Al rico acentazo francés
Análisis de Broken Sword – La Leyenda de los Templarios: Reforged
10/10/2024 | Azka Laura | No hay comentarios
Entre remasters de títulos recientes que siempre pueden tener un poco más de calidad, mejor iluminación y texturas, también encontramos antiguas joyas de difícil acceso hoy en día, ya sea porque no se encuentran para ninguna plataforma o porque su jugabilidad deja mucho que desear. Se podría decir que Broken Sword – La Leyenda de los Templarios: Reforged es un remaster más que necesario de un título que salió allá por 1996 y que dio pie a una saga muy importante dentro del género point and click. Aunque accesible en algunas plataformas, es de agradecer un lavadito de cara que ayude a rebajar esos pixelotes. Pero, como os comento, es un remaster, la historia original no ha sido tocada, y no es lo único que se conserva. Veamos más a fondo en qué ha quedado este “reforjado”.
Pondré un poco en contexto la historia a aquellas personas que no conozcan el juego. Es el primer título de la saga Broken Sword, la primera aventura de George Stobbart, donde conoce a su coprotagonista, Nicole Collard. Todo comienza con una explosión en un café parisino donde George, un turista californiano, disfruta de su bebida en una mesa situada en el exterior del local. Gracias a esto consigue salir ileso, pero se siente involucrado e interesado en conocer el motivo que ha llevado a un payaso a robar un maletín de un premio nobel y hacerlo volar por los aires. En seguida conoce a Nicole, periodista francesa de La Liberté que investiga una serie de asesinatos internacionales realizados por personas disfrazadas. Con la curiosidad y sinvergonzonería de nuestro metiche protagonista estadounidense y la información y contactos de nuestra reportera conseguiremos descubrir que lo que parecía un extraño caso de asesinato y robo era mucho más, y estaba relacionado con los antiguos Templarios.
Como buen remaster, la aventura point and click original, su historia, puzles y locas conversaciones no han cambiado un ápice. Podremos volver a disfrutar de chistes machistas, clasistas, racistas y topicazos como si estuviéramos en los noventa. No ha envejecido bien, pero te ríes bastante cuando las mofas van dirigidas a ingleses (que es la mayor parte del tiempo), a estadounidenses o a franceses. El juego, por supuesto, quiere que nos riamos de sus bobadas y de las de los protagonistas, que, por supuesto, caen en tópicos y son tontísimos.

Por desgracia también conserva la traducción original al español, a la que le haría falta una revisión, por lo menos de los errores que lleva arrastrando tanto tiempo. Y también el doblaje original español. Que no sé si decir que es un acierto, pues aunque se nota la baja calidad en comparación con la música, añade humor gracias a los acentos forzados y las entonaciones desafortunadas entre otras maravillas del momento.
Por supuesto volveremos a sufrir con los puzles, los cuales nos pedirán que seamos muy pacientes e imaginativos. Estos se caracterizaban por necesitar, en muchos casos, un cierto orden en acciones y conversaciones para que nuestro personaje hiciera aquello que necesitaba. No se puede dar nada por sentado, y cualquier pequeña interacción podría desbloquear el siguiente paso en algo que ya hemos mirado o tocado, o en alguien con quien hayamos conversado. Y no nos olvidemos de esos momentos contrarreloj en los que, si no hacemos rápido lo que se espera, moriremos. ¿A quién se le ocurrió poner tensión y acción en un juego point and click? No sé si fue cosa de Charles Cecil, director del juego, u otra persona, pero se quedó a gustísimo.
Eso sí, el juego ha sufrido buenos cambios, no solo artísticos, y contaremos con guardado automático que nos salvará de tener que repetir mucho juego hasta volver a ese punto de muerte instantánea. Junto a esta mejora de calidad de vida tenemos dos modos de juego: historia y clásico. Con el primero reduciremos bastantes disgustos y tendremos pistas automáticas, mientras que con el segundo se conserva el juego tal y como lo conocíamos pero tendremos acceso a las pistas de forma manual. También se han incluido tutoriales donde nos explican cómo interactuar con el entorno, acceder al inventario o al menú y demás opciones.
En caso de jugar en PC podremos elegir si queremos controles de ratón y teclado o de mando. E incluso podremos personalizar cosas tan importantes como los subtítulos, la sensibilidad del cursor, o si queremos que el juego muestre los puntos de interés cercanos (los puntos de interacción posibles que hay en el escenario y están a mano) o active la salida rápida (que no nos muestre todo el paseo del personaje hasta salir del escenario), por ejemplo. Y una vez finalizado el juego podremos rejugar los capítulos de forma independiente. Utílisimos todos, aunque he echado en falta no tener que seleccionar un objeto cada vez que quiera hacerlo interactuar con otro. Cosa bastante tediosa y que es normal encontrar en este género.
Pero donde más brilla el juego es en su arte. Olvídate de los píxeles, ahora Broken Sword – La Leyenda de los Templarios: Reforged cuenta con hermosos dibujos a todo color en 4k que casan perfectamente con el estilo original y con las cinemáticas. Estas últimas conservadas pero mejoradas. Eso sí, se nota que se han hecho algunas modificaciones en detalles de escenario o documentos que consultaremos para que no quede tan rancio. Cosa que se agradece aunque apenas hayan sido algunos detalles sin peso real. Y si tenéis curiosidad por ver estos cambios, o lo queréis disfrutar completamente tal y como era, podéis elegirlo en opciones o pulsar el botón correspondiente (en caso de PC es Tab) en cualquier momento. Es magia.
Este juego es una vuelta a la infancia, al momento dorado de los point and click y a las aventuras con ruinas y misterios a lo Indiana Jones. Si te gustó en su momento te encantará revivirlo, si no también puede que te arranque más de una sonrisa y eches un buen rato gracias a sus mejoras. Siempre es interesante jugar a los clásicos, y si es con más facilidades y accesibilidad aún mejor. Como curiosidad quiero destacar la gran cantidad de teléfonos públicos a los que tendremos acceso a lo largo del juego y los diferentes usos que se le dan. Ah, esos tiempos en los que no existían los teléfonos móviles.
Ya sea por nostalgia o por curiosidad, el trabajo que Revolution Software ha hecho con Broken Sword – La Leyenda de los Templarios: Reforged ha sido estupendo, siempre teniendo en cuenta que es un remaster. Es una pena no poder contar con traducción y doblaje nuevos y cambiar del original a este igual que con el arte. Sería una fantasía. Pero no se puede pedir tanto, y se nota que han tenido un presupuesto escueto al ver en los créditos el pequeño equipo con el que han contado y la larguísima lista de backers de Kickstarter que hay. Este título es un buen paso hacia la conservación y acercamiento de viejos títulos a nuevas generaciones, y se vendrán más. Habrá que estar al tanto. *Abre bien los ojitos*.
Estudiando para hada madrina, que dicen que para estudiar nunca es tarde. Jubilada de los MMOs. Ahora llevando la magia gamer a las nuevas generaciones.

