«Pues yo fui el primer penitente…»
Rezando al píxel – Blasphemous
14/12/2025 | Meren Plath | No hay comentarios
La religión es un tema que siempre me ha fascinado desde el punto de vista social y cultural. El cómo consigue permear dentro de las costumbres e idiosincrasia de regiones y países. Su influencia es innegable y hemos visto a lo largo de la historia cómo ha moldeado guerras, conceptos y se han producido debates alrededor de lo que significa creer y la propia fe. Pero en esta serie de artículos no voy a profundizar en la historia de las religiones, sino en cómo éstas han permeado también en los videojuegos tanto de manera narrativa como a nivel gráfico e incluso de historia. En este primer artículo hablaremos de la religión en Blasphemous, ya que no solo es su tema principal sino que también forma parte de la narrativa y de toda la estética y textos del juego.
Esta dulogía creada por The Game Kitchen está basada en la Semana Santa sevillana, además de en imágenes de la religión cristiana, y en otros aspectos de la cultura andaluza, aunque esto último lo dejaremos para otro artículo. Hay jefes y enemigos que no solo recuerdan sino que directamente son una traslación de esas figuras cristianas y símbolos, como por ejemplo Ten Piedad, de Blasphemous, basada en la Piedad de Miguel Ángel, que se encuentra en el Vaticano. Esta escultura representa a una Virgen María doliente sujetando el cuerpo de Cristo muerto después de la crucifixión, pidiendo piedad para su hijo muerto. Este jefe se plantea de igual manera, ya que cuando entramos en la sala vemos exactamente la misma representación que en esta escultura. Además, este jefe, una vez se levanta y arranca la cabeza de la que sería la Virgen María, se convierte en un ser humanoide lleno de espinas, representando igualmente la corona que obligaron a llevar a Cristo. Este detalle siempre se ha quedado conmigo desde que lo jugué por primera vez y es algo que siempre se me viene a la mente cuando pienso en religión y videojuegos.
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Blasphemous también se nutre, como he mencionado anteriormente, de muchos otros detalles de la religión y la Semana Santa, además de otros símbolos eclesiásticos como las vestiduras que llevan algunos personajes, reservadas a personas de la Iglesia como cardenales, obispos o sacerdotes. Melquíades, Arzobispo Exhumado es un jefe basado en los Santos de las Catacumbas de Roma. Son esqueletos vestidos con adornos de oro y piedra y que fueron usados como reliquias de santos entre los siglos XVI y XIX, debido a la iconoclasia (rechazo a las imágenes religiosas) presente en Europa en aquella época. Estos esqueletos no pertenecían a personas que tuvieran una importancia religiosa, pero se les decoraba como si fueran santos. Ya en el siglo XIX se había descubierto que muchas de estas reliquias eran falsas, y se optó bien por despojarlas de todos esos elementos decorativos o bien almacenarlas. Melquíades es precisamente un esqueleto exhumado, como bien dice su nombre, y que está totalmente cubierto de oro y piedras preciosas. Un esqueleto muy decorado, que viste todavía su ropa eclesiástica, acompañada de un bastón de oro. Tanto el propio nombre como la figura y su posición recuerdan a esos Santos de las Catacumbas, pero también a los restos verdaderos de otros santos que se conservan en urnas muy decoradas, como el cuerpo incorrupto de Santa Catalina o la Sangre de San Jenaro, que se conserva en Nápoles.
En estos juegos hemos visto también a un tipo de enemigo que lleva un flagelador en las manos, y que nos ataca con él. Este tipo de penitentes, llamados flagelantes, se cubren el rostro y el cuerpo con un hábito blanco, procurando intimidad para la persona que va a ejercer esta penitencia. En la espalda se deja un cuadrado al aire para poder golpearse con las madejas de algodón y lino en esa zona. Actualmente solo hay dos lugares de España donde se sigue realizando este tipo de práctica. El primero es Valverde de la Vera, en Extremadura, donde realiza el Rito de los Empalaos. El otro es San Vicente de la Sonsierra, en La Rioja. Aquí a los flagelantes se les llama Picaos y forman parte de la cofradía de la Vera Cruz. Durante su penitencia, que dura unos veinte minutos, van con el hábito que he mencionado anteriormente, además de los pies encadenados y descalzos. Recorren el municipio dándose latigazos y, durante este camino, tienen a un acompañante y al práctico, que es el que se encarga de aconsejarles cómo golpearse y el que les acaba pinchando doce veces, una por cada apóstol, para que el hematoma que se acaba formando en la zona se reduzca de manera uniforme. Esta tradición de los Picaos solo pueden llevarla a cabo hombres mayores de edad con un certificado del párroco que acredite su fe cristiana. Los flagelantes que vemos en Blasphemous tienen un set de movimientos muy parecido a cuando lanzan el ataque con el látigo, y llevan una indumentaria parecida aunque sea de colores diferentes.
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Pero además de tener tanta representación de imágenes cristianas, santos y otros elementos de la propia Semana Santa, en Blasphemous la religión y el culto al Milagro son parte principal de la historia y de la narrativa. Sigue estando muy basado en la idea de la religión cristiana y en todo lo que tiene que ver con su fe y culto. Tenemos a un Dios (El Milagro) y una organización religiosa organizada en torno al culto a su figura y a todos sus milagros, valga la redundancia. Se crean también otras congregaciones más pequeñas, en conventos y en iglesias de toda Cvstodia y de la Ciudad del Santo Nombre (lugar donde transcurre Blasphemous 2) y que se encargan de divulgar tanto la fe del Milagro como de sufrir las consecuencias de los pecados que les ha impuesto. Todo el mundo de ambos juegos está creado en torno a los pecados, la penitencia y la búsqueda del perdón y absolución. Nos encontramos con mucha gente que, por obra y gracia de El Milagro, o incluso por sus propias circunstancias, acaban sufriendo un destino aciago.
Si hablamos del primer Blasphemous, podemos mencionar a toda la gente que nos encontramos junto a Tirso, que pertenece a la orden de los Besadores de Llagas, y que intenta frenar los efectos de El Milagro en la gente. Viridiana, un NPC que nos ayudará en algunas peleas, también tiene un destino que cumplir, igual que Redento, un peregrino genuflexo, es decir, que va casi arrodillado. Este hombre también tiene un cometido, y tendremos que ayudarle a cumplir con su peregrinaje, que no puede terminar por los numerosos obstáculos que se encuentra en el camino.
La manera en la que la religión en todas sus facetas está integrada en Blasphemous me resulta fascinante, además de despertarme una enorme curiosidad. A pesar de que esté construido en torno al cristianismo, no deja de ser interesante cómo se ha logrado integrar desde la narrativa hasta la música en torno a la religión, creando algo único y que solo da ganas de profundizar más en él.
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La religión, como he mencionado al principio, ha moldeado la cultura y a la humanidad desde hace muchos siglos, y todavía sigue siendo parte importante de la vida cotidiana de muchas personas en muchas regiones. La introducción de elementos de este tipo en libros, películas, música y videojuegos puede deberse a un tema de fascinación por todo lo que hay a su alrededor, como las imágenes y el arte religioso, por contextualizar la época en la que se desarrolla o por propia devoción y fe. Para mí, la religión se enmarca dentro de algo que me resulta fascinante y que me gusta ver cómo se acaba mezclando en todo tipo de cosas, así que seguiré explorando cómo se mezclan los videojuegos con la religión para definir parte de su worldbuilding, como elementos narrativos o como simplemente algo estético y visualmente llamativo.
be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.
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