“La realidad es aquello que, cuando dejas de creer, no desaparece” – Philip K. Dick

SOMA es un videojuego del estudio sueco Frictional Games, que han hecho cosicas tan bonicas como las sagas de Amnesia o Penumbra (muy recomendables si os gusta el género terror).  El juego es un “survival horror” en primera persona que nos traslada a unas instalaciones de tipo científico-militar, llamadas PATHOS-II, situadas en el fondo del océano Atlántico y que parecen haber sufrido una suerte de accidente. Somos Simon Jarrett, un librero que iba a someterse a un tratamiento experimental para curar una lesión cerebral causada por un accidente de tráfico, y cuando el escáner preliminar parece haber terminado, somos “teletransportados” a PATHOS-II.

PATHOSII
Esto es lo que “mejor pinta” tiene de todo el juego, el resto está peor que la Nostromo.

He de decir que, si en algún momento esto ocurriese en la vida real, no creo que durásemos ni la primera hora. En seguida el juego nos mete en una atmósfera solitaria, oscura y amenazante. Las instalaciones están bastante dañadas y por todas partes salen unas protuberancias con tentáculos y puntos brillantes que además segregan un extraño líquido negro. No tardamos mucho antes de encontrarnos con el primer enemigo, al que apenas llegamos a ver, pero al que oímos perfectamente  y además causa una “perturbación” visual que, si habéis jugado al Amnesia, sabréis que ocurre cuando estamos mirando a un monstruo enemigo. Las mecánicas son también similares, podemos interactuar con los objetos de nuestro entorno y lanzarlos o utilizarlos (sí, podréis lanzar sillas por los aires como cuando lanzas cajas o rompes jarrones en Amnesia, sólo por diversión).

Las cosas no mejoran según vamos avanzando y nos vamos encontrando con otros “habitantes” de PATHOS-II. No quiero dar demasiados detalles porque aquí lo importante es la trama. Los primeros con los que interactuaremos serán robots… ¿que se creen humanos? Otra de las primeras personas con las que contactamos es Catherine Chun, una técnico a la que acabaréis amando mucho, y que se encuentra en otro pabellón de los varios que componen el conjunto. En ese momento empezaremos a desenredar qué está pasando y cómo hemos aparecido en ese laboratorio bajo el mar. Nuestra primera misión será ir a reunirnos con ella.

Durante el viaje, descubriremos que todo PATHOS está controlado por una inteligencia artificial denominada “WAU” (sí, todo el mundo ha hecho la coña).  El juego nos pone delante unas cuantas decisiones de corte moral muy interesantes. Si habitualmente os metéis dentro del juego, es decir, lo vivís como si estuviera ocurriendo de verdad, os va a tener pensando durante un buen rato. Creo que es la mejor parte de SOMA, porque os advierto que el juego puede hacerse lento en determinados momentos.

WAU
“WAU” intenta mantener vivos a los humanos que quedan dentro de PATHOS-II, pero de una forma un tanto particular.

Según nos reunamos con Catherine y sigamos nuestro viaje a través de PATHOS, la trama se irá complicando, al igual que los puzles que nos plantea el juego. En cada etapa nos encontraremos con un enemigo diferente, contra el que tendremos que lidiar si queremos sobrevivir. Para eso también nos irá ayudando, irónicamente, la propia WAU a través de unos “puntos de curación” que tienen este aspecto:

SOMA-Guide
¿Es que tu madre no te enseñó a no meter los deditos en sitios peligrosos?

Y digo irónicamente porque, como en toda historia de ciencia ficción con robots que se precie, WAU no estará nada contenta con nuestras acciones y nuestra misión a lo largo del juego, y nos lo irá poniendo cada vez más difícil. La misión pasará de averiguar qué narices hacemos en PATHOS a ayudar a Catherine a completar su proyecto “ARK”, que es lo que WAU tratará de impedir.

Los cortos

Frictional Games editó una serie de cortos inspirados en el juego, casi a modo de precuela, donde podemos ir viendo cómo poco a poco algunos de los habitantes de PATHOS fueron terminando. Si tenéis un ratito, no dejéis de verlos en este enlace:

Clica para ver la lista completa de cortos de SOMA

LE FINAL

Pues resulta que Bruce Willis es… no hombre, no voy a revelar el final. Tendréis que jugarlo. Pero si consigue pillaros desprevenidos como me ocurrió a mí, es uno de los mindblown  “HOSTIAPUTA” más fuertes que un juego me ha conseguido arrancar en los últimos tiempos.

Positivo:  el final. Te deja pensando sobre lo que has ido haciendo en el juego y sobre el desenlace, te hace cuestionarte cosas de tu propia existencia (deep thoughts, gurls). Al menos yo me quedé pensando que, si lo que ocurre en SOMA nos llegase a ocurrir en la vida real, ¿sería el proyecto ARK la solución más viable? ¿Podríamos de hecho ponerlo ya en marcha? Vamos, yo siendo fan de la astronomía y astrofísica (aunque de la parte técnica no tenga ni pajolera idea) lo gocé con todos los interrogantes que deja.

Los grogros, esta gente ha hecho Amnesia y se nota. Hay alguno al que más que miedo le coges manía, pero otros me parecieron de cerrar los ojos como cuando era pequeñita y mi madre intentaba convencerme de que la sangre era sólo salsa de tomate. El aspecto que tienen ayuda, algunos tienen su historia detrás, pero sobre todo es el elemento psicológico el que hace que estés en estado de alarma constante en cuanto aparece uno.

Negativo: mira, MIRA, algunas peleas son desesperantes y algunas persecuciones, absurdas. Pasar algunas pantallas puede ser complicado, el juego no es que dé unas pistas muy claras para según qué puzles. He visto jugadores atascadísimos en una pantalla y eso les ha arruinado en cierta forma la experiencia del juego, al tornarse un aburrimiento incomprensible, lo cual es una pena.

Si no te gustan los videojuegos “de pensar”, te vas a aburrir como una ostra.