Esto Quest lo que es

Análisis de Dragon Quest VII Reimagined

Análisis de Dragon Quest VII Reimagined

Los JRPG, como ya he dicho en más de una ocasión, son mundos que me apasionan porque me llevan a sitios y situaciones tan raras, enrevesadas y magníficas que, aunque muchas veces sigan siempre el mismo guión, me atrapan de igual manera. Esa sensación de descubrir un mapa nuevo, o ir desbloqueando parte de historias tan grandes que a veces abarcan siglos enteros hacen que, para mí, cada momento de los juegos de este género valga su precio en el mercado. Y, con estas ansias de volver a sentir esa sensación de novedad y familiaridad al mismo tiempo, he llegado esta vez a Dragon Quest VII Reimagined. Un clásico que no ha pasado de largo y que, así en confianza, ha superado mis expectativas. Así que nada, vamos a Estrada con Keifer, Mariel y su amigo a explicaros por qué me ha gustado tanto.

Comenzamos esta aventura encarnando a un personaje anónimo de 16 años, al que podremos nombrar a nuestro gusto. Este hijo de pescador es a quien llevaremos en nuestro paso por Dragon Quest VII Reimagined, y el que nos introducirá al mundo pacífico y tranquilo de la isla de Estrada. Nuestra isla consta de unas ruinas, un pueblo y la ciudad del castillo del rey. Es un entorno limitado, aunque apacible, pero que no satisface a nuestro personaje. Junto a Keifer (heredero al trono), y Mariel (la hija del alcalde), empezaremos a investigar las ruinas de nuestra isla, con la seguridad de encontrar algo que demuestre que hay más sitios habitados, a pesar de la insistencia de los pescadores de la zona de que Estrada es la única isla que hay.

Encontraremos piezas de una antigua tablilla que, cuando consigamos unirla, nos transportará a lo que parece ser otro mundo. 

Tratando de salir de este mundo será cuando veamos la historia que nos presenta Dragon Quest VII Reimagined. Estrada no es una isla solitaria, y conforme encontremos más piezas de tablillas viajaremos a cada uno de los lugares a los que nos teletransportan, tanto en el pasado como en el presente.

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No es hasta pasada la primera hora de juego que empezaremos a combatir. Esto es algo inusual para el género, según mi experiencia personal. El primer combate, al estilo tutorial, es un clásico que se hace de esperar en Dragon Quest VII Reimagined, y la verdad es que es algo que no me molesta para nada. ¿Qué necesidad tenemos de pegarnos a los cinco minutos de empezar un videojuego que fácilmente durará más de 60 horas? Es agradable poder dedicar unos momentos tranquilos a familiarizarnos con el mundo que se nos ofrece, en lugar de liarnos a palos antes que nada. 

Y, hablando del combate, lo que se nos ofrece es bastante jugoso, aunque se haga de esperar. Los tradicionales combates por turnos se mantienen en esta entrega (para mi satisfacción), y podremos manejarnos tanto en forma automática, dejando que la IA escoja los movimientos por nosotras, como en modo clásico. También tenemos la opción de que nuestros personajes se adhieran a una táctica y combatan siguiendo pautas marcadas por dicha táctica y, en caso de que decidamos activamente controlarlos, podemos elegir la velocidad a la que queremos que vayan. 

Cada uno de nuestros personajes tiene ciertas características que le servirán en combate, y cada vez que las suban de nivel desbloquearán nuevos ataques y movimientos. Esto, junto con los desbordamientos (que son una especie de límites que se activan de forma aleatoria), hacen que cada personaje tenga peculiaridades que podemos ir combinando según el enemigo al que nos enfrentemos.

Is this buena representación del dialecto andaluz?

Y, aunque el combate está muy bien, lo que más me ha cautivado de Dragon Quest VII Reimagined ha sido su traducción. Mientras que los diálogos solamente están en inglés y japonés, el texto sí que está disponible en castellano. Y se nota muchísimo que viene de la variante de España. La riqueza lingüística que tenemos en el territorio español hace acto de presencia con un gran guiño a idiomas como el gallego y a dialectos como el andaluz. La imitación de acentos de otros idiomas como el alemán también está, y para mí estas curiosidades han sido motor para seguir avanzando en la historia, motivándome para ver qué otros detalles de ese tipo podría ver. 

Otra cosa para destacar es que, a pesar de ser una “reimaginación” del título original del 2000, hay cosas que se han intentado mantener, como los diseños de Akira Toriyama y la música. Ambas, aunque con arreglos, han sido muy bien conservadas para mantener ese nexo con el videojuego original, un claro guiño a la gente que lo jugó en su momento. 

Aún no he terminado de encontrar todas las piezas de las tablillas, y seguramente aún me queden horas de misterios que desentrañar en Dragon Quest VII Reimagined, pero sin duda alguna voy a disfrutar cada minuto de ello. Porque es una obra con cariño que nos da lo mejor del género con una vuelta de tuerca que le aporta originalidad.

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akusokozan
akusokozan @crisiscrisis_

Reina de la procastinación. Juego a cosas, escribo de cosas y leo sobre cosas. The Witcher 3 me absorbió el alma y desde entonces no he sido la misma.

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