Two Point Hospital. Esto ha dejado de ser divertido

Two Point Hospital. Esto ha dejado de ser divertido

Hace poco pusieron gratis Two Point Hospital en Epic Games Store. El juego, desarrollado por Two Point Studios es el sucesor espiritual de Theme Hospital, el cual me encantaba de pequeña por el humor tonto que tenía, sobre todo por las enfermedades que había. Ya disfruté de Two Point Hospital cuando salió en Game Pass, por lo que no dudé en cogerlo cuando estuvo en Epic, para rememorar la experiencia de nuevo. De hecho, me salté mi cola de pendientes, deseando volver a disfrutar volviendo a mi infancia. El problema es que no ha sido tan divertido como pensaba.

La culpa no es de Two Point Hospital. Sigue siendo tal y como lo recordaba de la primera vez. Mantiene el humor tontorrón de las enfermedades y su forma de curarlas, y también es un buen juego de gestión. Tienes que contratar al personal, asignarle un lugar inicial y vigilar que haya gente de sobra para cubrir los descansos. A medida que avanzas, hay más complejidad en todas las áreas, no sólo de personal, sino de salas «mínimas» que necesitas para funcionar. Estas suelen tener unos requisitos mínimos de espacio y elementos, pero tú eres libre de colocar más objetos decorativos, hacerla más grande, etc. Lo típico de un juego de estas características, con multitud de parámetros a tener en cuenta que te van mostrando poco a poco en la campaña. Además, te deja total libertad para centrarte todo lo que quieras en la microgestión de tiempos de descanso, sueldo, etc. Y, aunque se vuelve un poco repetitivo, me gusta mucho y se te pasan las horas. Entonces, ¿cuál es mi problema ahora? Pues que el contexto en el que vivo es distinto.

Estamos en un juego de gestión. La clave de estos es conseguir siempre el máximo beneficio. Y si bien, cuando manejas una ciudad, u otros contextos, puedes abstraerte bastante, en este caso no es así. Y es que, la primera vez que el juego me indicó que podía subir el coste de los tratamientos, casi lo desinstalo para no volver a saber de él.

Interior de un Hospital en Two Point Hospital

No es que esta vez no fuera capaz de abstraerme, sino que la situación de cuando lo jugué en su lanzamiento no me parecía tan terrible como ahora. Porque la subida arbitraria de tratamientos para que una empresa tenga mayores beneficios es algo que pasa a día de hoy en Estados Unidos. Cada par de meses nos llega una nueva historia de terror de gente que muere porque no ha podido costearse un tratamiento médico básico. Las personas con enfermedades crónicas son las primeras que se ven forzadas a malvivir ya que no pueden costearse los tratamientos, llegando incluso a morir porque alguien decidió que quería más dinero. Y lo peor es que en España hay gente deseando implementar este modelo. Así que cuando el juego me planteó hacer esto, se me revolvió el estómago porque, aunque Two Point Hospital sea entretenimiento, mi contexto actual hizo que fuera algo demasiado real.

No es que hace cinco años, cuando salió el juego, no existiera este problema con la salud en Estados Unidos*. La diferencia con el ahora es que, por un lado, soy más consciente de ello y por otro, que en España somos testigos de cómo poco a poco se está desmantelando el sistema de salud pública con el claro objetivo de que vayamos a un modelo de salud privada que se centre en sacarnos todo el dinero posible. Así, una situación abstracta ya no lo es tanto, sino que es algo que puede ser real y para nada divertido.

El paso de los años puede cambiar la percepción que tienes de un juego, no tanto porque los temas o los controles envejezcan mal, sino porque eres tú quien lo hace. El paso del tiempo como persona adulta implica cambiar de gustos, opiniones, dar prioridad a unos temas u otros en función de tu situación vital. Y esto implica que cosas que te gustaban hace cinco años, ya no lo hagan tanto, o algunos chistes dejen de hacerte gracia.

Imagen de una ciudad de Two Point Hospital

No quiero decir que sea algo triste en sí mismo, es sólo un cambio más. Hace tiempo oí una frase que me marcó: «Si alguien me dice que he cambiado, lo tomo como un halago, porque quiere decir que no estoy estancado«. Algo similar me sucede con este caso. A una parte de mí le disgusta no ser capaz de disfrutar igual este juego, pero es una parte pequeña. El resto asume que he cambiado y por tanto, debo buscar un nuevo juego de gestión. Constantemente hay nuevas opciones a mi alrededor, y si sólo fuera capaz de jugar a los mismos juegos que siempre me han gustado, me los perdería. Porque parte del cambio como persona es probar nuevas cosas, acercarte a algo que nunca habías experimentado y ya decidir qué hacer con ello.

Si todo el rato hiciéramos lo mismo, el mundo sería mucho más aburrido. Aunque no hay problema en tener un juego de confort, el probar cosas nuevas, o lo mismo con un sombrero distinto es más estimulante. Es una pena que el motivo de esta búsqueda sea por culpa del mundo que vivimos y es algo que me pone triste, porque me hubiera gustado que fuera por otras razones. Porque a veces no es quien está a los mandos ni el juego, es el sistema.

 

*Hace poco vi/volví a ver Las reglas del juego, una serie de finales de los 2000 cuya base es que se muere el hijo del protagonista porque su seguro médico decide no costear el tratamiento por ser «experimental», la coletilla habitual en estos casos.

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Darkor_LF
Darkor_LF @darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

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