Siempre lleva encima una llave Voralberg por lo que pueda pasar

Análisis de Syberia: The World Before

Análisis de Syberia: The World Before

Después de la desilusión que fue Syberia 3 no esperaba con muchas ganas la nueva entrega de la saga, Syberia: The World Before. La verdad es que, para alargarlo de esa forma, preferiría que lo hubieran dejado morir. Con Syberia 2 la historia que se inicia en el primero queda cerrada, y para volver a traer a Kate Walker hizo falta crear una excusa completamente nueva. La idea no era mala pero su puesta en escena sí, no obstante la historia había quedado completamente abierta. Es más, no me creía que ese fuera el final, y hasta albergué esperanzas de que cerraran algo con el DLC, pero no fue así, fue una pérdida de tiempo y dinero.

Cuando tuve el prólogo entre manos, una demo de lo que era la primera hora del juego, mi idea de esta nueva entrega cambió. Microids se había puesto las pilas y nos traía una Kate más dramática y humana si cabía. ¿Pero es suficiente solo con ese rato para creer que la cosa mejora? Obviamente no. Así que en cuanto he podido me he metido de lleno en Syberia: The World Before y aquí están mis impresiones.

Primero tenemos que ponernos en situación. En el anterior título la historia quedó muy abierta. Haciendo el mínimo spoiler, debo mencionar que termina sin que sepamos dónde ha acabado nuestra protagonista. Así que partimos de aquí. Estamos en 2004, Kate se encuentra esclavizada en una mina de sal, un campo de trabajo gestionado por un grupo neonazi. Antes de escapar de allí, descubre una pintura donde aparece una mujer que le recuerda a ella. De esta forma comenzamos una nueva búsqueda que nada tiene que ver con el anterior juego, deshaciéndose así de casi todo lo malo que trajo.

Syberia The World Before - Señora dando opinión que nadie le pidió

Señora, nadie le ha pedido su opinión

La mujer que aparece en la lámina será nuestra otra protagonista en esta entrega. Poco a poco descubriremos que se llama Dana Roze, estudiante de música y gran pianista de Vaghen allá por 1937. También nos pondremos en su piel, viviremos con ella los sucesos de esa época mientras intentamos llevar una vida normal que se ve azotada por la Sombra Marrón. Éste será el término que use el juego para referirse a los nazis. Queda bastante claro por qué, aunque no se menciona explícitamente ni éste ni Alemania, sí se hace con la Segunda Guerra Mundial. Además de las similitudes en el discurso, uniformes, y acciones que llevan a cabo. Tampoco se menciona el odio a los judíos, en su lugar será hacia los vageranos, los habitantes de la ciudad de Vaghen, capital de Osterthal. Tanto la ciudad como el país son inventados para el juego, y será ahí donde viajemos con Kate para seguir la fría pista de la vida de Dana Roze.

Los saltos temporales entre las dos diferentes épocas y protagonistas no se hacen pesados, ya que suceden justo cuando los necesitamos para avanzar en nuestros descubrimientos. Lo que Kate lea en un diario lo viviremos de primera mano con Dana, sin romper así el hilo ni cambiar de trama. Incluso en ocasiones, cuando el puzle lo requiera, podremos hacerlo libremente. Hay momentos en los que controlaremos a otros personajes, pero son muy puntuales y secundarios. Eso sí, siempre para que la historia fluya de forma coherente y natural.

Como no podía faltar, tanto en Vaghen como en otros escenarios en los que nos encontremos disfrutaremos de nuevo de mecanismos y autómatas fruto del artesanal trabajo de Hans Voralberg. Recientes y nuevos en la época de Dana Roze y bien conservados, en muchos casos, en la época de Kate Walker. Y, por supuesto, de puzles relacionados con sus inventos. Todo gracias a la bien traída excusa de que Hans pasó por aquí en sus viajes y viendo la necesidades de la ciudad, por motivos que no voy a spoilear, decidió ayudar, y muchísimo.

Syberia The World Before - Pensión Dombre en el distrito floral

Entrada de la pensión Dombre, en el distrito floral de Vaghen, donde se hospeda Kate

Syberia: The World Before sigue siendo un point & click con puzles y aventuras, pero que ha aprendido de su error anterior. A diferencia de Syberia 3 los puzles son más escasos, más sencillos y guiados. Me parece fantástico que hayan dejado de ser tontos y frustrantes, pero han pasado a un segundo plano, y eso me entristece. Hay muy pocos que nos hagan pensar, y alguno es más por necesitar que coordinemos varios elementos que nos han dado y debemos averiguar cómo casan.

Esto también viene reforzado por las secundarias, aunque yo no las llamaría así. Los escenarios están muy limitados, como es normal en este tipo de juegos, pero dentro de ellos podemos encontrar cosas e información que no es imprescindible para la trama principal pero sí interesante o útil más adelante. Para hacer las cosas aún más fáciles las misiones secundarias nos pedirán, por normal general, que revisemos todo lo que haya en el escenario, completándose cuando hayamos interactuado con todo lo existente. Así el juego se asegura de que conozcamos todo lo que hay que podamos encontrar, llevándonos de la manita para que no nos perdamos o pasemos cosas por alto que darían pie al típico atasco en este género.

Tal vez este sistema de secundarias venga motivado por la terrible gestión de la cámara. Aunque es un juego gráficamente actual, con cuidados escenarios 3D, nos encontramos con que no podemos mover la cámara libremente, apenas ampliar un poco la vista. Al principio pensaremos que el motivo es porque solo se ha diseñado un enfoque en ese escenario, pero en cuanto entramos por otra puerta, o giramos en esa calle, al volver vemos que hay más perspectivas, que no se pueden buscar voluntariamente si no es a base de pasearte y cambiar de zonas. Esto provoca que algún objeto importante quede oculto y cueste encontrarlo, pero gracias a las misiones secundarias o incluso la principal, sabremos que hay algo que hemos pasado por alto porque nos lo están pidiendo y no lo hemos visto.

Y hablando de cosas terribles, vuelve Nick Cantin de la peor forma posible. Este personaje, introducido allá por Syberia 2 para seguir la pista de la escurridiza Kate Walker, sigue empeñado en perseguirla y convencerla de volver a EEUU. Aunque no nos lo encontraremos, tendremos sus cartas a modo de diario de todo lo que realiza nuestra protagonista, que no es consciente de nada de esto. Increíblemente, se enterará de cosas que nos han costado bastante sonsacar y además añadirá comentarios personales sobre Kate, que yo preferiría que se guardara para sus adentros hasta la muerte. No le tengo nada de aprecio, lo siento, pero es que critica muy duramente sus acciones y va con ese aura de superioridad moral norteamericana que dan ganas de abofetear. Lo mismo va para su empleadora Olivia, pero por suerte no tenemos sus cartas de contestación a Cantin.

Syberia The World Before - Mecanismo Voralberg

Uno de los mecanismos Voralberg que encontraremos en nuestra aventura

Volviendo a lo que sí me ha gustado: gráficamente el juego es muy bonito y cuidado. Se ha seguido por la línea realista, menos caricaturesca que en Syberia 3. Tenemos, tanto en ciudad como en zonas naturales, un magnífico uso de la luz que hace que disfrutemos los momentos de introspección en los que el personaje desarrolla su línea de pensamiento mientras la cámara lo observa desde diferentes ángulos. Cuando ésta termina aparece un botón para continuar, que podremos pulsar si nos apetece. Las cinemáticas, junto con estos momentos y la gran carga dramática de la historia, bien desarrollada, hacen que Syberia: The World Before sea casi una película, acercando así el título más para el walking simulator de lo que debería.

Además destaca el tema musical compuesto por Inon Zur, siempre maravilloso. Una banda sonora para quitarse el sombrero de nuevo, donde también destaca el trabajo de Emilie Bear, que hace las interpretaciones a piano que veremos realizar a Dana. Pues como os he comentado es estudiante de música y tiene momentos en los que toca el himno de Vaghen o alguna pieza clásica. El espíritu de Syberia sigue vivo en esta banda sonora con sabor centroeuropeo.

También quiero mencionar que el juego está completamente traducido al español por parte de Ramón Méndez, Alba Calvo y Juan Ramón Acedo. Muy buen trabajo en el que apenas se nota alguna errata por falta de contexto. No pasa igual con las voces, ya que no está doblado como sí pasaba en sus anteriores títulos, supongo que motivado por el poco éxito del anterior.

Lejos quedan ya los dos primeros títulos de la saga. Syberia: The World Before es un buen juego, pero nada que ver con sus antecesores. Atrás quedó ir con una gran carga de cosas que no sabes dónde usarás, y patear escenarios de una punta a otra para intentar encontrar algo que nos saque del atasco. Solo queda plantear qué es lo que buscamos en el juego. Si la respuesta es una buena historia agradable de disfrutar donde volver a acompañar a una Kate Walker más seria y dramática en situaciones que implican mecanismos y autómatas, entonces éste es tu juego. Eso sí, nos acerca de forma personal a la guerra. Si os afecta mucho el tema de Ucrania, os recomiendo dejarlo para más adelante.

Copia de prensa propocionada por Meridiem Games.

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Azka
Azka @AzkaLaura

Estudiando para hada madrina, que dicen que para estudiar nunca es tarde. Jubilada de los MMOs. Ahora llevando la magia gamer a las nuevas generaciones.

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