El largo camino a casa – Reseña de The Long Reach

El largo camino a casa – Reseña de The Long Reach

Lo que en un principio podría pasar como un día más en la vida de los protagonistas termina truncándose en la peor pesadilla de sus vidas. Esta es la premisa de The Long Reach, un juego que combina el terror y la angustia con el thriller psicológico en un mundo de pixel art y 2D. La historia nos lleva a Baervox, un pueblo ficticio estadounidense donde un instituto científico ha desarrollado un sistema para transferir rápidamente conocimiento. Y como os podéis imaginar, todo sale mal, la tecnología se desboca y pasan muchas cosas malas. Todo el pueblo se convierte en una pesadilla real y a los participantes en el experimento… les pasan cosas. Porque no quiero desvelaros nada para que podáis disfrutar al 100% del juego.

El juego, un scroll lateral en 2D, ha sido desarrollado por Painted Black Games, y para crear esta atmósfera tan característica se han basado en Resident Evil, Fargo, Lone Survivor e incluso True Detective. Es fácil percibir todas estas referencias, puestas de manera sutil pero aun así reconocibles. El gameplay del juego se basa en ir avanzando por los distintos escenarios, recolectando objetos para colocarlos en otros lugares o abrir puertas. Esto me recordó un poco al Monkey Island y a cómo el juego te obligaba a pensar de una manera distinta para poder resolver puzles o situaciones. The Long Reach también te fuerza a pensar de una manera un poco diferente a lo esperado para poder salir con vida de los distintos escenarios.

Una de las escenas del principio del juego, donde apenas sabemos qué ha pasado y todo se vuelve turbio en un abrir y cerrar de ojos. Painted Black Games

Otro aspecto importante del juego son los diálogos: tenemos que estar atentos a lo que nos cuenta cada personaje para entender un poco mejor qué está pasando, y debemos elegir la línea de diálogo con la que contestamos. Es un aspecto que lo hace más interesante y que también nos “evalúa” un poco, según lo que elijamos; no es un Gods will be watching, donde cada palabra puede cambiarlo todo, pero The Long Reach sí que hace que a lo mejor tengamos que dar un rodeo mayor con algún personaje para que nos cuente algo.

Era muy importante que la historia estuviese bien hilada, captase con rapidez el interés del jugador y que además lo metiese de lleno para poder infundir ese ambiente de terror y de tensión constante al que te somete el juego, y creo que sin duda lo consigue. A pesar de ser un juego bastante corto (se puede completar entre unas 4 y 6 horas), logró dejarme pegada al sofá mientras indagaba sobre la historia de Baervox y lo ocurrido en el instituto científico. Sí que hay algunas partes que me parecieron excesivamente complicadas (todas las relativas al interior del instituto, sobre todo la del principio del juego), pero después es bastante más intuitivo y se resuelve con mayor facilidad. Y el final de la historia es sencillamente maravilloso, a la altura del juego.

Otro punto que me ha parecido importante destacar en esta reseña son los personajes: la manera en la que están escritos y cómo se va desvelando su importancia en el juego está muy bien hilada; aunque al principio pensemos que nada tiene sentido al final el puzle acaba tomando forma y terminamos por entender todo. Ninguno se deja al azar y todo está perfectamente atado. Cada personaje tiene una misión concreta, ninguno es un NPC inútil —y se agradece—: algunos nos dan pistas, otros nos persiguen, a otros debemos darles objetos.

Algunos escenarios del juego tienen esta escasa luz en cuanto los descubrimos, y debemos encontrar la manera de iluminarlos para avanzar. Painted Black Games

En cuanto a música y ambientación sonora es una auténtica maravilla: las músicas y los efectos sonoros y de ambiente terminan de transmitir ese toque de thriller psicológico y de terror. Yo misma me sobresalté al principio del juego cuando apareció un perseguidor. Y durante varias veces más me llevé algún que otro susto por estar demasiado concentrada. La música no deja de ponernos en tensión, igual que los silencios (muy determinantes en algunas escenas) y los efectos sonoros. Al igual que los personajes, nada sobra y todo es importante para que este juego funcione como un reloj perfectamente engrasado.

Durante mi partida no dejé de tener una sensación de terror y desasosiego, algo clave en estos juegos: cuestionar si detrás de esa puerta habrá alguien que nos perseguirá, si la luz se volverá a ir en cuanto abandonemos una sala, si nos asaltará alguien por la calle… y avanzas con cuidado y tiento, pero también con una concentración absoluta, intentando no perder ningún detalle de los escenarios que vamos viendo.

A pesar de ser un juego que me ha cautivado y encantado, hay un par de cosas que no me gustaron tanto y que hicieron que mi partida se hiciese un poco tediosa al principio. Una de ellas es al principio del juego, cuando tratas de escapar del instituto, y otra me ocurrió al final: un bug hizo que el personaje se quedase clavado al lado de una caja fuerte y tuve que reiniciar el juego y repetir toda esa parte para poder llegar a ese punto de nuevo (y esta vez no se me quedó atascado). Sin embargo, aparte de esos dos detalles, no he encontrado nada más que me chirríe o me resulte incómodo a la hora de jugar —más allá de que yo olvide en absolutamente cada juego qué función cumple cada botón del mando—.

Oh, Baervox… ¿Qué ha ocurrido contigo? ¿Por qué el apocalipsis ha tenido que hacer su aparición en Navidad? Painted Black Games

Las influencias de los juegos clásicos de terror (Baervox me recordó mucho a Silent Hill) y de series que comparten esta misma atmósfera de hechos sobrenaturales/raros (percibí también detalles de Twin Peaks, incluso un poco de Stranger Things) logran crear un juego sobresaliente y muy digno para ser un debut. La manera en la que el guión encaja con la música y con el diseño del juego es fantástica; el equipo ha logrado conectar a la perfección y transmite sin fisuras todo lo que el juego quiere enseñar. Ambicioso pero bien ejecutado. Y es que, en lo que a terror se refiere, es muy fácil caer en clichés y en narrativas ya manidas. The Long Reach coge lo mejor del género para crear un monstruo de Frankenstein muy correcto y muy bien empacado. Painted Black Games ha sabido aprovechar todo lo que tenía a su disposición para crear un indie memorable, que toda persona que disfrute con los juegos de terror y thriller psicológico debería tener en su biblioteca.

Lo que parecía ser el final de otro día más de aburrido trabajo para algunos se terminó transformando en el regreso a casa más largo y difícil de su vida.

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Meren Plath
Meren Plath @serendipia_s

Todo necesita una historia adecuada. Altanera, preciosa y orgullosa como Red. Vivo por y para Zelda y Link y los Asesinos, entre otras muchas sagas. Defensora y difusora de la palabra de Bastion y Transistor. Productora de memes y the finest shitposting. Pa' mala yo.

2 comentarios
Dunkel217
Dunkel217 05/04/2018 a las 12:00 pm

Había escuchado algo del juego pero lo descarté porque no soy muy fan del pixel art. Después de leer tu artículo lo he añadido ya a deseados xDD Tiene muy buena pinta, sobre todo por lo que cuentas en cuanto a historia y ambientación, me ha picado mucho el gusanillo con lo de “Todo el pueblo se convierte en una pesadilla real y a los participantes en el experimento… les pasan cosas” ya estoy dándole vueltas con mis propias teorías… ahora necesito saber qué pasa!!!

Kala Wolf
Kala Wolf 09/04/2018 a las 8:30 am

Me encanta! Me encanta! No lo conocía pero me lo llevo apuntado, me gusta el género y esa ambientación tan chula 🙂

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