y la longitud del cable proporciona tanto comodidad de uso como amplitud de movimiento.
El combo Krom Kenta se presenta como un pack gaming para quienes están creando su primer setup o buscan un conjunto barato pero algo más que funcional. Es por esto que si bien presenta ciertas carencias, es ideal atendiendo exactamente a lo que ofrece y a su precio. Es decir, conociendo Krom, y habiendo probado otros productos, puede que presumamos mayor calidad de un kit de ratón, teclado, auriculares y alfombrilla. Sin embargo, el Krom Kenta proporciona exactamente lo que cabría esperar por 34’90€. Y llega todo recogido en una misma caja, bien envuelto y asegurado, sin residuos plásticos innecesarios.
Se trata de un combo que nos permite salir del paso ante, por ejemplo, un apuro económico cuando tenemos que cambiar varios periféricos con cierta urgencia (sí soy). También si queremos tener un pack socorrido de emergencia previendo que lo necesitemos en algún momento. O tanto si estamos montando nuestro primer setup como si queremos hacer un regalo completo en lugar de escoger un solo periférico. En cualquiera de estos casos, y otras situaciones que he podido dejar fuera, el resultado será el mismo. Y es que el Krom Kenta es un kit completo y que ofrece muy buenos resultados, además de mostrar un aspecto unificado, sencillo pero bonito. Sin dejar a un lado su toque gamer, no solo con su iluminación RGB, sino con la forma y acabado de cada elemento.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

