El arte de blasfemar

Reseña de The Art of Blasphemous II

Reseña de The Art of Blasphemous II

No os voy a engañar, la saga Blasphemous la he disfrutado como espectadora de otras personas a los mandos y a través de su arte. No son pocas las veces que he utilizado la banda sonora de Carlos Viola para escribir artículos o revisar correos electrónicos, entre otras cosas. Incluso he saboreado cada píxel de sus personajes y escenarios aun no siendo la más devota de la técnica. Y es que cuando el pixel art es bonito se dice y punto. Además, sé que el día que esté a los mandos del Penitente, parte de mis horas de juego estarán destinadas a observar el entorno. Siempre y cuando no me estén curtiendo el lomo, claro. Mientras, la forma más segura de sumergirme en el apartado artístico de esta saga es a través de The Art of Blasphemous II.

Este libro de arte oficial, publicado por Game Press y producido por The Game Kitchen, nos ofrece un total de 288 páginas de ilustraciones, bocetos y procesos creativos. De este modo, los propios creadores de la saga ponen en nuestras manos un volumen que nos contagiará la pasión invertida en el proceso de desarrollo. Y su contenido no es para menos, ya que encontraremos personajes, armas, enemigos, jefes y escenarios.

Disponemos de dos ediciones: Estándar y Coleccionista. La Edición Coleccionista incluye una ilustración de Sean Manaloto que pide ser enmarcada y expuesta tan pronto como sea posible. Además, no será difícil encontrarle un hueco en nuestro hogar, ya que se trata de una lámina tamaño folio. ¡Que todo el mundo vea y disfrute del Penitente empuñando (el incensario) Veredicto! También contiene una postal con la ficha técnica del juego y dos marcapáginas. Todo ello debidamente ilustrado con imágenes del juego que nos invitarán a perdernos en sus detalles. Cabe mencionar que a pesar del nombre de la edición, no es el mismo libro de arte incluido en la Edición Coleccionista del juego.

The Art of Blasphemous II es un libro voluminoso y robusto. Su formato de 22,8 x 30,5 cm y su tapa dura no lo hacen precisamente manejable, pero sí minimizan los posibles daños para torpes. Creedme, como persona con “manos de árbol”, como dice mi padre; si este volumen cae al suelo, nos machaca un pie antes de estropearse una esquina. Aunque la principal ventaja de su tamaño es su contenido, ya que nos permitirá disfrutar de la máxima calidad de las imágenes. En lo que también influyen el papel brillante y resistente a las pasadas, y, por supuesto, las impresiones en alta definición.

Foto del libro The Art of Blasphemous II abierto con un peluche de pug leyendo

Y si bien el interior nos tiene reservado un mundo de contenido que querremos saborear tan pronto caiga en nuestras manos, la portada será un anticipo de lo que nos espera. Eso si conseguimos dejar de acariciar los relieves y de analizar cada detalle. Ahora bien, debemos tener cuidado al pasar sus hojas, ya que podrían llegar a despegarse del canto tras mucho ir y venir. Esto, en principio, no hará que se suelten individualmente, pero sí que pierda la uniformidad sobre todo a nivel visual al cerrar el volumen.

En cualquier caso, no está de más mencionar que no es un problema propio de este libro, sino que seguramente sea cosa de mi ejemplar. Y no deja de ser algo a lo que nos arriesgamos a la hora de manipular ediciones grandes y pesadas en general, sobre todo cuando han sido expuestas a altas temperaturas. Sea en el transporte o en nuestros hogares. A fin de cuentas el verano afecta a todo por igual. Además, tengo constancia de que otras personas adquirieron de salida The Art of Blasphemous II y lo tienen en perfectas condiciones.

Por su parte, el interior nos recibe con textos no demasiado largos tanto en inglés como en español. Y un formato que invita a sumergirse sin preocuparse por seguir un orden. Podremos navegar por sus páginas ojeando lo que nos apetezca en cada momento tanto si consultamos el índice de contenido como si no. Si nos dejamos llevar por sus páginas o si preferimos buscar aquello que acabamos de descubrir en el juego, sincronizando nuestra partida con la lectura.

Y es que el nivel de detalle que encontraremos, acompañado de explicaciones, historia y cultura española, enriquecen la experiencia al máximo. Sin duda, la mejor forma de soltar un momento el mando para tomar aire cuando una zona o jefe nos eleva las pulsaciones demasiado. Eso sí, haber incluido alguna que otra imagen de las inspiraciones que se mencionan hubiera redondeado la obra. Si bien el diseño lo tenemos ante nuestros ojos, la referencia se pierde como un dato al aire, y poner ambos juntos hubiera aportado mucho. Al menos para alguien tan curioso como yo, que no tardé en acudir a Internet en busca de lo referido para empaparme del todo.

The Art of Blasphemous II se divide en varios apartados. Dejando a un lado el índice de contenido, la presentación y la introducción, encontramos un espacio dedicado al Penitente. También se ha seccionado la creación de armas, personajes de Cvstodia, enemigos, jefes y escenarios para que cada agrupación tenga su lugar. Dispone también de su propia sección el Retablo de favores, así como el pixel art, el key art y las escenas animadas. Y concluiremos este libro de arte con un espacio dedicado a fanart del juego. Todo ello debidamente acreditado.

Foto del libro The Art of Blasphemous II abierto con un peluche de pug

Dentro de estas secciones, encontraremos no sólo el arte en sí mismo, sino también algunas frases pronunciadas en el juego. De igual modo, navegaremos por páginas ilustradas sin más explicación que el nombre del personaje que tenemos delante. O ni siquiera eso. Y será en éstas en las que quizás más nos paremos, tratando de sacar nuestras propias referencias o conclusiones. Intentando desentrañar el proceso creativo que les llevó ahí y lo que nos transmite o despierta la imagen.

Tras haberme sumergido de buena gana en The Art of Blasphemous II, no puedo sino recomendarlo tanto a amantes de la saga como a quienes atrae por su estética. Navegar por sus páginas, con la banda sonora del juego de fondo, dejándose llevar por los detalles y el crujir de las páginas, es una experiencia única. Un libro de arte hecho con tanto mimo como la propia saga, y que no dejará indiferente a nadie. Además, en 2025 llegará The Art of Blasphemous, recopilando el arte del primer título y sus DLCs. También de la mano de Game Press. Una excusa tan buena como cualquier otra para ir haciéndose con éste y abriendo el apetito para el siguiente.

Suelo bromear sobre lo divertido que sería que al Penitente se le cayera el capirote al golpearse en determinadas áreas. Y se agachara a recogerlo resoplando cansado. O cómo me hubiera gustado ver en este libro (o en el que está por venir) una imagen de nuestro protagonista con el rostro descubierto y marcado por esta indumentaria. Tal y como ocurre a quienes visten el hábito en Semana Santa, que suelen mostrar huellas en la frente del abrazo del capirote tras horas de procesión.

Sin embargo, la realidad es que sigo armándome de valor para jugar la saga Blasphemous. Y es que va más allá de una religión todavía tan anclada a nuestra cultura y sociedad. Se trata de una obra que homenajea como pocas una parte muy importante de nuestra imaginería e historia del arte. Y, más concretamente, de un arte que se puede apreciar sin comulgar con la fe católica ni perder la visión crítica de la religión.

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Aonia Midnight
Aonia Midnight @AoniaMidnight

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

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