¿¡Dónde está mi pollo asado!?
Análisis de Vampire Crawlers: The Turbo Wildcard from Vampire Survivors
20/04/2026 | Meren Plath | No hay comentarios
Quien haya jugado a Vampire Survivors tiene muy clara su fórmula y todo lo que trae consigo: partidas de una duración determinada y que siempre nos dejan con ganas de seguir yendo a por más. Después de un buen puñado de DLCs, desde el estudio nos han sorprendido con una vuelta de tuerca a su propio juego, convirtiéndolo en uno de construcción de mazos, donde en vez de ser un bullet hell andante tendremos que prestar atención a las cartas y sus poderes para hacer combos que no den tregua a los enemigos. Bienvenides a Vampire Crawlers.
Esencialmente nos encontramos en los mismos escenarios que vimos en Vampire Survivors pero esta vez en 3D y píxeles. El mundo está dividido por las mismas zonas, pero además cada una de ellas tendrá diferentes áreas, cada una con cinco niveles (a excepción de unas pocas, que solo tienen una). En ellas encontraremos enemigos, cartas nuevas, maná, gemas para mejorar sus ataques y a los personajes y elementos desbloqueables. Si jugasteis al primero todo os resultará ampliamente familiar, pero si esta es vuestra primera incursión en el mundo de los vampiros de poncle no os costará mucho entender sus conceptos y cómo avanzar, sobre todo si habéis jugado otros rogues de cartas.
El gameplay de Vampire Crawlers es muy sencillo. Tendremos que ir avanzando por cada zona, enfrentándonos a todo tipo de monstruos para derrotarlos y conseguir gemas de subida de nivel. Con cada nivel desbloquearemos cartas o gemas que incrustar en las cartas y potenciarán sus ataques, o bajarán su coste de maná para poder jugarlas. Los efectos están pensados para que cada persona se acabe haciendo la baraja que más le guste, tanto si es más ofensiva que defensiva. Conforme avancemos, desbloquearemos nuevas armas y poderes, además de un sinfín de efectos y otros artilugios mágicos que nos ayudarán a superar cada rincón de las mazmorras, cada vez con menos esfuerzo. Moriremos, sí, pero con cada vuelta nos haremos más fuertes y podremos superar las mazmorras con menos esfuerzo.

Uno de los detalles que más me ha gustado es la adición del nivel de dificultad de cada una. Aunque estaba ya en Vampire Survivors, en Vampire Crawlers lo han hecho de manera que resulta más fácil identificar qué es lo más complicado en cada área, y si queremos saltarla y regresar a niveles sencillos para conseguir más monedas con el que potenciar a nuestros cruzamazmorras. Si bien es un juego que podemos entender como lineal por la manera en la que desbloqueamos áreas, podemos trazar nuestro camino.
En Vampire Crawlers partiremos siempre desde la aldea, donde podremos consultar los retos y logros que nos quedan, cambiar de personaje, ir a los ajustes, acudir a la forja para poder incrustar más gemas en cada arma o bonificador, e incluso elegir una de las cartas de su particular tarot para que nos acompañe y nos dé bonificaciones adicionales. Iremos ampliando la aldea según vayamos descubriendo elementos mágicos repartidos por las mazmorras, así que el juego nos insta a explorar cada rincón.
La cosa en la que más pone el foco es en los combos y el saber usarlos y entenderlos. Es necesario jugar cartas según el orden de maná ascendente para obtener más salud adicional, más armadura o hacer una cantidad ingente de daño a los enemigos. Para ello, podremos usar gemas que cambien el valor de maná de cada carta o incluso usar comodines que nos permitan extender el combo hasta límites insospechados. Aunque puede parecer una mecánica algo complicada, después de un par de combates se acaba asimilando sin problemas, y transformaremos una mano decente en un arma con la que no dejaremos respirar a ningún enemigo. Además, podemos jugar tan rápido o lento como queramos. Es un juego que no penaliza ir despacio o pensar una estrategia, ni tampoco castiga en exceso si decidimos ir como una flecha. Siempre sabremos la cantidad de daño que podemos hacer en un turno, tanto si nos decidimos por intentar ejecutar el combo más alto como si jugamos la mano de manera diferente.

El plantel de personajes de Vampire Crawlers es igual que el que vimos en Vampire Survivors. Cuentan con las mismas armas iniciales, pero sus pasivas y poderes difieren, al tratarse de juegos bastante distintos. Podremos elegir estilos mucho más agresivos que otros, o podremos potenciar armadura y guardar maná para usar cartas con gran coste de la misma. Al final, y como he dicho anteriormente, la personalización del estilo de juego es amplísima, sobre todo desde elegir qué mejoras se usan y cuáles no. En la variedad está el gusto y el equipo de desarrollo lo deja bien claro desde el principio.
Vampire Crawlers viene totalmente traducido al castellano, entre los 11 idiomas en los que se encuentra disponible, y todos los equipos de traducción aparecen debidamente acreditados. Aunque parezca un juego sencillo de traducir de buenas a primeras, algunos de sus términos necesitan acomodarse al espíritu de socarronería y comedia que desprende este título, además de dejar bien claro a qué se refiere cada cosa. Un muy buen trabajo de traducción que se nota en todo el texto del juego. Por último, Yoko Shimomura aparece acreditada como compositora en el tema principal del juego, un detalle que me ha hecho apreciar todavía más la música que se ha creado para este título.
Como último apunte, si jugasteis a la demo durante Steam Next Fest, el progreso que conseguisteis durante vuestras partidas se pasará al juego completo, y os saltarán los logros que os corresponderían por haberlos superado. Un detalle muy importante y que me ha gustado mucho, y que creo que otros títulos deberían implementar, o al menos dar la opción de exportar esos datos a la versión final. Sea como fuere, si os gustó el juego y decidís jugar la versión completa, vais a retomarlo exactamente en el punto donde lo dejasteis en la demo.

Sin querer desvelar mucho más de Vampire Crawlers, nos encontramos ante un juego con el mismo sabor que su predecesor, en el mismo mundo, aunque con mecánicas totalmente diferentes. Será un juego que nos va a hacer que las horas pasen volando, y más si acabáis queriendo hacer una última run con Antonio, por ejemplo, o con O’Sole Mio. Gustará a la gente que ya probó en su momento Vampire Survivors, y seguramente encandilará a aquellas personas que quieran algo parecido a Slay the Spire, pero más ligero y con una buena dosis de humor.
be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.

