Gudetama, o tamo bien
Análisis de Hello Kitty Island Adventure
25/03/2025 | Nix | No hay comentarios
Suele ser normal que entre el público general se asocie Hello Kitty única y exclusivamente con niñas. Su forma de gatita mona y el color rosa que suele rodearla la convierten en un imán para las pequeñas de la casa, pero lo cierto es que esa exclusividad vive únicamente en el imaginario colectivo, porque en el fondo es mucha la gente adulta a la que nos sigue gustando. Evidentemente, me incluyo, y ya no solo por la propia Hello Kitty, sino porque Sanrio tiene un personaje perfecto y adaptado a los gustos de cada persona, por lo que es bastante probable que alguno de ellos haya llegado hasta vuestras manos. Y, si no me creéis, podéis preguntarle a Retsuko. Sin embargo, no es por eso por lo que estoy aquí, sino porque os vengo a hablar de Hello Kitty Island Adventure, un título que ya está disponible en las diferentes plataformas y que además podéis conseguir en su edición física, también conocida como Edición Deluxe, de la mano de Meridiem Games, donde nos encontraremos con extras de materiales y, sobre todo, ropita y mobiliario de diferentes eventos, además de un póster físico con el mapa de la isla y una ilustración de todos nuestros nuevos amigos.
La historia arranca de una forma un tanto inusual, porque nuestro personaje personalizable (en mi caso, un conejito blanco con orejitas azules monísimo) se encuentra en un avión que está lleno de los diferentes personajes de Sanrio. Sin embargo, este sufre un percance y nos hace saltar con unos globos a modo de paracaídas, aterrizando de emergencia en una isla desierta que se suponía que sería nuestro destino de vacaciones. De esta forma, a pesar de ser el personaje nuevo del grupo, nos unimos rápidamente a los demás para convertir el lugar en un paraíso vacacional. Aquí no tendremos villanos que derrotar ni catástrofes apocalípticas que evitar, nuestro objetivo es casi tan simple como el que nos encontramos hace ya unos cuantos años en Animal Crossing: New Horizons. Y sí, evidentemente las comparaciones entre los dos juegos no son pocas. Eso sí, en esta ocasión se apoya muchísimo más en la exploración y las misiones dedicadas a restaurar las áreas de la isla, fortalecer la amistad con los personajes y descubrir los secretos del entorno.

La narrativa durante todo el juego es muy ligera, y evita en todo momento cargarnos con exposiciones extensas porque sabe que es un título que van a jugar tanto mayores como pequeños. Por ello, cada interacción con los personajes revela cada una de las diferencias entre sus personalidades, con una Kuromi obsesionada con monstruos y encantamientos, un Pochacco deportista y un Badtz-maru que solo piensa en cómics y globos de agua. Todos ofrecen diálogos muy cómicos asociados a sus gustos, y con algunas referencias que en ciertas ocasiones nos sacarán una sonrisa al conectarlas. Y aunque el juego carece de doblaje, no es muy importante, porque las expresiones exageradas y animadas de esos muñecos monísimos dan vida a la isla, haciendo que brille gracias al carisma conjunto de todos nuestros nuevos amigos.
Hello Kitty Island Adventure se define, sobre todo, por su estructura abierta y su enfoque en las relaciones. Desde el primer momento, el juego nos invita a explorar una isla que, a medida que vamos desbloqueando mejoras, como unas aletas que nos permiten nadar, se va ampliando poco a poco hasta ofrecernos un mapa repleto de biomas diversos como playas soleadas, bosques encantados o incluso un volcán. Sin contar con unas dimensiones abrumadoras, la sensación de libertad a la hora de explorar es palpable, porque podemos seguir la historia principal o, por el contrario, dedicarnos a pescar, cocinar platos con Hello Kitty, llevarnos a Keroppi a cazar bichos o simplemente decorar nuestra cabaña.

Sin embargo, lo que realmente es lo más importante en el juego es su sistema de amistad. Cada personaje tiene niveles de afinidad que aumentan al regalarles objetos, los cuales deben coincidir con sus gustos, indicados por diferentes tipos de etiquetas, aunque por norma general nos facilitan las cosas permitiéndonos regalarles únicamente cosas que les gusten. Eso sí, cuantos más corazones aparezcan, mejor. El problema aquí es que nos plantean un pequeño desafío, porque si bien podremos darle tres regalos diarios a cada personaje, tendremos que tener en cuenta que esos regalos también pueden ser materiales que nos puedan hacer falta para fabricar cosas o completar misiones. Y aquí se inicia la pequeña capa de estrategia, donde nos tocará plantearnos qué necesitamos primero o qué tendremos que ir a buscar, lo que fomenta esas pequeñas partidas diarias para recolectar alguna que otra cosilla en los ratos muertos.
Por otro lado, las misiones son otro pilar muy importante del juego, porque además de la trama principal nos encontraremos con que hay misiones secundarias, actividades diarias y, además, eventos especiales. Algunas son simples recados como recolectar frutas o entregar mensajes, pero otras incluyen pequeños puzles, carreras en vagonetas o exploración de casas encantadas. Hay siempre tantas cosas que hacer que es muy fácil perder la noción del tiempo, pero a su vez no se siente como que nos estén presionando para hacer más, sino que nos permite ir a nuestro ritmo, recolectando piñas y olvidándonos de qué era lo que estábamos haciendo porque tenemos que sacarle una foto a ese Gudetama que está durmiendo tapadito con una loncha de bacon. Y, por si aun así nos parece poco, también tenemos un modo multijugador para que arrastremos a colegas y familiares a esta isla tan entretenida.

Visualmente, Hello Kitty Island Adventure es un homenaje directo al estilo que siempre ha tenido Sanrio. Los colores brillantes, los diseños fieles a los personajes y los escenarios detallados crean un mundo que parece sacado de un cuento. Además, esto se nota sobre todo en Switch, porque aunque no tiene esa resolución de otras consolas más potentes, el arte colorido y una optimización más que decente (aunque con alguna caída de frames poco importante, teniendo en cuenta el estilo del juego), mantienen la inmersión en ese mundo brillante y agradable. Por otro lado, la banda sonora, alegre y relajante, acompaña cada actividad sin resultar intrusiva, añadiendo personalidad al estilo de cada zona del juego. Todo ello sin olvidarnos de los efectos de sonido, porque las relajantes olas del mar nos harán mejorar nuestro ánimo aunque no lo creáis.
Hello Kitty Island Adventure es mucho más que un juego para fans de Sanrio. Es un título diseñado con cariño para combinar exploración, gestión y socialización en un paquete accesible, reconfortante y con un enorme lazo rojo. La comparación con Animal Crossing: New Horizons es inevitable, teniendo en cuenta que parte directamente de su existencia, pero este se enfoca más a ofrecernos una narrativa más o menos guiada y con una estructura que evita el tener que llevar un calendario y un reloj exclusivamente para cazar ese bicho que no aparece nunca, contando con un ciclo día-noche independiente y muchísimo más corto. Y, lo más importante, aquí no tenemos que pagar la hipoteca a Tom Nook. My Melody nos da una casa a cambio de una caja de fresas. Al fin y al cabo, a veces lo único que necesitamos es un mundo donde pescar, cocinar y hacer amigos sin prisas, y esta isla nos espera con los brazos abiertos.
I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.

