RGBlood
Análisis de Neon Blood
26/11/2024 | Nix | No hay comentarios
Cuando pensamos en el ciberpunk como género, y no como título de juego, lo primero que nos viene a la cabeza son los neones, las ciudades absurdamente grandes y las megacorporaciones. Sin embargo, para evitar que se convierta en un simple cliché estético necesitamos añadir algo más a la historia, encajando diferentes tipos de opresiones, la mala vida, las drogas y, sobre todo, la política. Y ya sabemos que últimamente hay mucha gente gritando que no quiere política en sus videojuegos, pero aquí hemos venido a hablar de Neon Blood y de cómo este pequeño estudio indie ha conseguido mezclar bien los ingredientes necesarios para una distopía ciberpunk.
La trama nos sitúa en la piel de Axel McCoin, un detective con ciertos problemas con las drogas que le han llevado a tener pérdidas de memoria. Sin embargo, él sigue cumpliendo con su trabajo, investigando los recientes asesinatos de los ingenieros de una empresa y tratando de mantener el orden en la ciudad. Al menos, hasta que se encuentra con Robin Slash, la sospechosa principal de los asesinatos, quien siembra una semilla de duda sobre Axel. Sin entrar en muchos detalles, porque no os voy a destripar la trama, a partir de aquí comienza un pequeño viaje por Viridis, permitiendo que veamos las diferencias entre Bright City y Blind City, entre sus habitantes y, sobre todo, entre cómo se comportan con las dos zonas las megacorporaciones, el gobierno e incluso la propia policía. Todo ello además de ir descubriendo poco a poco el pasado de Axel y quién es la famosa y adorada Ruby Emerald.

Las mecánicas principales de Neon Blood nos demostrarán desde el primer minuto que, si es un juego sin niveles de dificultad, es por algo. Y es que lo más importante en todo momento es la exploración y, sobre todo, la búsqueda de pistas. Nos encargaremos de ir revisando cada esquina de la ciudad o del edificio en el que nos encontremos, buscando pistas que nos permitan resolver cada una de las misiones. Sin presiones, nos permitirán ir a nuestro aire disfrutando de la búsqueda e interactuando con la gente que se preste a hablarnos, con algunos diálogos cómicos intercalados con la trama más seria. Y si bien Axel se lo toma todo con demasiada calma (bendito botón de correr que mantuve pulsado toda la partida), lo cierto es que cada misión tendrá su zona delimitada por la que rebuscar, así que no nos tendremos que preocupar de tener cada cosa en un lugar diferente.
Por otro lado, también nos encontraremos con combates por turnos de corte clásico, pero os puedo asegurar que incluso aunque no seáis fans de los turnos, os parecerán entretenidos. Y es que, por una vez, nos encontramos ante un título que no abusa de los combates “estilo Zubat”, con apariciones cada pocos pasos, sino que todos y cada uno serán relevantes para la trama. Esto hace que no nos limitemos a pulsar siempre el mismo botón y nos animemos a probar las diferentes habilidades que irá consiguiendo Axel, porque además no serán especialmente exigentes al no existir la posibilidad de farmear experiencia ni encontrar otras habilidades diferentes. Y es que nuestro detective tiene implantes que le ayudan a despachar a la gente, pero no es millonario. Aunque quizá la mejor parte de los combates, y nunca pensé que diría esto, son los quick time events, no solo porque se utilizan (salvo en cierto momento) para finalizar la pelea con el jefe correspondiente con unas animaciones dinámicas y contundentes, sino que además los botones que tendremos que pulsar coincidirán con dichas animaciones, dándonos una sensación extra de movimiento.

Sin ninguna duda, una de las partes más importantes de Neon Blood es su dirección de arte, sobre todo por la decisión de mezclar de esa manera el 2D y el 3D. Los escenarios que visitaremos serán en todo momento en 3D, con un estilo de los que chillan ciberpunk y que destacan tanto si vamos por la zona rica como por la zona pobre, porque en cualquier lugar querremos pararnos para observar cada detalle. Y, si bien normalmente nuestro desplazamiento será lateral, de vez en cuando obtendremos cierta profundidad que nos permitirá prestar aún más atención a los modelos. Por el contrario, los personajes estarán hechos en 2D, con todas sus animaciones de giros y vueltas, y además dibujados al estilo del píxel gordo antiguo. Y aun así seremos capaces de leer sus expresiones y movimientos perfectamente, obteniendo un increíble contraste con el fondo que es imposible que no llame la atención. Y, por supuesto, a todo esto también le acompañará un buen diseño de sonido y textos en español, por lo que todo encajará como las pistas que vaya encontrando Axel.
Neon Blood es un juego entretenido y relativamente corto que mantiene la curiosidad sobre qué va a suceder durante toda la duración del mismo. Y es que gracias a la decisión de no querer abarcar demasiadas mecánicas para tratar de innovar, han conseguido crear un título al que únicamente se le pueden sacar pequeños fallitos sin importancia, porque todo lo demás encaja de forma perfecta. Y es que Axel no podrá correr muy rápido, pero sinceramente, quién querría hacerlo si estuviese en su lugar y contase con su maltrecho físico. Eso sí, el físico bueno es la edición física del juego, Limited Edition, publicada por Meridiem Games y en la que podremos encontrar una funda con textura metalizada, un libro de arte, una guía de la ciudad y la banda sonora descargable.

I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.
Etiquetas: 2.5D, 2d, aventura, buena trama, ciberpunk, ciencia ficción, combate por turnos, crimen, detectives, eventos rápidos, exploración, indie, investigación, Juegos de rol tácticos, noir, Pixelados, puzles, rol, un jugador

