Te dije que No-bunaga
Análisis de Onimusha 2: Samurai’s Destiny
21/05/2025 | Nix | No hay comentarios
Cuando era pequeña, cada vez que me ponía a leer alguna de las revistas de videojuegos que llegaban a mis manos, me sucedía una cosa muy concreta. Mientras pasaba las páginas iba añadiendo mentalmente a una lista todos aquellos juegos que me gustaría jugar en algún momento y, como bien sabe cualquier persona que ronde mi edad, eso solía significar que el 90% de los mismos no los iba a poder jugar. Porque, si bien ahora gracias a Internet tenemos una facilidad pasmosa para comprar juegos y que encima sean baratos, en aquella época eso era algo impensable, y estrenar un nuevo juego era un evento relacionado directamente con las navidades, los cumpleaños y el romperte una pierna. Y yo, como niña irrompible que nació en navidades, lo tenía todavía más complicado. Por este motivo, es algo común que en mi tiempo libre me dedique a jugar a esos títulos que se me habían quedado atrás, y una saga a la que todavía no había podido acercarme, a pesar de que la conocía, era Onimusha. Porque no os voy a engañar, si algo tiene temática de demonios y del Japón feudal, me tiene ganada. Por ello, con el lanzamiento de la remasterización de Onimusha 2: Samurai’s Destiny, no he querido dejarlo pasar y, por fin, he tachado uno de los títulos que forman parte de la historia de los videojuegos.
Una de las cosas que te dejan más clara nada más abrir el juego es que no podemos esperarnos un cambio completo, sino todo lo contrario, porque en esta ocasión han decidido que los cambios serían mínimos para poder preservar la experiencia del juego original, solo que con un apartado visual al que yo me suelo referir como “los gráficos que tenía el juego en nuestra memoria”. Sí, esos gráficos que, cuando vemos un gameplay de los originales, lo único que podemos decir es “¿De verdad esto se veía tan mal? ¡En mi tele se veía mejor!”. Y es que ya conocemos lo mucho que engaña la nostalgia. Sin embargo, aunque el juego ha cambiado poco, sí podemos encontrarnos con algún que otro extra que añade detalles que harán las delicias de las personas más fans, con una galería repleta de bocetos y una selección musical de la banda sonora original. Además, también obtendremos acceso desde el inicio a los diferentes minijuegos que podíamos desbloquear, The Man in Black, Team Oni y Puzzle Phantom Realm, y el modo de dificultad Infernal, donde morimos de un solo golpe, y que probablemente sea el que veremos más por Twitch, porque a todo el mundo le gusta ver el sufrimiento ajeno y un buen no-hit siempre nos da lo que buscamos. Pero si no os va ese rollo, tendremos disponible tanto el modo normal como el fácil (después de morir tres veces seguidas), y tengo que decir que los dos están muy bien equilibrados.

Si bien Onimusha 2: Samurai’s Destiny es un título pensado para quienes ya conocen la saga, también es muy buen juego de entrada para quienes no hayan oído hablar nada sobre ella y que, tal vez, están aquí preguntándose de qué va la trama. La historia comienza mostrándonos a Nobunaga Oda (sí, ese mismo, el que hemos visto ya en muchos otros juegos), un señor de la guerra que ha vuelto de la tumba tras una alianza demoníaca y al que vemos arrasar un pueblo entero. Dicho pueblo, por desgracia, es el hogar de Jubei Yagyu, nuestro protagonista, que tras ver lo sucedido decide emprender un viaje de venganza para matar, esta vez de verdad, a Nobunaga. Sin embargo, ese no será un viaje solitario, porque por el camino nos iremos encontrando a diferentes personajes que se unirán a nuestra causa de una forma más o menos activa, aunque con cierta independencia. Y, por supuesto, contaremos con la ayuda de la marca de nuestra mano, proporcionada por una Oni, gracias a la que podremos utilizar diferentes poderes. Todo ello nos permitirá avanzar por los escenarios enlazando nuestra historia con la de nuestra compañía, y poco a poco descubriremos que todo el mundo va cargando con un peso a sus espaldas, y que a veces las decisiones son más difíciles de lo que creemos.
A la hora de jugar nos encontraremos, principalmente, con el gameplay de la época, por lo que si erais gamers durante esos años ya sabéis cuál es el archienemigo: la cámara fija en diferentes puntos del escenario. Y sí, no es difícil acostumbrarse, pero os puedo asegurar que en más de una ocasión os jugará una mala pasada. Aunque, en el fondo, eso también es parte de la experiencia. Los combates serán relativamente sencillos, pudiendo utilizar combinaciones de botones (con combos que tendremos que ir desbloqueando) o ir de forma sencilla usando siempre los mismos, porque para qué arriesgar si esta lanza mata muy bien. Tendremos pasillos plagados de enemigos en zonas bastante cerradas, como una mina o un castillo, y si bien no son muy amplias, son más que suficientes. Aparte de eso, también contaremos con diferentes puzles, sencillos pero entretenidos, que nos llevarán a descubrir pequeños secretos u objetos, o a seguir avanzando para poder enfrentarnos con los jefes. Por último, también contaremos con una simple mecánica de amistad con nuestros compañeros, dependiente tanto de nuestras decisiones como de los regalos que les podremos ir dando y que iremos comprando o encontrando durante nuestras aventuras. Como veis, muy completo y actual para ser un juego de hace 23 años, y que todavía mantiene el tipo gracias a su calidad original.

Lo que más destaca en Onimusha 2: Samurai’s Destiny, como os decía anteriormente, es lo bien que se ve sin dejar de lucir su aspecto original. Los modelos poligonales y los escenarios extremadamente delimitados, fieles a su época, cuentan con unas texturas actuales que se ven perfectamente incluso a 4K, por lo que no nos costará disfrutar de un diseño de arte muy arraigado a aquellos años. Por supuesto, tanto la música como los efectos de sonido también cumplen con su parte, ayudando a la inmersión, y aunque no podemos disfrutar de un doblaje al español, puesto que ya no era parte del juego original, sí nos encontraremos con una muy buena traducción que nos demostrará que seriedad y humor pueden combinar perfectamente en cualquier temática, país o época.
Onimusha 2: Samurai’s Destiny es el tipo de remasterización perfecto para quien quiere jugar a la entrega original sin el engorro de tener que enchufar la consola antigua y, sobre todo, conseguir una copia del mismo sin perder un riñón en una tienda de segunda mano. Además, las mejoras gráficas y de calidad de vida (bendito autoguardado) actualizan la experiencia de juego sin perder la esencia original, tanto para lo bueno como para lo malo. Y es que, en el fondo, muchas veces no buscamos un simple título actual, sino tratar de recrear de la manera más fiel lo que habríamos sentido si lo hubiésemos jugado en su momento, en aquella época de guías de revista y juegos que nos duraban meses y meses. Y qué mejor momento para ponernos al día que cuando se acerca una nueva entrega que nos tiene ya subidas a la silla.
I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.

