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Análisis de Resonance: A Plague Tale Legacy

Key art de Resonance: A Plague Tale Legacy

Sophia es, sin desmerecer a los protagonistas, uno de mis personajes favoritos de A Plague Tale. De hecho, es la única de esta saga en la que me descubro pensando a menudo. Tanto por su presentación como por su participación en la aventura del portador de la Mácula y su protectora. Bueno, vale, también por su aspecto y carácter, no me escondo. Así que, cuando anunciaron Resonance: A Plague Tale Legacy, no se me ocurría que pudieran haber escogido otro personaje del que contar su historia. Y es que me vienen otros a la cabeza que podrían formar parte de este “legado”, pero nadie que me despierte tanto interés como ella. Al menos para empezar lo que podría ser una serie de juegos nacidos de la historia de los hermanos De Rune.

Resonance: A Plague Tale Legacy nos sitúa unos 15 años antes de que Sophia entrara en la vida de Amicia y Hugo. Hasta nos asomaremos ligeramente a su infancia, aunque esto sobre todo para ponernos en contexto. Y es que, desde niña, tiene una serie de visiones relacionadas con una isla que llegó a obsesionar a los cabecillas de su comunidad. Incluido su propio padre. Y que no solo marcará su vida, sino que establecerá la motivación principal de nuestra aventura. De modo que no solo conoceremos el pasado de Sophia, sino que comprenderemos por qué se involucró tanto con la familia De Rune.

Puede que estéis pensando en la manía que tiene Asobo Studio con las infancias marcadas por el trauma, pero no creáis que estamos ante la misma historia con otros personajes. Sophia, Amicia y Hugo tienen cosas en común, desde luego, pero se presenta más como un sello del estudio que otra cosa. Y encontraremos otros tantos parecidos que nos garantizan que estamos ante un verdadero legado de A Plague Tale. Disfrutaremos de un apartado audiovisual igual de cuidado que en sus predecesores. Y, sobre todo, un manejo de las emociones, el humor ligero y el drama que enganchan durante las aproximadamente 15 horas de nuestra partida.

También nos dejaremos llevar por la linealidad de la historia, desviándonos en aquellos escenarios acotados en los que queramos buscar algún que otro objeto especial. Y es que no solo encontraremos coleccionables en forma de artefactos del pasado y del presente que aportan su granito a la historia. Resonance: A Plague Tale Legacy recompensa la exploración con amuletos que van otorgando beneficios a Sophia. Sea la capacidad de esquivar una flecha o ampliar el tiempo de parada, entre otras cosas. Y no tendremos que equiparlas y desequiparlas a conveniencia, sino que nuestra protagonista se las irá poniendo conforme las encontremos. De hecho, aparecerán incluso en las cinemáticas. También podremos conseguir una colección de espadas si hallamos las tumbas que las custodian y resolvemos un sencillo puzle. Cada una con un rasgo definitorio.

Y aquí reside la principal diferencia entre la historia de Sophia y la de los hermanos De Rune. Nuestra protagonista aprende a combatir ya en su tierna infancia, y no tardará en convertirse en una de las mejores luchadoras de su comunidad. Algo que se traduce en que dejaremos a un lado parte del sigilo de la saga para vivir una historia con mucha más acción. Nuestro viaje a la Isla del Minotauro tendrá variedad de encuentros. Sin abusar, desde luego, pero con una presencia notoria. Y dado que nuestra salud está limitada a tres golpes, será importante saber cuándo esquivar y cuándo pararlos. O crear espacio con grupos de enemigos. Por suerte, derrotar a un enemigo nos permitirá recuperar algo de vida, ya que no contamos con consumibles curativos. Todo recaerá en nuestra destreza con la espada, la daga y el gancho.

Además, cuenta con varios modos de dificultad y algunos ajustes que permiten despreocuparse del combate. Como la invulnerabilidad ante humanos y fuego, por ejemplo. Aunque, teniendo en cuenta que forma parte del personaje, lo mantendría aunque fuera en su versión más sencilla. Y está perfectamente equilibrado, al menos en su dificultad estándar, lo que nos permite disfrutar sin frustrarnos demasiado.

En cualquier caso, el punto fuerte de Resonance: A Plague Tale Legacy es su historia y cómo introduce puzles y combate de forma orgánica y bien medida. Deberemos resolver varias situaciones, pero nunca nos pararemos más de lo estrictamente necesario. Ni siquiera en los momentos más tensos o frenéticos, sea combatiendo o huyendo de una misteriosa amenaza que nos acechará de cerca. Aunque sí contaremos con un pequeño árbol de habilidades en el que desbloquearemos algunas ventajas si contamos con suficientes puntos de resonancia. Algo que conseguiremos combatiendo, sí, pero sobre todo explorando los escenarios.

También dispondremos de algunas herramientas que facilitarán nuestro avance por la isla. Por un lado, un antiguo cuaderno de dibujo en el que Sophia plasmaba sus visiones y su padre los progresos de sus múltiples incursiones al lugar. Por otro, unos artefactos que nos permitirán abrirnos camino por las laberínticas ruinas. Incluso puede que enfrentarnos a algunos de sus peligros. Además, claro está, de las incontrolables visiones de Sophia que nos permitirán seguir los pasos de la antigua civilización que habitaba la isla. Y, por supuesto, recorrer los escenarios en puntos diferentes de su historia, apreciando el paso del tiempo.

Cabe decir que Resonance: A Plague Tale Legacy es el primer juego de la saga en introducir el doblaje en múltiples idiomas, entre ellos el nuestro. Algo que no solo le sienta como un guante, sino que nos permite sumergirnos de forma diferente. Y encontramos debidamente acreditados tanto al elenco de voces como la labor de localización del juego, que siempre es de agradecer. Además, salvo alguna caída tonta de FPS en momentos muy puntuales, no me he topado con error alguno. Algo destacable teniendo en cuenta que he tenido acceso a una versión prelanzamiento en la que se ha seguido trabajando para ofrecer una experiencia más pulida.

Por su parte, podremos jugar tanto con ratón y teclado como con mando, aunque me ha resultado más cómoda la segunda opción. En especial para combatir. En cualquier caso, cuenta con opciones de accesibilidad que nos permitirán adaptar ciertos parámetros a nuestras necesidades. Y si bien no es preciso haber jugado Innocence y Requiem, la verdad es que Resonance gana mucho después de haberlo hecho. Tanto por la conexión con sus predecesores, claro, como por la forma en que mantiene la esencia.

Y es que si algo destaca especialmente en A Plague Tale es la fuerza de sus historias, infancias marcadas por el trauma aparte. Manejando estupendamente el drama, la tensión y las emociones humanas. Y cómo equilibra la crudeza de algunas situaciones con momentos más relajados, donde casi dejamos a un lado lo vivido. Incluso nos permitimos disfrutar de la calma junto a los personajes del juego. Algo que también se transmite a través de su cuidado apartado audiovisual, donde los escenarios, la música, las expresiones y movimientos de los personajes hablan por sí mismos. Nos sumergen en la historia y nos transmiten exactamente la emotividad de cada situación.

Resonance: A Plague Tale Legacy es más que una nueva aventura en el universo de la Mácula. Es una nueva forma de interactuar con un mundo que sigue las mismas reglas en una ubicación diferente. Donde pasamos del sigilo a la acción principalmente, aunque viviendo situaciones en las que éste será nuestra única salvación. Donde se mantienen los puzles, aunque con otras normas. Y, sobre todo, va más allá de contarnos la vida de un personaje especialmente interesante. Es una historia que nos hace entender tanto a Sophia en sí misma como las razones que pudieron llevarla a implicarse con los hermanos De Rune. Una experiencia que atrapa en sí misma y, a su vez, redondea una saga que merece cada minuto de nuestro tiempo.

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