Análisis de Zapling Bygone

Análisis de Zapling Bygone

Los metroidvania son un género al que puede resultar difícil acercarse por su planteamiento: un enorme mundo a nuestra disposición pero para el que nos faltan las herramientas para avanzar por muchos de sus caminos. Zapling Bygone consigue equilibrar esa dificultad inicial para los novatos, y resultará gustoso para los ya expertos. Y nos llega en formato físico de la mano de Tesura Games tanto en Edición Normal como Coleccionista.

El juego nos cuenta la historia de Zap, una entidad en busca de una solución y herramientas para acabar una guerra en el espacio. Para ello, manda una gota de su ser, un zapling, a investigar este planeta. A través de varios biomas, iremos descubriendo su historia mientras este zapling habla consigo mismo, con los restos de sus enemigos e incluso con algún humano que vive en este planeta. 

Nos encontramos ante un metroidvania con unas mecánicas y desarrollo muy clásicos: los poderes que obtengamos nos servirán para seguir accediendo a las zonas bloqueadas desde el principio. Mejoras que nos facilitarán la vida enormemente. Los poderes los obtendremos al derrotar a los jefes y conseguir su calavera. Además, cada cráneo tiene unas habilidades concretas, a las que podremos sacar partido según cada zona. Para cambiarlas, tendremos que hacerlo en los altares repartidos por el mapa. Estas estatuas servirán como puntos de control: necesitaremos cierto número de plasma para desbloquearlas. Una vez hecho, ya tendremos acceso a ellas las veces que queramos. Aquí también podremos equipar las mutaciones, que mejorarán las habilidades que vayamos adquiriendo. Cada calavera permite equipar dos de ellas a la vez, así que las combinaciones son cuantiosas, adaptándose al estilo de juego de cada persona. 

El zapling atacando con un rayo láser a un enemigo

Nuestro ataque principal podrá evolucionar a elementos muy poderosos

Una de las particularidades de Zapling Bygone es la manera que tiene de contarnos la historia: las cinemáticas están en formato cómic, con sus viñetas y bocadillos. Una manera bastante curiosa de acercar todos los detalles de la historia. Además, cuando derrotemos a cada jefe aparecerán por la zona varios recuerdos, que explicarán qué ha ocurrido a cada uno de ellos hasta su transformación en villanos. Una manera buena de humanizar a los enemigos, y que también da a entender que no todo en este juego es blanco y negro. Nuestro protagonista, además, se cuestiona prácticamente todo el rato su identidad, y cuál es su misión en el planeta. También habla con las calaveras que recoge, como si fuera un monólogo de Shakespeare, mientras le cuentan su vida en el planeta antes de que llegara este zapling. Es interesante ver cómo van cambiando algunos personajes según avancemos en este planeta y vayamos obteniendo las calaveras de los jefes de cada zona. 

La exploración es otra de las partes fundamentales de un metroidvania. Zapling Bygone consigue crear un ambiente curioso en el que explorar es gratificante y también recompensado: obtendremos coleccionables, además de entender la historia al completo. La exploración de este planeta es muy intuitiva, especialmente si has jugado ya a juegos de este tipo. El combate es en tiempo real, como suele ser en los metroidvania. Habrá enemigos que prácticamente nos ignoren pero habrá otros que según nos vean nos atacarán. Cuanto más avancemos, más poderosos y fuertes se harán los enemigos, algo que contrarrestaremos con los poderes y habilidades que vayamos desbloqueando.

Este título nos ofrece un mundo muy llamativo y colorido en pixel art, con buena variedad de enemigos, escenarios y biomas. Cualquier persona que haya jugado, por ejemplo, a Castlevania Aria of Sorrow o Metroid Samus Returns notará la esencia de ambas sagas en este juego, como en el diseño de niveles, el mapa o las salas secretas. Aquí éstas están prácticamente a plena vista aunque oscurecidas: si nos acercamos mucho a una se desvelarán totalmente. Pueden ocultar fragmentos de recuerdos, montones de bolas de plasma que recogemos de los enemigos, algún NPC o un diálogo entre el zapling y una de sus calaveras. 

El zapling mantiene un diálogo con una de las calaveras recogidas

Tendremos cuestiones filosóficas por el camino

Los controles son muy fluidos y responden bien, sin ningún retraso, algo imprescindible en un juego de este tipo. El comando de cada botón también es fácil de recordar; es muy asequible a nivel de controles tanto para novatos como para veteranos. Lo he probado en PS5 y tanto rendimiento como fluidez de movimiento son espectaculares, sin perder frames ni otros problemas de ese tipo. Zapling Bygone tiene además varios modos de juego, como un randomizador (todos los enemigos pueden aparecer en cualquier punto del mapa), un modo speedrun y uno con permamuerte. La adición de estos modos, que se desbloquean una vez terminemos el juego, me ha resultado llamativa: son modos muy específicos, sobre todo el randomizador, pero también responden a los modos que suelen jugar los speedrunners. Añadir esto de base le da bastante versatilidad a un título que podemos completar en unas cuatro-seis horas, y que permite que lo rejugemos de maneras muy distintas. Tendréis oportunidad de probarlo en su edición física (tanto en versión normal como coleccionista) para PlayStation 4 y PlayStation 5 a partir de este 28 de julio, de la mano de Tesura Games.

Otra de las cosas llamativas es el estilo de dibujo de los cómics: mientras que las viñetas recuerdan a los comics clásicos de superhéroes, los diseños de los personajes tienen un aire a South Park o Rick y Morty. Este contraste de estilos, entre los cómics y el propio juego, no desentona y le proporciona un punto de vista diferente. Es uno de los grandes aciertos de Zapling Bygone.

En cuanto a la música, es prácticamente testimonial: añade algo más de ambiente a cada zona, pero sin ser especialmente relevante. Las pocas voces que aparecen en el juego son estilo Animal Crossing: suenan ininteligibles pero son una buena adición al juego para poder llamar la atención de la persona que juega.

Zoom de una parte del mapa del juego

El mapa es una gozada de ver según se va rellenando

Zapling Bygone es un metroidvania corto pero intenso, con una historia curiosa. Su pixel art recuerda a Dead Cells, con un sistema de exploración similar a Castlevania Symphony of the Night y Metroid Samus Returns. Es perfecto para aquellas personas que busquen iniciarse en este género, por tener un nivel de dificultad asequible, y un buen título para aquellas que conozcan bien este tipo de juegos, que encontrarán similitudes con los títulos más reconocidos del género.

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