Compré este juego sin saber absolutamente nada de él. Ese día le pedí a mi padre que me llevase a la tienda de videojuegos porque estaba aburrida y quería ver si algo llamaba mi atención. Allí encontré a Ōkami, estaba en un rincón,  incluso tenía algo de polvo encima. Dos cosas llamaron mi atención. En primer lugar fue el título del juego y cómo parecía estar escrito a mano, como si alguien hubiese mojado un pincel en tinta y hubiese escrito sobre la carátula, y luego, por supuesto, la loba que aparece en ella.

Admito que no estaba ansiosa por probarlo, las otras cosas que había comprado me llamaban más la atención pero cuando le llegó el turno a este juego, bueno… Fue amor a la primera pincelada.

Ōkami fue lanzado en el 2006 en Japón y América para la Play Station 2, tardaría un año más en llegar a Europa y Australia. Fue uno de los últimos juegos desarrollados por Clover Studio antes de su disolución, luego de eso todas las propiedades intelectuales del estudio pasaron a manos de Capcom.

Ahora vamos a lo realmente importante: el juego.

Ōkami no sobresale por su historia y tampoco por su dificultad, de hecho, podríamos incluso decir que es bastante sencillo. Una vez que dominas el manejo del pincel celestial (una de las herramientas más importantes del juego) pocas cosas pueden causarte problemas. Este juego destaca por dos elementos muy importantes y creo que todas las personas que lo han jugado estarán de acuerdo conmigo: la música y los escenarios. Pero de esto hablare más adelante.

Ōkami es un juego de acción y aventura que se desarrolla en Nippon, este lugar es un ficticio Japón de hace muchísimos siglos atrás. Nippon es una tierra de mitos y leyendas donde héroes legendarios les hacen frente a los demonios con ayuda de los dioses. Siguiendo con esto, nuestra protagonista no es una simple loba, ella es la mismísima diosa del Sol, Amaterasu, la cual tiene solo una misión: restaurar la belleza de Nippon.

amaterasu-durmiendo
Eso sí, menuda diosa está hecha… Imagen hecha por Toushiro10-Deviantart

El juego comienza con el  narrador contándonos que hace cien años el mundo se veía asolado por una terrible oscuridad hasta que un héroe cuyo nombre se convertiría en leyenda y un lobo con poderes celestiales derrotaron al terrible monstruo causante de esto.  Cien años después, alguien ha liberado al terrible monstruo y la oscuridad ha vuelto a cubrirlo todo, esta vez es nuestro trabajo eliminar la oscuridad del mundo recuperando así la paz y la belleza robada. Y bueno, cuando digo “belleza robada”  lo digo totalmente en serio. Ōkami es, ante todo, un juego precioso. Lo que hace destacar a los escenarios es sin duda su estilo y su diseño, en mi opinión, no hay una forma mejor de contar esta historia. Todo el juego parece estar pintado a mano, como si un artista se hubiese sentado a pintar con acuarelas, no puedes evitar tener la sensación de que el mundo está vivo y está respirando contigo. Todo está lleno de color, el juego se aleja de los tonos grises que son tan famosos actualmente y se encarga de sumergirte en una obra de arte de la cual no quieres salir, no por nada yo he terminado el juego más de diez veces. Todo es tan bello que realmente sientes el deseo de salvar esa tierra, de verdad quieres alejar a la oscuridad que lo ennegrece todo y  regresarle la belleza al mundo.

Realmente no sé qué más decir acerca de los escenarios, creo que una imagen jamás va a transmitir la misma sensación que dentro del juego, solo agregaré que correr por un mundo tan hermoso siendo una loba, que además es una diosa, es algo que vale la pena experimentar por uno mismo.

Como he dicho antes, otro de los aspectos que destacan de este juego es la música. Hay juegos cuya música simplemente encaja con las escenas que se ven en pantalla, que no desentonan pero que tampoco te marcan. Bueno, con este juego no ocurre eso. Cada lugar del mundo tiene una canción, además de las canciones de las batallas, los jefes finales de cada zona y demás. Algo que tiene este juego que no tienen muchos son tonadas y canciones inolvidables, cada canción encaja perfectamente. Así, la canción de las planicies de Shinshu no solo transmite paz, sino que además produce cierta sensación de grandeza, estás en una de las zonas más grandes del juego corriendo por las planicies, investigándolo todo y con ansias de seguir adelante porque sabes que tu aventura acaba de comenzar. Las canciones de las zonas que han sido engullidas por la oscuridad son, en cambio, canciones que podríamos clasificar como tristes, cuando las escuchas sabes que algo no va bien.

Ōkami es, en resumidas cuentas, un juego bastante completo. Desde hace algunos años pero especialmente hace unos meses los foros de videojuegos ardían con una pregunta “¿Podemos considerar a los videojuegos arte?”. Yo solo puedo decir que con juegos como este no debería haber ninguna duda. Ōkami es un juego precioso en muchos sentidos y todos sabemos que no es el único, hay joyas así por todos lados, solo hace falta saber apreciarlas.